<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297</id><updated>2011-12-02T20:18:27.786+01:00</updated><title type='text'>Road to Sevilla</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>38</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-6092286913392354889</id><published>2011-11-27T14:22:00.003+01:00</published><updated>2011-12-02T20:18:27.796+01:00</updated><title type='text'>La Gran Aventura (parte 3): Camel crossing</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;Ahora si que paso de notas informativas. Si has llegado hasta aqui, es que me toleras lo suficiente como para perdonarme.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Ciertas  fuentes (mi hermano) han sugerido que acorte la longitud de las  entradas, para asi no cansar al publico u obligarle a cerrar la pagina  al ver tanta letra. Panico al texto, le llaman. Ciertamente la anterior  fue una entrada larga, pero claro, pasan tantas cosas que no puedo  resumirlas. En fin, tratare de hacer una entrada centrada basicamente en  el dia y medio que pase en el desierto.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nos  dirigimos tempranamente desde Abu Dhabi a Madinat Zayed, enclave donde  se encuentra el actual trabajo de Caos. No muy lejos de alli, en el  desierto propiamente dicho, se encuentra un hotel: el Tilal Liwa. Antes  de llegar, mientras ibamos por la carretera, pasamos por un circuito de  carreras de camellos. Si, sennores, carreras de camellos. Alli estaban  en pleno entrenamiento, y fuera de el, porque pasaban por la carretera.  Fue un momento de lo mas etnico. Pasado el safari, llegamos al hotel en  si, y la verdad es que era (es) impresionante. No porque sea un gran  edificio, sino porque lo que se veia por las ventanas era el sinfin de  la arena. Desde el balcon del vestibulo se veia la piscina y mas alla la  'puerta al desierto', un gran hueco que daba al infinito. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desayunamos  acto seguido, o mas bien desayune yo porque Caos no tenia tiempo y  tenia que ir a trabajar, y porque habia que pagarlo. Asi que por un  modico precio de 20 E aproximadamente pude desayunar tranquilamente, aunque vigilado de cerca por una de las camareras que para mi siempre sera 'la zorra', de mirada de reptil. Luego volvi a la habitacion para descansar un poco porque, sencillamente, era  demasiado temprano. Tras volver a ser persona, sali a explorar un poco a  la terraza del hotel, mientras se me hacia la hora de que Caos volviera  de la obra para comer juntos &lt;i&gt;(Importante! Las fotos las ire annadiendo poco a poco desde que vuelva, no desesperen!). &lt;/i&gt;Igual  si las moscas no hubieran intentado ser mis amigas habria sido aun mas  agradable, pero valio mucho la pena mirar fijamente a la quietud de la  arena durante unos minutos, camara en mano. Tras comer, minimacrosiesta y  vuelta a la inspeccion ocular del lugar, que incluyo uno de los  momentos mas bonitos del viaje: sali por una salida de emergencia y me  fui al desierto. Para no extenderme y perder fans, dire que fue magico  caminar por alli (aunque siempre mirando la arena, que uno no se fia de  lo que puede haber ahi debajo). Esperaba ver un atardecer digno de  Lawrence de Arabia, pero se me quedo en dunas de Corralejo, porque las  nubes me taparon el sol. Hice lo que pude con la camara, y me quede un  ratito disfrutando del entorno. Aquella noche fue de beber alguna copa que otra tranquilamente en el bar del hotel, sin mayor complicacion y con mucha, mucha tranquilidad.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El dia siguiente se presentaba  minimamente intrigante. Tenia que desayunar hipertemprano para que Caos  pudiera ir a trabajar, para luego antes de las doce abandonar la  habitacion, quedarme en el hotel con las maletas y luego irnos a Dubai  (pasando de nuevo por Abu Dhabi para coger lo necesario). Quizas lo mas  importante a mencionar es que fui yo el que conduje el coche para llevar  a Caos hasta su puesto de trabajo y el que le fue a buscar despues.  Dadas mis capacidades como conductor en este pais, estaba bastante  tenso. Cuando volvi de ir a llevarle, dadas las horas tempranas en que  ocurrio, me equivoque de camino en dos ocasiones, teniendo que dar la  vuelta en medio de una carretera mientras un sennor con cuatro camellos  me miraba sin entender. En el siguiente trayecto, un poco mas confiado,  puse tambien el iPod, asi que iba escuchando a toda leche 'Stereo  Hearts' (gracias, KL) por esas carreteras deserticas del mundo.Pongan la cancion un momento e imaginenme gritando al volante. Se sentiran magicamente transportados a mi experiencia.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=T3E9Wjbq44E&amp;amp;ob=av3e"&gt;Stereo Hearts - Gym Class Heroes ft Adam Levine&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y oyendo musica, y tras esperar hora y media por Caos en el construction site, pusimos rumbo a Dubai.&amp;nbsp; &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En conclusion, me quede sin poder hacerle una foto a la sennal de 'Precaucion: camellos' porque otros sennores circulaban por la carretera; gane un +2 en&amp;nbsp; habilidades de conduccion; estuve propiamente en el desierto; no escribo mas porque el show business ha ganado la batalla a la creatividad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y cambie 20 euros. Que todo son experiencias, oiga.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-6092286913392354889?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/6092286913392354889/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/11/la-gran-aventura-parte-3-camel-crossing.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6092286913392354889'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6092286913392354889'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/11/la-gran-aventura-parte-3-camel-crossing.html' title='La Gran Aventura (parte 3): Camel crossing'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-5507871945389196519</id><published>2011-11-24T05:59:00.003+01:00</published><updated>2011-12-02T20:11:26.530+01:00</updated><title type='text'>La Gran Aventura (parte 2): Turismo de GPS</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;Nota reloaded:&lt;/u&gt; Para aquellos que empiezan a leer por aqui o para los puristas, reitero mis disculpas ortograficas provocadas por el teclado. Dejarme ya! &lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo ya sabia antes de venirme a Abu Dhabi que Caos iba a alquilar un coche, en parte para que yo pudiera cogerlo en el tiempo que el estuviera trabajando. La idea, en si misma, no me resultaba descabellada: simplemente me resultaba una locura. En un pais tan lejano y tan diferente, eso de estar yo con el coche por ahi me resultaba una mision un tanto kamikaze. Pero desde el momento en que recogimos el coche la misma noche en que llegue, y vi que era grande, que era bonito y que ademas era automatico empece a dudar. Nunca habia cogido un coche automatico, asi que todo eran novedades. Ademas, nuestro querido amigo el GPS estaba para ayudarme a no perderme por esos mundos de Ala. Por ello, cuando me levante por la mannana, puse al dia a mis padres por Whatsapp (que grande es esta aplicacion), me duche y me empece a sentir persona decidi que algo tendria que hacer. No iba a estar todo el dia en la casa aspiradora en mano cual 'I want to break free - Emirates Edition'. No, ese no iba a ser yo. Hay que tener valentia, arrojo y determinacion, y fue por ello que sali y entre a la casa dos veces antes de decidirme a montarme en el coche. El objetivo, esta vez, era la mezquita Sheikh Zayed, la tercera mas grande del mundo y una de las mas lujosas. Busque bien en el GPS y me dispuse a salir del aparcamiento del complejo donde vive Caos. Parecia sencillo, dos posiciones: adelante y atras. El resto era cosa mia. Asi que arranque y me dispuse a conducir rumbo a lo desconocido, guiado por la ortopedica voz de Garmin, el GPS. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Es cierto eso de que en casi todos los lugares (menos en lugares donde conducen al reves, como todos sabemos) se conduce de la misma forma, porque las sennales y la forma de las carreteras son las mismas. Pero eso es algo que nos decimos para autoconvencernos de que no vamos a morir en una autovia de los Emiratos Arabes. Ya Caos me habia advertido de que en este pais la gente conduce de manera... digamos... briosa. Energica. A toda hostia, vamos. Entre esa multitud de Jaguar, Porsche, Ferrari y demas que me iba rodeando, mi Corolla automatico guiado por Garmin desmerecia un poco, y yo me sentia ligeramente acorralado. Tras ser adelantado por la derecha, por la izquierda y por el arcen (seguramente tambien me adelantaron por arriba, pero llegado el momento ya yo estaba curado de espanto) me sentia un poco mas integrado en la carretera y capaz de llegar a la mezquita en cuestion, que se alzaba majestuosa en la distancia. Todo parecia perfecto hasta que me salte la entrada por la que tenia que ir, y Garmin se vengo diciendo: RECALCULANDO... Un sudor frio comenzo a bajar por mi frente mientras seguia hacia delante intentando no morir. Cuando Mrs. G. consiguio por fin idear una forma de sacarme de alli, segui sus instrucciones al pie de la letra y llegue por fin al parking de la mezquita, todo entero para mi porque habia poca gente. Aparque y me quede dentro del coche un par de minutos, asimilando que habia ganado annos de vida y que habia subido un +5 en mi nivel de independencia. Y la verdad es que habia valido la pena el esfuerzo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mezquita es increible. Tanto de lejos como de cerca da la impresion de que no es real, de que no hay algo que pueda ser tan, pero tan blanco y brillante y perfecto. Y enorme, porque es dificil de abarcar con la mirada. Saque la camara y ejerci como turista de primer nivel (porque tenia las llaves de un coche en el bolsillo, eso sube mucho el cache) mientras me acercaba a la entrada, donde habia mas turistas como yo, aunque de peor nivel porque llegaron en guagua (Ja! Inutiles!). La visita guiada comenzaba a las 5, y como aun eran las cuatro y pocos minutos, me dedique a pasear y hacer fotos y recupera el pulso normal tras las emociones del rato anterior. Aquello era impresionante: un edificio completo hecho de marmol blanco e incrustaciones de marmoles de otros colores formando dibujos de flores. Los remates de los minaretes de oro, y segun aprendi despues, con unas ochenta cupulas. Previsoramente, habia cogido un jersey en casa de Caos por si me exigian no llevar manga larga para entrar. El pantalon largo y la ausencia de transparencias (UH! Si, tuve que dejar el vaporoso lino en casa) ya los cumplia, pero dudaba en la cuestion de la manga. Por suerte, dado el calor agradable-tirando-a-semifuerte del exterior, no tuve que ponerme el jersey. Llegue al lugar de inicio del tour, y vi que el sennor que nos iba a hacer la visita era un local. Un emirati. Y eso me extranno, porque como ya he comentado, esta gente es rica y generalmente trabajan poco (no por vaguedad, sino porque muchos de ellos no necesitan trabajar, o cobran un paro de varios bastantes miles de dolares al mes). Este sennor, que como ya he descrito iba de blanco a juego con su mezquita y con el pannuelo tambien blanco para no desentonar, era Ahmed. Asi que el guia Ahmed y los pocos que seguiamos la visita nos dirigimos hacia las entrannas de aquel gigante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahmed era un personaje curioso. Es de estas personas (que por aqui abundan) que sonrien mucho aunque esten hablando del Holocausto. Esa sonrisa, que basculaba entre burlona y segura, a veces daba la impresion de que no acompannaba a sus palabras. Es decir, que probablemente nuestro querido Ahmed no se creia la mitad de lo que estaba diciendo. Y si se lo creia, al menos se lo tomaba con humor. Y no lo digo porque yo tenga prejuicios religiosos extremos, pero si el guia de una mezquita como aquella habla de su fundador (que fue emir y el hacedor de los Emiratos Arabes Unidos tal y como se conocen hoy en dia hace cuarenta annos) y dice que eran tan bueno, tan bueno pero tan bueno que daba dinero y ayudas al resto de paises por amor al arte, uno sospecha. Que igual el sennor era una estupenda persona, pero de ahi a la Madre Teresa, va un trecho. Ademas, justo despues de decir lo desinteresado de su aportacion al mundo moderno en que vivimos, annadio la procedencia de todos los tipos de marmoles que conforman la mezquita: Italia, Grecia, China... Asi que sospeche aun mas, pero mantuve mi discreto gesto de asentimiento sin que se me notaran mis tribulaciones internas. Despues de esto, nuestro amigo Ahmed paso a describirnos el templo como un lugar para todas las culturas y religiones al que podia acudir cualquiera en busca de estudio o debate. Ahi ya... no voy a decir que me parecio un poco tomadura de pelo, porque todo es posible, pero creo que se me quedo cara de 'claaaaaro.....' con una ceja (la izquierda) levantada en gesto de duda. La sennora croata que tuvo que ponerse una tunica y niqab negro que la tapaba entera tambien sospecho. Lo note en sus ojos. Dudas aparte, el edificio es digno de verse, porque en su interior tiene varias lamparas de varias toneladas de peso y totalmente de cristal de diferentes colores, ademas de cupulas inmensas y alfombras iranies. Era como para quedarse en extasis un rato. Para no agobiar con detalles arquitectonicos, baste decir que me gusto mucho y que mis calcetines con rayas celestes no resultaron demasiado cantosos entre la multitud. Y tras oir como nuestro guia (turistico, que no espiritual) explicaba la separacion entre hombres y mujeres dentro de la mezquita diciendo que 'si estuvieran juntos, si una mujer viniera maquillada y guapa, los hombres no pondrian atencion a lo que el encargado de la lectura esta diciendo', decidi que habia escuchado suficiente. Cinco minutos despues, me situaba de nuevo en el patio de entrada, poniendome los zapatos y disponiendome a volver al complejo de Caos. Atardecia, y me entro panico al pensar en conducir de noche. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por suerte y salvo alguna pifiada sin demasiada importancia, llegue al sitio en cuestion, pero me encontre con una sorpresa: el guarda de seguridad. Este es un sennor de procedencia mas bien hindu que guarda el complejo y controla la entrada y salida de coches. Asi que cuando me aproxime a la entrada, me desvio del paso para 'check', suponia yo que para preguntarme que a que casa iba. Eso fue lo primero que dije, pero su respuesta fue aun mejor: 'Pero... tienes carnet?'. Todo mi glamour, toda mi clase, cache y distincion que habia derrochado durante la tarde se estrellaron contra Garmin en ese momento. Sin embargo, como soy todo un sennor, no deje que se trasluciera, asi que sonrei y meti la mano en el bolsillo para sacar el carnet. Ante tal accion, Guarda 1 dijo 'Que edad tienes?' y ya termino de joder lo que habia empezado. Eso si, me libro de hacer el baile de la serpiente tuerta en el coche para sacarme el carnet del bolsillo, porque me creyo y me dijo que siguiera adelante. No iba a librarme de esta maldicion ni en la otra punta del mundo. Aparque y llegue a casa de Caos, donde por fin pude relajarme, y donde espere hasta que este llegara un par de horas mas tarde. Mientras, cuando aun tenia un vaso de zumo de mango, que mas que zumo era el mango sin piel, tocaron en la puerta. Suavemente, solo con los nudillos. Toda la tension acumulada volvio a mi, y tembloroso me acerque a la puerta, que no tenia mirilla. Al abrirla veo tres perchas con sus camisas envueltas en plastico a la altura de mi cara. Tras estas, un sennor que parecia indio. Bajito, sonriente, feliz ante la vida. Dado que casi me habia incrustado las perchas en la cara, las cogi, y el sennor hindu replico diciendome cuanto costaba el servicio de lavanderia que me estaba entregando. Sudores frios. Intente explicarle que yo no tenia dinero (cierto, no tenia un dirham... me hacia ilu decir eso!) y que el duenno de la casa no estaba. Comprensivo, y sin quitar la sonrisa, me dijo que daba igual, que ya arreglarian Caos y el. Eso me hizo sentir mal, porque hacer venir al pobre hombre para que se vaya sin cobrar me parecio de capullo. Pero las circunstancias eran las que eran, asi que me quede con las camisas y el indio sin cobrar. Encima, como las puertas de las casas se dejan abiertas en sitios y zonas residenciales como esta, me quede tenso esperando por si volvia para vengarse. Por suerte, no lo hizo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo que ocurrio un par de horas despues derrocho clase. Yo no, la situacion. A Caos se le habia ocurrido la idea de ir a cenar a un japones en la Corniche de Abu Dhabi, que es como decir el paseo maritimo pero en version cool y con rascacielos. De noche es muy bonito, con todas esas luces y los edificio modernos y de formas cuanto menos curiosas. En primer lugar, paramos para visitar el Emirates Palace, el hotel de construccion mas caro del mundo, que por fuera parece un palacio, tal como su nombre indica. Yo, que iba vulgar con unos vaqueros y una camiseta, me senti inferior ante tanta riqueza, pero entre con toda la dignidad para echar un vistazo y hacer fotos. Y no solo las hice, sino que ademas dimos una vuelta por una especie de galeria donde tenian expuestas antiguedades a la venta: egipcias, griegas, romanas, chinas, mesoamericanas... Piezas que algunos museos estarian muy contentos de tener. Entre eso, la musica en directo y el cajero que emite oro en lingotes, aquello era muy llamativo. Fuimos luego a cenar, resultando que el restaurante japones era el restaurante del Hilton Abu Dhabi. Ahi es nada. Cuando vi que era asi, le recrimine a Caos que no me hubiera avisado, porque ahora si que me sentia mal por estar alli sin arreglar. Cuando, ademas, paramos el coche y un sennor vino a llevarselo para aparcarlo, ya yo estaba entre reirme o quedarme en el coche. Decidi lo primero, porque nunca me habia pasado algo asi. Fuimos al restaurante, que era muy bonito y muy bueno ademas, comiendo lo que se come en estos lugares: crudezas varias y buenas, aunque el no encontrarme a Paris en su propio hotel fue toda una tristeza. El sennor del coche nos lo trajo de vuelta y me abrieron la puerta para que entrara, y mientras entraba yo decia: 'Esto es muy fuerte...muy fuerte!!'. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El dia siguiente se presentaba importante, porque como ya habia perdido el miedo al coche y mas o menos sabia que me podia encontrar en esos lugares perdidos del mundo, podia ir mas lejos y mas cerca de la ciudad en si. Asi que decidi ir a la Corniche de nuevo, pero esta vez de dia y yo solo. Tras levantarme, ducha, comer, familia, fotos, Facebook y la primera entrada de este viaje, decidi ponerme en marcha siendo consciente de que era un poco tarde y se me haria de noche a la vuelta. Eran las cinco.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes de salir propiamente de esos chaleses (chalenes o simplemente casas grandes) donde Caos reside, me aguardaba una sorpresa. El sennor guarda de la puerta, ese que el dia anterior habia caido en lo mas profundo de mi odio interno, era todo simpatia. Me hizo bajar la ventanilla del copiloto para preguntarme si habia tenido un buen dia. Me senti sucio y despreciable por haberle odiado, pero no pude dejar de pensar que lo hacia para ganarse mi afecto. Asi que, neutro cual PH, le conteste y sali de alli. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Garmin, que de nuevo estaba ahi para ayudar, empezo a llevarme al centro. La tragedia se fraguaba en el ambiente mientras yo flipaba con el trafico. A medida que me iba acercando me di cuenta de que habia lo que se conoce como un atasco considerable. Y cuando ya estaba en esas calles de cuatro carriles por sentido y rascacielos, me senti como en Nueva York, pero en version El Cairo. Una fusion fria y calida entre el lujo y la depredacion al volante que me empezaron a acojonar. Entonces ocurrio lo peor: Mrs.G., mi querida Garmin, quedo fuera de combate. Le colocaron trampas en forma de obras que no pudo sortear. Estaba solo a mi suerte en esa gran ciudad canibal mientras los cuatro carriles se convertian en seis y luego en cuatro al antojo de los conductores. Tragedias, tragedias everywhere. Fui entonces consciente de varias verdades: 1) No iba a encontrar lugar para aparcar en aquel sitio/ 2) Estaba cabreado/ 3) Aquello era demasiado para mi vida. Con todo esto en mente, mientras mi boca de forma independiente soltaba diversos improperios en forma de insultos desgarrados, empece a buscar la salida. A cualquier sitio, como si era al mar, pero salida. Pero esta estaba ausente, encontrando en su lugar una carretera que me sonaba de algo. Como en una revelacion, comprendi que ya habia estado alli el dia anterior, asi que en cuanto tuve que parar el coche en un semaforo, le pedi a Garmin que me llevara de vuelta a casa. No a casa casa, no seamos ilusos, pero si al complejo residencial de Caos. Y asi lo hizo, llenandome de orgullo y satisfaccion y demas sensaciones de alivio. Aparque como sin pensar, y al entrar en la casa pense: para excursiones asi, mejor que venga el Sennor y me lleve. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y fue Caos, y no el Sennor, el que me llevo. A un lugar completamente diferente.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-5507871945389196519?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/5507871945389196519/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/11/la-gran-aventura-parte-2-turismo-de-gps.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5507871945389196519'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5507871945389196519'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/11/la-gran-aventura-parte-2-turismo-de-gps.html' title='La Gran Aventura (parte 2): Turismo de GPS'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-1380432284804669712</id><published>2011-11-22T16:30:00.002+01:00</published><updated>2011-11-22T16:39:03.243+01:00</updated><title type='text'>La Gran Aventura (parte 1): Across the universe</title><content type='html'>&lt;div dir="ltr" style="text-align: left;" trbidi="on"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;u&gt;Nota previa&lt;/u&gt;: Antes de ser calificado como ignorante o simplemente pasota, informo de que desde este teclado no se pueden colocar tildes, asi como tampoco escribir nuestra adorada letra con linea superior: la ennnnnne o egggne o como sea. Yo utilizare doble N. Le da un toque mediterraneo. Tampoco podre poner la interrogacion inicial. Espero poder corregir todo esto al llegar a EspaNNa, si no me detiene antes la Inquisicion... porque la han vuelto a instaurar, no?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fue complicado venirme de viaje sin sentirme culpable, estresado, o ambas cosas. Hay demasiado haciendose y por hacer como para simplemente olvidarlo y coger el avion. He hecho lo posible por arreglarlo o por posponerlo, y asi espero ir sobreviviendo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Escribo ahora desde Abu Dhabi, pero ... como llegue hasta aqui? Todo comenzo el pasado domingo dia 20 a las cinco menos cuarto de la mannana, cuando el despertador sono y yo abri el ojo que habia cerrado poco tiempo antes. Me levante mientras observaba la lluvia caer a traves de lo empannado de mi ventana, suplicando a Thor que parara aquello para poder llegar al taxi sin ahogarme. Baje la maleta y espere a que llegar el taxi refugiado en el portal, mientras veia mi vaho y me salpicaban algunas gotas de lluvia. Me meti corriendo en el taxi, tanto que le deje la maleta al taxista para que la colocara en el portabultos mientras yo me metia en el coche. Es que tenia los pelos bien puestos, no lo iba a arruinar al minuto uno. Llegue a la estacion de trenes de Santa Justa, y claro, al llegar tan pronto estaba cerrada. Alli estuve durante quince minutos congelandome hasta que las puertas se abrieron solas cual dia de rebajas y los que estabamos esperando entramos con desesperacion. Me sente a esperar en un banco, mientras engannosas imagenes de croasanes y napolitanas revoloteaban por mi mente. Por la mente, porque alli no estaban abiertos ni los bannos. Y cuando lo hicieron, aparecieron ocho policias nacionales y entraron todos a la vez en el banno. Para que, no lo se. Y prefiero seguir sin saberlo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Iba yo en el AVE ya sin sintomas de congelacion y bastante espabilado para ser las siete y pico de la mannana. Dado que no tenia nada mas interesante que hacer hasta llegar a Madrid, y dado tambien que aun era de noche, saque mis maravillosas laminas y me puse a transcribir. Primero con energia, luego con cabreo, por ultimo con asco. Pero deje medio terminado el primer encargo. Algo es algo. Mientras, utilizaba el Whatsapp de vez en cuando e iba escuchando musica, todo para evitar dormirme, y tambien para que se hiciera mas llevadero. Era solo la primera parada de un gran viaje.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegue a Madrid, y ya puse el pie en Atocha con un cierto acojono. Habia preguntado formas de llegar al aeropuerto, y gracias a Mariano (es una nueva regla de la RAE, ahora cuando vas a decir Dios, dices Mariano XD) hay un nuevo Cercanias que te lleva a la T4 (bendito Twitter lleno de benditas personas que lo saben todo). Todo felicidad, busque la maquina para comprar el billete y llegue al anden. No me habia perdido, y eso en mi es todo un hito. Me baje en el aeropuerto y la primera mision fue buscar el mostrador de la compannia, teniendo claro que Royal Jornanian no es Iberia, y que probablemente estuviera a tomar por saco de cualquier cosa conocida. Y asi fue, por lo que tuve que caminar y subir y bajar varias escaleras hasta llegar alli. Saque mis tarjetas de embarque, y como no tengo escote no pude ponermelas en el entreteto, guardandomelas en la mochila. Seguridad ante todo. Di otra vuelta al mundo para llegar al control, el cual paso tras un cierto tiempo (bastante) de cola, y luego llego la repanocha de los transportes. Tenia que llegar al "satelite" de la T4, lo cual es un buen nombre porque esta mas o menos a la misma distancia que hay entre la Tierra y la Luna. Cuando encontre la puerta, respire aliviado. Ahora si que comienza lo grande.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes de todo esto, cuando mi billete solo era un email entre tantos otros en mi bandeja de entrada, pensaba con cierto desden que la compannia Royal Jornanian iba a ser de esas... digamos que no de primera linea. En realidad no me importaba, pero si que me preguntaba como seria, y que clase de cosas me iba a encontrar a bordo. Sin embargo, me lleve una grata sorpresa al comprobar que era todo lo que las compannias espannolas no son: amables, simpaticos, serviciales, te dan de comer, te dan de beber, te invitan a cafe o te tienen pantallas individuales en las que puede elegir ver entre unas 25 peliculas, que puedes parar, pausar, dar hacia delante, hacia atras... un lujo, vamos. Asi que, cuando me cerciore de que no habia que pagar por ello (tipica actitud hispanica) me dedique a ver El Origen del Planeta de los Simios. Como un sennor. Entre eso y el pollo al curry y el te que me tome, todo iba perfectamente. Hasta que llegue a Jordania.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En la mente colectiva, Jordania es un pais lleno de Ranias y Abdulas, donde todo es bonito y la maravillosa Petra esta a cinco minutos. Nada mas lejos. Igual influyo el hecho de que estuviera cayendo el diluvio universal (o de Oriente Medio) para minar mi primera impresion, pero es que cuando abrieron las puertas del avion y nos dejaron en el ultimo rincon de la pista esperando por la guagua para que nos llevara al aeropuerto, empece a pensar mal. Mientras me mojaba hasta las enaguas (seguro que me las habria mojado si las hubiera llevado puestas) pensaba en la calida bienvenida que me daba el pais: un frio de cojones y una tormenta. Eran todos buenos augurios. Una vez llegamos al aeropuerto confirme que ya no estabamos en Europa. No lo digo por una cuestion de racismo, ni mucho menos. Simplemente es que aquello era como para perderse. Segui los carteles que decian "Transit" para enlazar con el otro vuelo, y me encuentro a un sennor, local o no, que me ladro que le ensennara la tarjeta de embarque. No me respondio cuando le pregunte donde era la puerta de embarque. Segui caminando hasta otro sennor que dijo algo mas, pero que no alcance a entender. Y este es uno de los problemas que he tenido: el linguistico. No porque me hablaran en arabe, sino porque cuando hablaban en ingles yo no sabia si me hablaban en arabe. Asi las cosas, es comprensible que no entendiera al jordano y llegara a una especie de recibidor lleno de gente que parecia estar de acampada en el aeropuerto. Alli, en poco mas de veinte metros habia un KFC, un Pizza Hut y un Burguer King, ademas de un puesto de perritos y una tienda de revistas locales. En torno a los establecimientos, tanto en sillas como en bancos como en el suelo, habia una multitud de gente. Y no parecia haber turistas, o al menos gente perdida como era mi caso. Vi un control de seguridad y le pregunte al sennor (Jordano 3) que donde era mi puerta. Contesto, sin mirarme a la cara, que aun no podia pasar el control y que ya me llamarian para entrar. Supuse entonces que tendria que esperar a la megafonia, o mirar los paneles. La opcion B la pude descartar rapido, porque los vuelos que mostraba eran de por la mannana. La opcion A fue valida hasta que me di cuenta de que no se oia nada. No llamaban para otros vuelos. Justo en el momento en que pensaba enfrentarme a Jordano 3 de nuevo, un sennor se planta enfrente del KFC y empieza a gritar "ABU DHABI!!!!! DUBAI!!!!!!". Eso era exactamente ser llamado. Pase el control y fui a la sala de espera, hasta que llamaron para el vuelo. De nuevo nos mandaron a coger la guagua bajo la lluvia, y de nuevo nos llevaron a mitad de ninguna parte para que nos subieramos al avion. He de mencionar que en este momento caia un monzon tropical de grado 8, por lo que en el trayecto guagua-escalerilla-avion chorreaba agua por todas partes. Si a eso annadimos al sennor que me pego un empujon para meter a su sennora esposa primero, el cual casi hace que me caiga por las escaleras, este pequenno trayecto fue una gran experiencia.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde Amman hasta Abu Dhabi transcurrieron dos horas y medias en las que intente ver la ultima de Transformers pero tuve que abandonarla porque me aburrio exageradamente. Asi que me puse a transcribir de nuevo, adelantando otra parte. Este ultimo viaje ya era como de regalo, ya no sentia nada, ni cansancio ni energia. Solo estaba alli sentado. Ademas, el hecho de que se aumentaran horas al ir acercandome cada vez mas hizo que me diera la sensacion de que llevaba dias viajando. Y en eso estaba reflexionando cuando llegue a Abu Dhabi. Mientras el avion bajaba, vi edificios de las formas mas curiosas, iluminados tambien con originalidad: un inmenso edificio en forma de T con una iluminacion violeta junto a un muelle deportivo me llamo mucho la atencion. Resulta que era el hotel del Yas Marina, circuito de F1. Aterrizamos, y como corresponde a un pais glamuroso como este, no tuvimos que bajarnos a coger guagua alguna. Fuimos directos al aeropuerto, que me sorprendio por ser casi completamente blanco. Blanco puro, inmaculado y asqueroso, como diria Josema Yuste. Pase el control de pasaportes donde tuve un primer contacto directo con los locales, los emiratis. Van vestidos completamente de blanco, con una tunica (llevaran algo debajo? me pregunto) y con un pannuelo en la cabeza sujetado por una tira enrollada de tela tambien, pero negra normalmente.Bajo el pannuelo, iban perfectamente afeitados, y todo en ellos me dio la sensacion de pulcritud. Pero al llegar al mostrador otra cosa me sorprendio: su actitud. No es que fueran desagradables o arrogantes, pero algo en ellos daba la impresion de que son conscientes de su poder, de su riqueza. Mientras me sellaban el pasaporte y una camara detectaba mi cara, lo veia en cierto modo condescendiente. Y luego sali, por fin, al exterior, donde Caos me esperaba cafe de Starbucks en mano.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Habia llegado, por fin. Sano, salvo y muy cansado. &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-1380432284804669712?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/1380432284804669712/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/11/la-gran-aventura-parte-1-tan-pero-tan.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/1380432284804669712'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/1380432284804669712'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/11/la-gran-aventura-parte-1-tan-pero-tan.html' title='La Gran Aventura (parte 1): Across the universe'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-3028431939556655354</id><published>2011-11-13T13:05:00.000+01:00</published><updated>2011-11-13T13:05:22.200+01:00</updated><title type='text'>Fusa, mon amour (II)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Bien. Me siento satisfecho por haber llegado hasta aquí. En serio. Aunque lo que haya escrito sea nada más que mi pequeña historia, está bien contarla en orden, con calma. Y ahora falta la segunda parte, esa más interna, más intensa, más profunda... ESA parte.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy es domingo, así que según todos los cálculos en una semana estaré en un avión rumbo a Jordania. No porque vaya a tomar el té con Rania (la avisé por Facebook pero estará en la pelu) sino porque es la escala que tendré que hacer para llegar a Abu Dhabi. Ya era hora, tocaba una visita. Una visita oficial que si bien será cuidadosa y recatada, será visita. Espero no ser el único que lo necesita.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La perspectiva de ir tan lejos siempre ilusiona, aunque ir a Oriente Medio no sea el sueño de mi vida. Viajar solo hasta allí, hacer escala en otro país, enseñar el pasaporte... Esas cosas que te hacen pensar que eres mayor pero que en el fondo mola. Pero para que no me emocione demasiado, para que las cosas no parezcan demasiado perfectas, tengo un examen antes, y otro durante. Para el de antes ya estoy estudiando, aunque cuesta eso de arrancar. Para el otro... estoy en negociaciones. Este tipo de viajes son los de 'una-vez-en-la-vida'. Además, algo me dice que 'tengo' que ir. Espero que estos argumentos convenzan al personal... tengo esperanzas.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y la verdad es que no tengo nada preparado, aunque tampoco es que haya mucho que preparar. Entre el máster, inglés, los encargos de transcripciones y el mero hecho de existir, no tengo lo que se dice mucho tiempo. Más bien ninguno. Tanto es así que aún no he comprado el blue-tack (dícese de esa cosa azul que se usa para pegar cosas) para poder poner mis fotos en la pared. Tengo las paredes extrañamente blancas y lisas, y eso no me gusta. Tengo, decía, que preparar un examen doble, ir a muchas e intensas clases, preparar las clases de inglés, ir a las mismas, ir preparando toda la ropa del viaje, reunirme con los profesores para lo del examen que me saltaré, ... Ocio puro.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;A pesar de todo, de toda esa actividad, de todas esas horas ocupadas en escribir, leer, escribir y volver a leer, tengo tiempo para pensar. Tiempo para estar cansado, internamente, para sentirme harto, para recogerme a mí mismo y colocarme en el carril que me corresponde. Para dudar. Es en esos momentos cuando veo que nada ha cambiado. Nada. Con esa perspectiva incierta del futuro que desanima, que desgasta.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y luego recibo fotos de Fusa y me echo a reír. Tan pequeña y tan grande.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Fusa, mon amour.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-3028431939556655354?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/3028431939556655354/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/11/fusa-mon-amour-ii.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/3028431939556655354'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/3028431939556655354'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/11/fusa-mon-amour-ii.html' title='Fusa, mon amour (II)'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-6502286210748172649</id><published>2011-11-13T12:40:00.000+01:00</published><updated>2011-11-13T12:40:51.784+01:00</updated><title type='text'>Fusa, mon amour (I)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegados a este punto en que ya da igual actualizar cada semana, cada mes, o quizás nunca, he considerado y tenido a bien volver a escribir aquí. No por esa obligación cansina de tener siempre algo que contar, sino porque creo que podría ser interesante volver a contar. Volver a escribir lo que de otra forma se quedaría para mí y se perdería algún día en que mi cerebro decida hacer limpieza.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Han pasado muchas cosas desde Agosto hasta el día de hoy. Como siempre, parece que tengo la capacidad de que me pase de todo y, además, en el menor tiempo posible. Pasé de celebrar mi vigésimosegundo cumpleaños a estar en El Puerto de Santa María, a estar en Suecia, a estar en Mairena del Aljarafe, estudiar para el último examen de la carrera, volver a casa, volver a Sevilla, buscar piso, no encontrarlo, encontrarlo, preparar los papeles del máster, empezar el máster, irme a Abu Dhabi en una semana...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Era una grandísima perspectiva ir a Suecia. Era algo que me hacía mucha ilusión, y durante años había dicho (medio en serio, medio en broma) que algún día viviría en un país nórdico, aunque sólo fuera por unos meses. Además, ir con Caos mejoraba aún más el plan. Solos, verdaderamente solos por primera vez. Y la verdad es que fue genial: me encantó la compañía, el país, la compañía (¿lo había dicho ya?)... disfrutaba de todo eso mientras intentaba alejar de mi mente que tenía un examen poco después, el último de mi carrera. Eso le confería el título de 'más importante' aunque no lo fuera, y lo ponía en el pedestal de las cosas difíciles de conseguir. Es por ello que cuando me bajé del avión y me di cuenta de lo que se me venía encima noté una opresión particular, que con conseguía quitarme de la cabeza.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Preparé el examen en casi dos semanas. Dos semanas en las que me recluí y me dediqué a ello de forma intensiva, aunque como suele ocurrir en estos casos fueron realmente los últimos días los realmente decisivos. El día llegó, entregué el examen y me sentí más ligero. En el fondo de mí sabía que había aprobado, si bien necesitaba una confirmación para poder estar tranquilo del todo. Con esa sensación agridulce volví a casa (ya había perdido la cuenta de la cantidad de aviones que había cogido en el último mes) y estuve tranquilo. Tranquilo casi totalmente, pero sin nada que hacer. Fue como un brusco parón que me sentó tanto bien como mal, y que me hizo sentir incluso inútil por eso de que llevo muy mal la falta de actividad. Y un día llegó. La noticia definitiva que esperaba nervioso. Había terminado la carrera, había terminado algo, por fin, en mi vida.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una vez conseguido ese objetivo, quedaba el máster. Con el consiguiente problema de inscripción por ineptitud del sistema al poner fechas, tuve que volverme a Sevilla antes de tiempo para arreglar todos los papeles. Así que volví y lo arreglé, con esa sensación de que siempre consigo algo para luego estar al límite y tener que solucionarlo muy rápidamente. Al mismo tiempo, además, tenía que buscar un sitio donde vivir, y a ello también me dediqué intensamente, encontrando ya cuando pensé que sería imposible el piso desde el que escribo. Por fin lo tenía todo, por fin podía empezar...&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-6502286210748172649?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/6502286210748172649/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/11/fusa-mon-amour-i.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6502286210748172649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6502286210748172649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/11/fusa-mon-amour-i.html' title='Fusa, mon amour (I)'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-778514409733347667</id><published>2011-08-12T00:51:00.000+02:00</published><updated>2011-08-12T00:51:56.861+02:00</updated><title type='text'>Bulletproof</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y no aprendo. Me aplaudiré a mi mismo el día en que sea capaz de actualizar varias veces al mes de forma ordenada. Pero, mientras tanto, me digo a mi mismo: BUUUU!! y así queda más realista. Hoy es 11 de agosto, y el 16 vuelvo a Sevilla. Lo digo así, por eso de actualizar a los que no lo sabían ya, para que quede claro el motivo por el cual escribo: ya queda poco. Poco para mi cumple, poco para irme, poco para irme aún más lejos, poco para acabar (de una vez) la carrera, poco para el máster... Todo viene rodando a toda velocidad por la montaña, y cual Indy en el templo tengo que escapar, o sucumbir.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como de sucumbir no va la cosa, sino más bien de lo contrario, pues hay que tirar del carro una vez más. O tirarme a mí mismo del carro, no lo tengo muy claro. El caso es que estas vacaciones han sido cortas, mucho. Pero ahora vienen otras más, separadas pero no por ello peores, ni mucho menos. Quién mejor que Caos para que esté conmigo (¡por fin!) durante dos semanas, después de tres meses de pantalla y ratón. Por ello siento esos nervios de la expectación. Y al mismo tiempo, el examen que me acecha. Y al mismo tiempo, mi cumpleaños, que pre-celebraré el domingo, pero también el lunes. Parece que en cualquier momento voy a salir corriendo por la playa en bolas gritando y agitando las manos "¡¡AAAAAAAAAAAA!!". Sería curioso.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cosas curiosas, inciertas, falsas, verdaderas, elegantes, emotivas, profundas, divertidas... de todo ha pasado en tan poco tiempo, empezando por la orla, celebrada justo el día después de mi llegada, y en la cual canté junto a KL. ¡Qué mal/buen momento! Nunca pensé que podría hacerlo, independientemente del resultado. Simplemente lo hicimos, con muy, muy poco tiempo pero con muchas ganas. Puede que aún no sea un señor licenciado (de esos a los que después llaman LISENSIAAAAAADO!! y queda tan bien), pero fue genial pasar ese momento con la gente que de verdad me importaba. Saben de sobra lo agradecido que estoy.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por otra parte, hoy fui de compras con mi madre, pero en plan secreto porque si yo me enterara de lo que compré se me chafaría el ... uy, demasiado tarde. Pero es que no tenemos tiempo, así que todo se justifica. Además, sirvió para vivir una "divertida" escena que fue la siguiente:&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lugar: tienda de deportes&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dependienta: Hola, ¿les puedo ayudar en algo?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Madre: Estabamos mirando las mochilas...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dependienta: ¿Para tí? (señalándome)&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Yo: Sí&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Dependienta: ¿Y a qué curso vas, del instituto?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Madre &amp;amp; hijo: WTF????&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como me quedé en shock, fue mi madre la que, descojonándose, aclaró la cuestión, mientras yo solo acertaba a decir que casi había terminado la carrera. Fue un momento agónico en el que vi que mi vida no tenía sentido y que estudiar la carrera me había servido para limpiarme el culo. Pero bueno, volví en mi (y en sí y en fa) y pude seguir sin necesidad de un bypass.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y así las cosas, creo que no queda más remedio que terminar esta entrada nombrando a la nueva adquisición que ha llegado a mi vida: el Iphone. Ya las redes sociales han sido testigo de mi euforia, pero quiero reiterar una vez más mi agradecimiento a Caos (que en Oriente estoy seguro que habría sido llamado Sol Reluciente de las Arenas Desérticas) y a mis señores progenitores por haber llegado a la conclusión de que querían regalármelo. Esos emails Abu Dhabi-Las Palmas GC fueron efectivos. Además, un par de noches antes de que llegara, tuve una extraña revelación por la cual supe que mi iPhone tendría nombre: Blaine. Así que GRACIAS por hacer que Blaine llegue a mi vida.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo esto simplemente para explicar el motivo por el cual estoy medio histérico y al mismo tiempo cansado, eufórico y al mismo tiempo melancólico... no es porque le esté dando al valium con redbull o porque esnife gofio ni nada de eso. Son demasiadas cosas a tener en cuenta y muy pocos días. ¿Todo para el final? Sí, bueno... llamémoslo X.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-778514409733347667?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/778514409733347667/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/08/bulletproof.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/778514409733347667'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/778514409733347667'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/08/bulletproof.html' title='Bulletproof'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-2423020126269492369</id><published>2011-06-20T10:09:00.000+02:00</published><updated>2011-06-20T10:09:19.826+02:00</updated><title type='text'>Reflexiones americanas</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Esta entrada tiene el típico título nombre+adjetivo que yo suelo odiar: reflexiones americanas, guarreridas españolas... No es de buen gusto. Pero bueno, se me perdona por eso de estar estudiando cual perra moribunda luchando por sobrevivir.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Casi nadie lo ve, pero cuando me meto en Twitter (unas 14 horas al día, pero oye, que lo dejo abierto y estudio) me sale una vena creativa inaudita y suelto grandes perlas que no son apreciadas por los editores, porque si no, ya me habrían publicado un libro: "Twitéame - Manu sin censura" o algo así, para que tenga gancho. Y mientras mi talento se desperdicia por las redes sociales (o es aprovechado por una mínima parte de personas que en el fondo - de un pozo - me aprecian) yo estudio. Para sobrevivir, por eso de que ya después de cinco años eres como los leones: o matas o mueres. Así que me pinté eso de "Nasío pa matá" en la frente y me lancé sin paracaidas, y estaré en caída libre hasta el día 7. Y no suelo tener vértigo, pero la perspectiva acojona.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Dónde quedó - dirán - ese chico que escribe con sensibilidad y buenas palabras y hermosas metáforas? Lo siento, queridos míos, pero a estas alturas mi retórica anda más muerta que Michael Jackson (queda más glamuroso nombrarlo a él), por lo que todo lo escribo tal cual, en esos diez-quince-veinte minutos de "pre-estudio" que paso en la biblioteca aún despertándome y con mi termo (cortesía de Caos) de Starbucks. Dormido, sí, pero con estilo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Acabo de acompañar a Mo a la copistería, y me he dado cuenta de lo asquerosamente amargada que puede ser la gente. La copistera (por decir algo) es de esas mujeres que aparentan juventud pero que en su interior llevan a la vieja de Los Otros, traje de comunión incluído. De esas a las que les preguntas la hora y te escupen, o les pides un paquete de folios y te fulminan con la mirada. Igual no es feliz con su trabajo. La verdad es que yo ahora con el mío tampoco, pero no maltrato a la gente con mi mirar. Qué reflexivo soy. Lo que sea por no estudiar Historia de América, esa asignatura que, como ya le dije a mi hermano, me interesa tanto como un coito entre marsopas. Siento ser tan claro, pero a estas alturas de la vida, para qué esconderse.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y hace escasos, escasísimos momentos, me he enterado de que Pats es licenciada... ¡¡Felicidades!! Te lo mereces mucho. Empezamos juntos hace ya cinco años y espero que acabemos al menos en el mismo año. Tiene que ser genial la sensación de haber terminado algo, por fin, aunque sea para seguir estudiando. Espero que lo celebre como se merece, pero no demasiado para que le queden ganas para cuando yo vaya. Porque ese día... el mundo se acabará, y sólo quedarán seres resacosos que no podrán dar dos pasos sin caerse.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hay que añadir, además, que hoy hago, hacemos, un año y dos meses. No hace falta decir de qué, bastante lo saben quienes deben saberlo. Cierto que la mayoría del tiempo no ha sido en la misma ciudad (o país) pero ha pasado ya un año y dos meses desde aquella noche en la Feria de Abril... (ahora es cuando suena la guitarra y empiezo a cantar flamenco de manera desgarrada). De aquel 20 de abril de 2010 en que las cosas cambiaron, quizás para siempre.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He reflexionado. He pensado. He perdido veinte minutos y me alegro de ello: de vez en cuando vale la pena escribir chorradas, y no hablo de apuntes. De vez en cuando hay que dejar que las independencias de todos y cada uno de los países de América te resbalen por la ... piel, y que la mente vuele: al miércoles, al día 8, al 9... al 16 de agosto. Que vuele, muy alto, para que por unos segundos se olvide de lo que tiene delante.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Felicidades, Patri. Felicidades, Caos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Felicidades, Simón Bolívar. Has conseguido que me cague en tu puta madre.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-2423020126269492369?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/2423020126269492369/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/06/reflexiones-americanas.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/2423020126269492369'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/2423020126269492369'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/06/reflexiones-americanas.html' title='Reflexiones americanas'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-3013947597245526537</id><published>2011-06-05T00:37:00.000+02:00</published><updated>2011-06-05T00:37:53.349+02:00</updated><title type='text'>Días de cleenex</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No es que haya pasado 24 horas en cama, no... es que han sido casi 48. Así soy de arriesgado y temerario, desafiando las leyes de la vida estudiantil de junio. Pero es que mi garganta manda, y ha mandado reposo. Así que para complacerla, he estado estáticamente tumbado viendo la vida pasar, mientras mi temperatura corporal oscilaba cual detector de radiación en algunos pepinos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;He tenido ganas de escribir, pero no sé exactamente el qué, porque no he hecho nada digno del interés de nadie, ni siquiera del mío. Pero he sentido "esa llamada", el momento en que entras en Blogger inconscientemente mientras piensas en el título de una entrada: ¿"Días de cleenex"? ¡Crear! Y ahora habrá que llenarla, supongo, poner algo que suene bien o sea interesante. &amp;nbsp;Y mis mocos sobre papel blanco no entran en esa categoría. Quizás un par de frases enigmáticas...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;He perdido la voz esta semana, pero la recuperé en un momento...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;He perdido la poca fe que me quedaba en esta ciudad...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Así está bien? ¿He creado algo de intriga? Quizás todo se resuma en que poco a poco vuelvo a ser optimista. Y en que poco a poco falta menos para volver.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Les dejo con una canción de esas que podemos llamar "especiales". De esas que oigo mil veces y sigue estremeciéndome.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=SMznNlfLXP4"&gt;Eva Cassidy - Time after time&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por suerte sigue existiendo gente que puede cantar esta letra y no sentirse avergonzados.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-3013947597245526537?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/3013947597245526537/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/06/dias-de-cleenex.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/3013947597245526537'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/3013947597245526537'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/06/dias-de-cleenex.html' title='Días de cleenex'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-906648005640056846</id><published>2011-05-31T21:25:00.000+02:00</published><updated>2011-05-31T21:25:21.622+02:00</updated><title type='text'>El eterno "casi"</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me planteaba, mientras llegaba a casa desde la universidad, que si hay una palabra que me define en estos momentos, es "casi": casi independiente, casi licenciado, casi imberbe, casi ignorante... Ese quiero y no puedo me acompaña día a día, sobre todo en esta época en que parece que todo se va a acabar, cuando realmente no ha hecho más que empezar.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿La carrera? ¿Realmente crees que cuando la termines serás alguien? ¿Te llamarán? ¿Tendrás trabajo? La respuesta es no, y todos lo sabemos, pero nos empeñamos en decir que es el final de un viaje. Y no lo veo así. Hace cinco años era una persona tan diferente que no se puede decir que haya sido un progreso, sino una ruptura. Todo cambió al venir aquí, así que se puede decir que he hecho dos cosas diferentes, dos carreras, dos vidas...&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y dije por alguna red social eso de que "estoy haciendo el que probablemente sea mi último trabajo de la carrera". ¿Último? ¿Eso existe? Será uno más, de todos los que habrá que hacer, de todas las miles de cosas que habrá que hacer para ser alguien en esta vida. Quizás lo que habría que plantearse es si estoy o estamos dispuestos a sacrificarnos así. A estar años haciendo lo mismo pero de diferente forma, a no estar nunca conforme pero nunca tener nada... A ser un "casi".&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Puede ser que épocas como ésta nos dejen más bajos de moral, y por eso reflexionemos más. Puede ser. Pero esto no es nuevo. Es sólo algo que está ahí, presente, constante, que me acompaña y que cada mañana hace que me pregunte: ¿eres feliz con lo que haces?&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y no sé qué responder.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-906648005640056846?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/906648005640056846/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/05/el-eterno-casi.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/906648005640056846'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/906648005640056846'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/05/el-eterno-casi.html' title='El eterno &quot;casi&quot;'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-4461102214499941635</id><published>2011-05-23T19:35:00.004+02:00</published><updated>2011-05-23T19:50:35.472+02:00</updated><title type='text'>Gaviotas sobre el mar</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Qué barbaridad. Parece ser que mi anterior diseño del blog caducó (como los yogures) y ahora tengo que cambiarlo por otro mucho menos... elegante. Con ello esta página ha perdido un +2 de impacto. Pero como lo supuesta importante es el contenido, intentaré mantenerlo al mismo nivel que siempre.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes del 22M había vida sobre este planeta. Sí, hubo un 21M, 20M... y así hasta más de un mes atrás que fue mi última publicación, sobre el libro de mi amado Sherlock. Ha llovido mucho desde entonces (y estando aquí en Sevilla, donde últimamente las lluvias se asemejan al Amazonas, es literal), y no puedo dejar de hacer una entrada-resumen sobre ello. Por otra cosa no, pero intenso ha sido, y mucho.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Este último mes se ha caracterizado por la abundancia de eventos sociales. Por una parte, mi casa se convirtió en templo hospitalario/ caladero de piratas/ hostal en general por cuarta y quinta vez consecutivas. Y eso es siempre bienvenido, aunque perjudique a la vida estudiantil (o colabore a su desarrollo máximo, dependiendo de cómo se mire). Todos necesitamos nuestros momentos de introspección, pero está claro que un poco de cachondeo de vez en cuando no viene mal. Y así fue como fui visitado por Ana y Bea, y posteriormente por Davinia (Davisui, Davilei... múltiple ella).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, me doy cuenta de que no escribo desde antes de Semana Santa... qué lejos queda eso. Fue genial estar de nuevo en casa, como siempre es volver. Eso sí, creo que mi hígado no opina lo mismo. Para el recuerdo quedan las marchas por la cara, de esas improvisadas y en apariencia horribles que sin embargo son las mejores. Y poco después llegaron las primeras visitas: Ana y Bea, y qué decir que ellas no sepan: fue muy divertido tenerlas aquí, lo pasamos genial, sobre todo por eso que llaman Feria de Abril. Y ya se sabe lo peligroso que puede ser el rebujito a raudales... Y poquito, muy poquito después, apareció Davinia a pasar también unos días aquí. Nunca cantar "&lt;i&gt;Oops I did it again"&lt;/i&gt; fue tan divertido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo sé, no estoy ahondando en ningún tema en concreto... pero ¿qué esperaban? Estoy de exámenes y trabajos hasta arriba y esto lo estoy escribiendo mientras me baja un poco la comida, así que tampoco tengo mucho tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y ocurrió algo especial. Caos volvió, aunque sólo temporalmente. Aunque sólo por una semana, volvió desde tan lejos y, por supuesto, yo estuve con él. Y ¿qué decir que no sea obvio? Era lo que deseaba desde hace casi tres meses. Fue difícil ser del todo feliz sabiendo que se acabaría en unos días, pero la vida hay veces que se comporta así: te da pequeñas satisfacciones para que no desfallezcas del todo. Sabia, podría decirse. Injusta, digo yo. Siento no estar más inspirado hoy, pero es que llevo miles, muchos miles de palabras escritas en pocos días, y a estas alturas (que es sólo el principio) parece que ya no sé ni escribir. Me quedo con muchos momentos que guardar en la lista de Grandes Momentos Vividos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/-bu6JHF6ivq4/TdqbwPDunuI/AAAAAAAAAMg/pKFwbWDcFfQ/s1600/188582_1833811121597_1129988126_2106951_3185237_n.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://2.bp.blogspot.com/-bu6JHF6ivq4/TdqbwPDunuI/AAAAAAAAAMg/pKFwbWDcFfQ/s320/188582_1833811121597_1129988126_2106951_3185237_n.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;Respecto a los últimos tiempos, volver a la vida real fue duro. Me llevé un par de palos de los que tuve que reponerme pronto en la universidad, ese sitio donde parece que no pasa nada pero te repente te pasa la guadaña por el pescuezo. He tenido que hacer un doble esfuerzo, y aún estoy corriendo para llegar a un tren que parece que se me escapa. Hay días en que, sinceramente, todo pasa a ser relativo y se me acaba la energía. Pero hay que ir hacia delante, y acabar lo que he empezado. Como bien me han dicho ya, me lo he buscado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así llegué yo al 22M. No voy a escribir sobre lo maravilloso de la experiencia del 15M o de las concentraciones en diferentes plazas de España, porque casi no las he vivido. Y me da rabia no haberlo hecho. Es necesario un cambio, es vital, y por ello mando todo mi apoyo a los que lo están haciendo posible. Ya di lo poco que pude en la visita a la concentración de Sevilla, donde me impresionó la implicación total de sus participantes y la colaboración de la propia ciudad para que aquello fuera posible. Vi, además, el vídeo del aplauso silencioso, y vi también en directo el minuto de silencio la medianoche del día 22. Y ha sido una de las cosas más emocionantes que he visto jamás. En días así uno se siente orgulloso de ser humano, y de vivir en sociedad. Queda un largo camino aún, porque las elecciones nos han dado en la cara. Espero estar ya fuera de España el año que viene, cuando sobrevengan las generales, pero por si no es así, ayudaré en lo que pueda.&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dijo V: &lt;i&gt;"Justicia, igualdad y libertad son algo más que palabras: son metas."&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;Cambiemos el mundo. Aún estamos a tiempo.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-4461102214499941635?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/4461102214499941635/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/05/gaviotas-sobre-el-mar.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/4461102214499941635'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/4461102214499941635'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/05/gaviotas-sobre-el-mar.html' title='Gaviotas sobre el mar'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/-bu6JHF6ivq4/TdqbwPDunuI/AAAAAAAAAMg/pKFwbWDcFfQ/s72-c/188582_1833811121597_1129988126_2106951_3185237_n.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-5647439578359284177</id><published>2011-04-09T00:20:00.005+02:00</published><updated>2011-04-09T00:42:42.296+02:00</updated><title type='text'>The Holmes Affair - Graham Moore</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_SXkIEcahm3o/TT8Hu0YPPJI/AAAAAAAACd8/ThDonhflvls/s1600/theholmesaffair.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="http://4.bp.blogspot.com/_SXkIEcahm3o/TT8Hu0YPPJI/AAAAAAAACd8/ThDonhflvls/s320/theholmesaffair.jpg" width="208" /&gt;&lt;/a&gt;Hoy toca hacer una entrada atípica en este mi blog. Están acostumbrados a mis andanzas andaluzas y a momentos profundos y/o filosóficos, lo sé, pero uno puede ponerse formal de vez en cuando. Y por una buena causa. Los que me conocen saben que Sherlock Holmes es uno de los pocos ídolos que tengo, por muy ficticio que sea (uno de los pocos libros que me traje a Sevilla es la edición completa de sus historias). Me gusta pensar que podría haber existido, como muchos en su momento pensaron realmente. Aunque nunca hayan leído una de sus historias, saben quién es. Se lo pueden imaginar con su sombrero, su pipa, sus drogas y su violín. Y el a veces torpe pero encantador Watson siempre a su lado. Infinidad de películas, libros, documentales, pinturas, esculturas se han hecho sobre su figura o como homenaje a ella. Sin embargo, llegó por casualidad este libro a mis manos, en un día en que fui con A.n a curiosear a FNAC y no pude resistir la tentación. Y qué libro. No puedo sino quitarme el sombrero (y la pipa) ante él. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Al mismo tiempo se nos planean dos historias: una en torno a 1900, y otra en 2010. La primera se corresponde con la vida de Sir Arthur Conan Doyle, creador del maestro, y sus diversas aventuras; la segunda con un congreso de estudiosos de Holmes en Nueva York y la llegada a éste de un nuevo miembro. Al mismo tiempo, en ambos tiempos, un asesinato irrumpe en las vidas de los protagonistas, que desearán, en un momento o en otro, ser Sherlock Holmes. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin ánimo de contar de qué va el libro, me quiero centrar en el centro del mismo, en el motor que hace que gire la historia: uno de los diarios de Doyle. Sir Arthur era de esas personas (a las cuales admiro) que escribían todo, lo que hacían todos los días, de forma constante. Y se han conservado todos sus diarios... menos uno. Me explico: En torno al cambio de siglo, Doyle decidió acabar con la vida de Holmes, puesto que le tenía algo muy cercano a odio. Aunque éste había hecho rico y famoso al escritor, su verdadero objetivo era escribir otro tipo de obras, más "serias", pero que no eran muy tenidas en cuenta. La gente amaba al detective, y Arthur no podía sino sentirse atrapado por él. Por ello, en el relato llamado "El Problema Final", Holmes muere al caer a las cataratas de Reichenbach, en los Alpes suizos, en su lucha contra el Profesor Moriarty. Tal fue el impacto que causó la muerte de Sherlock, que en los días sucesivos a la publicación del relato en la prensa (se publicaban por entregas) muchos londinenses llevaban un crespón negro en señal de luto. Doyle había conseguido librarse de su personaje, pero con ello lo había convertido en mito. Y años después, misteriosamente, Doyle "revive" a Holmes inventándose una fantástica historia sobre cómo había simulado su muerte, en una de sus obras más famosas: "El sabueso de los Baskerville". Aquí es donde entra a colación el diario, puesto que cubre el periodo entre la "muerte" de Holmes y su resurreción. Por lo tanto, nadie sabe con certeza qué fue lo que hizo volver a escribir a Sir Arthur sobre el detective.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo que puede parecer una cuestión sin importancia ha supuesto un "Santo Grial" para los investigadores, aficionados, paranoicos y freaks en general que quieren saber qué hubo detrás de una decisión tan contradictoria. En el libro vivimos esos años... y en su segunda historia, la de 2010, se convoca una convención para presentar el diario perdido. Pero éste desaparece, y su portador muere. Todo un misterio para una horda de fanáticos del detective que no dudarán en crear todo tipo de teorías y elucubraciones.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sin embargo, no es la historia, su buena forma de escribirla, o sus momentos de tensión lo que quiero comentar. Cuando terminé el libro, pensé: "buena historia, pero un poco fantasiosa, ¿no?". Sin embargo, después de la última página había una nota al lector, en el que el escritor explicaba qué había de verdad y qué de invención en la historia... La realidad puede incluso superar a la ficción.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En el año 2004, el reputado investigador sobre la figura de Doyle (y Holmes) Richard Lancelyn Green anunció que había encontrado el diario, entre otros documentos que se habían dado por perdidos. Sin embargo, este hombre estaba convencido de que eran los descendientes de Conan Doyle los que le habían quitado los documentos a su depositaria (la hija). Esto llevó a problemas legales y denuncias. Lo más curioso es que, ese mismo año, Green empezó a comportarse de un modo extraño, y a decir a sus amigos que temía por su vida. Poco después apareció muerto en su casa, estrangulado con un cordón de su propio zapato.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://i.telegraph.co.uk/multimedia/archive/00622/news-graphics-2006-_622112a.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://i.telegraph.co.uk/multimedia/archive/00622/news-graphics-2006-_622112a.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;El libro no cuenta la misma historia, claro, pero sí que se basa en este hecho, en que después de tantos años aún hubiera motivos para matar a alguien por el diario perdido de Sir Arthur. ¿Qué revela éste que tanto miedo provoca? El autor crea una teoría, además de ambientarla en una época en que Bram Stoker (aún un desconocido) y Doyle eran grandes amigos e iban a cenas con Oscar Wilde. ¿Era acaso un secreto que mancharía la memoria del escritor?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Probablemente nunca lo sabremos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La imagen corresponde a Undershaw, la casa de campo que Doyle compró y reformó para vivir con su esposa enferma Touie y sus hijos, lejos de aquella Londres que le recordaba a cada paso que había matado al mejor detective de todos los tiempos. Abandonada hoy, sigue siendo un lugar al que miles de entusiastas del investigador siguen acudiendo en busca de un tesoro entre sus muros. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-5647439578359284177?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/5647439578359284177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/04/holmes-affair-graham-moore.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5647439578359284177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5647439578359284177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/04/holmes-affair-graham-moore.html' title='The Holmes Affair - Graham Moore'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_SXkIEcahm3o/TT8Hu0YPPJI/AAAAAAAACd8/ThDonhflvls/s72-c/theholmesaffair.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-239423397302959071</id><published>2011-04-02T12:46:00.003+02:00</published><updated>2011-04-02T13:23:25.660+02:00</updated><title type='text'>I like it, like it... Come on!!</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Los que sigan este blog a lo mejor no están acostumbrados a verme en este estado pero... ¡¡estoy tirado en el sofá!! Me voy a permitir medio día (ya me quedan dos horas) de no hacer nada, y como no puedo estar literalmente ocioso, me he puesto a actualizar. No se acostumbren, que esto de tres actualizaciones por semana no lo mantiene ni Punset.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Salí ayer de clase a las 15'00 y descubrí sorprendido que el verano había llegado a Sevilla. Esos treinta y algo grados eran del todo inesperados, y en cierto modo bienvenidos. Pobres príncipe Carlos y la mesa-Camilla, digo.... Camilla Parker, que tenían que estar cuales pollos de asadero de visita en esta ciudad. Cuánto sufre la realeza... Cuando llegué a mi edificio, iPod en ristre y gafas de sol, feliz y contento de la vida, descubro con horror que no encuentro la llave. Me empecé a poner nervioso, pero aún le di un voto de confianza a mi maleta, que a veces se convierte en agujero negro. Un amable señor me abrió la puerta del portal, subí a mi piso y vacié la maleta. Definitivamente, me había dejado la llave dentro. Llamé a la puerta y esperé, pero me di cuenta de que mi compañero E se había ido a su pueblo este fin de semana. Y The Canary estaba de viaje de fin de carrera. Maldije, por dentro y por fuera, y luego llamé a mi casero cruzando los dedos para que no se hubiera ido a Córdoba. Estaba en Sevilla, pero eso sí, le desperté de la siesta. Lo noté en ese tono entre gruñido y ET y esa dificultad por hilvanar unas ideas con otras. Pero conseguí mi objetivo, así que me encaminé a su casa, cargando la maleta con TODO lo imaginable, con 30ypico grados y un hambre mortal. Llegué a su edificio y cuando toqué el timbre pasaron cerca de siete minutos y medio antes de que se abriera la puerta. En ese tiempo oí gruñidos, movimientos lentos y pesados, maldiciones por lo bajo y todo eso que indica que no era bienvenido del todo. Recogí las dichosas llaves, y no fue hasta casi las cuatro cuando pude comer, cuando ya no distinguía entre cuchara y tenedor. Antes tuve que ir a devolver las llaves, colándome en el portal de mi casero (menos mal que me abrieron la puerta, porque si no aún estaría ahí probando con todo el llavero en la cerradura) y echando las llaves al buzón, como si de una película de espías de serie B se tratara. Así inauguraba yo el fin de semana... el fin de semana &lt;i&gt;Alone-at-home&lt;/i&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El plan del viernes noche era cenar con Mo y con sus amig@s, que al final fueron solo amigas, y tomar algo después. El tomar algo se tradujo en helado (uhmmm!) y la cena en una pequeña odisea buscando sitio. Acabamos con éxito después de todo. A las 12 y algo estaba vuelta al hogar, ahora con llaves, y corrí a encender el portátil para esperar a que Caos se conectara. Y así lo hizo :-)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Este día de sábado se presenta tranquilo. Tengo comida (importante), tengo un posible plan para la tarde-noche, y sobre todo, tengo tranquilidad. Me encanta tenerla, y aunque no la utilice como muchos harían (haciendo cosas, viendo pelis, leyendo...) me encanta no hacer nada. Estar por aquí, actualizar, twittear, tirarme en el sofá y pensar que hoy el mundo no me necesita.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por si no la conocían, la canción a la que hago referencia con el título de la entrada es la siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=KdS6HFQ_LUc"&gt;Rihanna - S&amp;amp;M&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Evidentemente, no me refería al sado cuando decía que "I like it". No pensemos mal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Creo que alguien me llama... ah si, la Vagancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Volveré. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-239423397302959071?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/239423397302959071/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/04/i-like-it-like-it-come-on.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/239423397302959071'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/239423397302959071'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/04/i-like-it-like-it-come-on.html' title='I like it, like it... Come on!!'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-4631186672100737983</id><published>2011-03-29T00:53:00.001+02:00</published><updated>2011-04-02T12:52:26.699+02:00</updated><title type='text'>Update 2.0</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Como si de un Service Pack de Windows 7 se tratara (prometo que será la última vez que hable de Windows...) aquí estoy para contar un poco de lo que he hecho y pensado últimamente. Para aquello a los que mi vida les interese, claro. Sin embargo, antes de empezar me gustaría que me hicieran un favor: pinchen en el siguiente link, carguen el vídeo, y cuando esté completo pónganlo y vuelvan aquí. Así escucharán lo que yo escucho en este preciso momento.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=rYEDA3JcQqw"&gt;Adele - Rolling in the deep&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;¿Ya? Pues empezamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, día 29 de marzo, he ido a consultar documentos al Archivo de Indias. &lt;i&gt;"Uuuuh"&lt;/i&gt; - pensarán - &lt;i&gt;"eso es TAN emocionante...."&lt;/i&gt;. Lo es si te gustan estas cosas, y a mí me gustan. Así que lo pasé bien, y cuando pasas varios controles y te registras y haces todo el trámite, te sientes como todo un señor importante, de esos que llevan chaqueta y fuman en pipa. Estuve toda la mañana allí, ante ese pedazo de caja que tiene el inocuo nombre de "legajo" pero que en realidad es un pedazo de carpeta. No quiero tampoco contar aquí los pormenores de lo que allí estuve haciendo, porque sería un poco... demasiado propio. Como si el blog de un arquitecto tuviera que hablar de columnas. Como no es el caso, cambiaré de tema.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estas últimas dos semanas han sido como... no sé, como jugar a las damas conmigo mismo. Y no quiero decir que fuera a locales de señoritas de moral distraída, sino que he estado luchando contra mí mismo. Hace una semana exactamente estaba en lo que podríamos decir una bajona, que yo defino como un momento en el que el balance entre el bien y el mal de tu cuerpo se desequilibra. Un momento en que se piensa más de la cuenta, se dice menos de la cuenta, y nadie paga la cuenta. Fueron unos días en que, de nuevo, me recordaron lo que significa estancarse, lo que significa no ser independiente emocionalmente, y lo que significa no querer que nadie me hablara para simplemente no tener que esforzarme en ser agradable. Total, serlo normalmente no me ha servido de mucho, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No puedo hacer un balance real de lo que me pasó, porque no quiero nombrar a personas concretas, pero creo que a nadie le es extraño el sentimiento de destierro. De no pertenecer, de ser una pieza de otro puzzle. Aquellos momentos en que realmente lo percibes, en que, en cualquier situación piensas "¿qué hago yo aquí?", son inflexiones. Tras ello, o cambias o mueres. Eso fue exactamente lo que me pasó, porque ese lunes pasado sólo pude decirme a mí mismo que había llegado a lo más bajo. Que estaba solo. En ese momento preciso en que se pulsa el interruptor y la idea recorre el cuerpo, dan ganas de salir corriendo, de mandar a la mierda a todo el mundo y volar, de escapar y no volver nunca, pero casi al mismo tiempo te reprimes porque sabes que eso es imposible. Es lo que me toca vivir, es lo que tengo que sobrellevar. Es mi sino. No quiero decir con esto que no tenga amigos, porque probablemente éstos se podrían sentir ofendidos, pero sí que ellos aparecen un 0'01% del tiempo que vivo, teniendo en cuenta que por lo menos otro 80% lo paso en las clases y pasillos de mi facultad. Tienen vidas, también. En esos días, lunes y martes, no hice nada más allá de lo necesario para sobrevivir, y pasé el tiempo en el departamento abstraido en el trabajo. En el tiempo que caminé intenté separar cada sonido de la música que escuchaba para así ocuparme, y en cierto modo funcionó. El problema era al girar el pomo de la puerta de entrada a mi casa, cuando estaba desnudo de mis muros.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siempre he sentido que soy diferente. No en un sentido de orgullo, ni de superioridad o desdén. Simplemente es un convencimiento: en algo soy diferente, y mis veintiún años aún no han sabido decirme en qué. En algunas etapas me he sentido integrado, engranaje, parte, como esos primeros años de universidad. En otras he estado casi en un mundo paralelo. Pero ahora estoy aquí. Busco un hueco en un mundo ya creado. Soy nuevo, no soy de aquí: soy más diferente que nunca. Quizás es idiota repasar una a una todas las cosas que guardo contra "mi" clase, porque realmente no me importan. Importa más el conjunto, lo que se desprende de ello, y no es nada bueno. El curso pasado me comparaba yo con una silla. Cierto es que este año no he dejado que vuelva a ocurrir, porque este año yo mismo me he hecho invisible, sin intervención de nadie. Más vale una medida como esa a tiempo, que otro año excluido. Y ya que excluyen, mejor hacerlo yo antes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Veo que me estoy liando. No era mi intención. Es solo que quiero transmitir eso que pasa por la mente en un solo segundo, esa sensación que te embarga, ese sentimiento de nadie te vería aunque estuvieras gritando por los pasillos. Dura eso, un segundo, dos, un día, dos, y se va. Porque pasan cosas nuevas, porque no puedes aguantar tanto tiempo sin poder dormir. Porque desbloqueo el móvil y veo tu foto, porque hablo contigo. La vida da una de cal y otra de arena, y lo que pasó entre el lunes y el martes se compensó en los siguientes días con apariciones "estelares" y una mayor vida social. A todos los que lo hicieron posible, gracias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tuve, además, una conversación muy interesante el martes, y... ¿con quién si no? Caos es mi proveedor oficial de momentos intensos, así que estuvimos hablando sobre el futuro. El cercano, el medio, el lejano: todo el futuro en sí. En aquellos momentos me pareció maravilloso que alguien pudiera siquiera pensar en vivir conmigo. Aún lo pienso y me sorprendo por ello. No será fácil, y hay muchas cosas que han de ocurrir, pero... a veces la sola intención basta para que te hagan sonreir. Y así fue.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo siento por aquel o aquella que haya empezado a leer esperando algo quizás más entretenido, o quizás menos filosófico, pero en la naturaleza del blog está el ser desahogo y válvula de escape a nuestros pensamientos. Siempre he dicho que escribo mejor que hablo, y miren que escribo mal, así que esta vez les toca aguantarme. O no leerme. Dicen por ahí que una buena terapia es escribir lo que uno odia, teme o no le gusta de su vida y quemarlo después. En este caso no lo haré, que bastante caro me salió el portátil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=RIZdjT1472Y"&gt;The Killers - Human&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;Let me know if your heart's still beating&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por supuesto que sí. ¿Alguien lo duda?&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-4631186672100737983?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/4631186672100737983/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/03/update-20.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/4631186672100737983'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/4631186672100737983'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/03/update-20.html' title='Update 2.0'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-6746546364933680575</id><published>2011-03-09T13:27:00.001+01:00</published><updated>2011-03-29T23:58:48.011+02:00</updated><title type='text'>Carnaval, te quiero</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Ponte tu mejor disfraz y entra en el Carnaval,&lt;br /&gt;es para tí, venga ya...&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aunque pasen los años, oir estas palabras hace que te venga algo a la mente, una emoción que no se puede controlar, una alegría que te desborda: es el Carnaval. Este año los exámenes me dejaron volver, y no desaproveché la oportunidad. Volví a casa por Carnaval,&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;a cantar, a bailar y a reír&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y nunca mejor dicho. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Desde que se fue quien todos sabemos, decidí volver. Desde antes quería hacerlo, pero quizás fue esta situación desanimante y triste en cierto sentido la que me hizo decidirme, comprar el billete y olvidar el resto. Y desde Sevilla empecé a planear junto con mis amigos los disfraces, los complementos, ... me encantó hacerlo así. Estuve varios días buscando en las tiendas de Sevilla (que por cierto, no valen para estas cosas) hasta que lo tuve todo, o casi todo. Eran tres disfraces escogidos con cuidado, y que luego resultaron ser los apropiados. En menos de lo que esperaba quedaba una semana para volver, y en menos aún estaba terminando de hacer la maleta. El momento había llegado. Por fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Había hecho una lista de cosas que necesitaba: antifaz negro, pajarita, gafas, camiseta verde, gorra verde, medias... Las medias ya las había conseguido (aunque eran un poco finas), pero el resto de cosas no las tenía aún, y me iba en un par de días. Así que aproveché esos largos ratos entre clases para ir al centro y buscarlas. Como diría Bon Jovi, it is now or never, así que lo intenté conseguir todo, y casi tengo éxito. Descubrí pronto que el antifaz no me quedaba bien (la napia no tenía cabida), y que las gorras verdes no abundan. Pero el resto de cosas sí que las pude encontrar. Así que fue a clase, encontrándome con una compañera al entrar en la facultad que me preguntó qué me había comprado:&lt;br /&gt;&lt;i&gt;&lt;br /&gt;&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;- Pues... un antifaz, una pajarita, unas gafas grandes, una camiseta verde...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me miró asombrada, pero se mantuvo en silencio. Para evitar que me ignorara por el resto de mis días, me vi obligado a explicárselo. Visiblemente más tranquila, se despidió de mi y pude ir a clase tranquilamente. No sé si ella tendrá el mismo concepto de mí de ahora en adelante, pero realmente me da igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras los típicos agobios por llegar a tiempo al aeropuerto, me vi en cola para facturar y encontré los primeros signos de mi destino: gente disfrazada. Un par de animador@s estaban por allí, dando el cante entre tanto soso. Aquello ganaba por momentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;b&gt;&lt;i&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=5E3o8Ipil78"&gt;El Pez Listo - Me sabe a Carnaval&lt;/a&gt;&lt;/i&gt;&lt;/b&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En el avión todo el mundo iba más que dispuesto al Carnaval... volvía a casa. Después de un par de horas, llegué y allí estaban mis padres y el pequeño bicho que tengo por hermano menor. El plan era sencillo: volver, cenar, salir. Me bullía la sangre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una de las cosas maravillosas de volver al hogar es la cuestión gastronómica. Soy de gustos sencillos, y una tortilla y unas croquetas me devuelven el optimismo. Así fue, y empecé a prepararme con toda la alegría del mundo. Las gafas, la pajarita, los tirantes... Con esas pintas salí yo de mi casa para inaugurar la primera noche: &lt;i&gt;La Noche de los Empollones Repelentes. &lt;/i&gt;No voy a entrar a valorar si yo de antes ya me parecía a mi personaje, como medio mundo piensa, pero el caso es que todos coincidieron en que iba bastante auténtico. Además, todos íbamos iguales, así que estábamos perfectos y preparados para darlo todo. Fue una noche sin incidentes (salvo cuando un coyo me intentó quitar las gafas...¬¬) en la que hubo muy buen rollo por parte de casi todo el mundo. Éramos los empollones más molones del Parque Santa Catalina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero aquella no fue la última noche. No. Faltaban dos, así que al día siguiente salí con mi madre en busca de la gorra verde y una camiseta de manga larga, porque &lt;i&gt;Luigi&lt;/i&gt; era el siguiente. Era &lt;i&gt;La Noche de Supermario Bros. &lt;/i&gt;Fue una gran noche también, aunque el hecho de llegar después de la Cabalgata hacía que estuviera todo el mundo hecho polvo antes de empezar (menos nosotros, claro). Una de las mejores cosas fue jugar a la Wii en casa de Patri con el juego de baile, dándolo todo con aquellas pintas... Y hay que recordar un momento que fue mítico, y que dio pie a toda una serie de frases que han pasado a formar parte de nuestro vocabulario habitual. Estábamos nosotros junto a un grupo de mariner@s, cuando una de ellas comenzó a hablar conmigo y con K. Le prestó su gorrito, y quiso también que se pusiera su peluca (a lo que K, obviamente, se negó... qué asco!) y entonces...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;K (a mí, por lo bajo): ¡Oh Dios! ¿Quién ha abierto las puertas de Mordor?&lt;br /&gt;Yo: (muerte por risa)&lt;br /&gt;Chica en cuestión: Perdona, ¿se están riendo de mí?&lt;br /&gt;Ambos: No, no por Dios...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco después, esta chica dijo: "¿les gusta el house?" a lo que K contestó: "Bueno, lo típico, alguna canción y tal...". Entonces, ella hizo LA pregunta:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Chica:&amp;nbsp; ¿Conocen a DJ Pika?&lt;br /&gt;Ambos: Ehm... no. &lt;br /&gt;K: Pero Pika... ¿de Pikachu? (tono de coña)&lt;br /&gt;Chica: Sí (con seriedad)&lt;br /&gt;Ambos: (Poker face)&lt;br /&gt;Chica: Pues soy yo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Entonces, ante el descubrimiento de toda una estrella entre el público, K se adelantó y dijo: "Encantada" y le estrechó la mano. Ya ahí no me controlé para descojonarme... Habíamos conocido a toda una celebridad. Y por si fuera poco, DJ Pika La Marinera del Puerto quiso que K la agregara al Facebook, ante lo cual dijo: "Déjame tu teléfono". K, obediente, se lo dio mientras yo miraba impactado: ¡se lo dio así porque sí! Le apuntó su nombre y K, obviamente... nunca la agregó. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El último de los días que saldría sería &lt;i&gt;La Noche de los Superhéroes&lt;/i&gt;, en la que me sorprendí de encontrar a Batman y así poder ir juntos como el terror de los malos. Para cubrirnos estaban SuperEstefa y Patrirra (o Zorritri, o simplemente Patri la Zorra) y Letpainter, que aunque no iba de superhéroe nos pintaba los desconchados. Fue, cómo no, otra gran noche, la última de fiestas carnavaleras por este año para mí, en la que acabé de after con Dhav en un arrebato de surrealismo. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En realidad me hubiera gustado añadir fotos y más cosas, pero una de las bases de este blog es no poner imágenes de gente conocida. Ya he roto la regla una vez, y no me gustaría volver a hacerlo, así que esta entrada se quedará corta, pero intensa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Porque los que allí estuvieron saben de sobra lo bien que lo pasé.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y las que fueron a despedirme al aeropuerto, aún más...&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-6746546364933680575?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/6746546364933680575/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/03/carnaval-te-quiero.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6746546364933680575'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6746546364933680575'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/03/carnaval-te-quiero.html' title='Carnaval, te quiero'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-7404302110674441055</id><published>2011-03-03T17:50:00.000+01:00</published><updated>2011-03-09T19:38:30.170+01:00</updated><title type='text'>Lencería fina</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Qué sugerente me ha salido el título... pienso mientras reviso esta entrada. No porque me haya quedado más picante de lo normal (nada más alejado de la realidad, yo soy la castidad pura en persona) sino porque igual hace que más de uno pique en el enlace sólo por ver algo que tenga que ver conmigo y con algún artículo de &lt;i&gt;lingerie&lt;/i&gt;. Siento decepcionarles. Dejaré para el final ese escabroso episodio, y me centraré en el pasado fin de semana (puente en tierras andaluzas por eso del día de Andalucía y olé), cuando fui a Zafra e intenté - sólo intenté - ir a Mérida en compañía de Mo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todo comenzó un día, hace tiempo, en que The Canary y yo decidimos ir a Lisboa en el susodicho puente. En vista de las circunstancias, el plan fue mutando, y cual Pokemon evolucionado, pasó de Portugal a Barcelona, pasando por Madrid. Finalmente, Zafra y Mérida fueron la mejor opción, así que allí me dirigí el sábado. Salía desde Plaza de Armas a las cuatro de la tarde, y desde las tres estaba allí para comprar el billete, con tan mala suerte que la ventanilla de la compañía (LEDA, mardita) abría a las tres y media. Relajadamente me puse a esperar... cuando para mi sorpresa, en una centésima de segundo, se formó una cola inciada por un señor de la quinta edad que decidió que esperaría de pie, pero el primero. Eso me obligó a levantarme y colocarme en la cola ante la ventanilla cerrada, lo cual consideré completamente inútil.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y empezó el viaje, partiendo de Sevilla en un día soleado. Me puse las gafas de sol, feliz de poder usarlas, y puse mi música a todo trapo. Después de una hora de pasar por interminables campos de olivos y de otros cultivos, pensé: "qué cultivada Extremadura". Sin embargo, poco después vi un cartel que decía: "Provincia de Huelva". OH-MY-GOD...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh6.googleusercontent.com/-G8tH38f-4sk/TXe2hIqi65I/AAAAAAAAAMI/0pdZwNmBuCQ/s1600/P1100280definitivo.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="240" src="https://lh6.googleusercontent.com/-G8tH38f-4sk/TXe2hIqi65I/AAAAAAAAAMI/0pdZwNmBuCQ/s320/P1100280definitivo.jpg" width="320" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&amp;nbsp;No me habían dicho lo lejos que estaba. Atravesamos unos cuantos pueblos mientras mi tensión iba en aumento: ¿Y si me equivocaba de parada? De repente, al llegar a uno de los pueblos, se empezó a bajar gente y el conductor dijo: "Los que vayan a &lt;i&gt;adsoijdsfosfdhusdf,&lt;/i&gt; &lt;i&gt;asodasidufdshifuhsdf&lt;/i&gt; y Badajoz pasen al otro autobús". No tenía un traductor chófer-castellano, así que me quedé sentado sin saber muy bien qué hacer, &lt;strike&gt;cabróndemierda&lt;/strike&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al final, por suerte, no hubo problema y llegué vivo a Zafra, donde estaban Mo y su hermano esperándome. Todo había salido, por el momento, perfectamente. Fuimos a ver el pueblo, no sin antes comprar los billetes para Mérida para la mañana siguiente. Había que madrugar para ello, algo que me dolió en los redentros, pero claro, cuando uno hace turismo hay que hacer algunos sacrificios. Es muy bonito Zafra, tiene muchos edificios imponentes, palacios e iglesias. Hacía un poco de frío, pero nada insoportable. Hicimos un tour rápido (antes de que se hiciera de noche) antes de ir a tomar algo. Todo auguraba un fin se semana completo. Pero no fue así.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-aeAzOT8dR3o/TXe2uAYV2OI/AAAAAAAAAMM/18ejK6o3tZA/s1600/P1100309definitivo.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://lh5.googleusercontent.com/-aeAzOT8dR3o/TXe2uAYV2OI/AAAAAAAAAMM/18ejK6o3tZA/s320/P1100309definitivo.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&amp;nbsp;Nos levantamos temprano, muy temprano, y tuvimos que salir corriendo para llegar a la hora a la que salía la guagua de la estación. Pero no había guagua alguna. Visiblemente mosqueados, esperamos unos diez minutos, hasta que apareció una guagua de ALSA con destino al Norte del país, a la que se subieron unos cuantos pasajeros, que el conductor distribuyó según destino. Cuando ésta hubo partido, nos dimos cuenta de que ya hacía un buen rato que deberíamos haber salido de Zafra. Mo fue entonces a preguntar a la ventanilla de la compañía cuál era el problema. Y el problema, señores, es que tendríamos que haber subido en la guagua de ALSA. Sí, debíamos haber intuído que aquella era la nuestra, sin que nadie nos avisara de nada. Para mayor cabreo, la de la ventanilla nos trató como a inútiles ignorantes (&lt;strike&gt;zorra&lt;/strike&gt;). Con un cabreo considerable (Mo más que yo, que a esas horas de la mañana no tenía energía para mosquearme), volvimos para su casa con la sensación esa de idiotez encima que se te queda cuando has estado a un metro y medio de la guagua que tendríamos que haber cogido. Además, no podíamos cambiarlo, porque entonces no llegaríamos a Zafra a tiempo y perderíamos la vuelta a Sevilla. La vida era asquerosamente injusta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando volvimos, decidimos seguir visitando Zafra, ahora con mayor tranquilidad, ir a ver a la abuela de Mo y, de paso, buscar algunos complementos carnavalescos que aún me faltaban. Constaté que no podría conseguir ni antifaz ni pajarita, así que sólo podía optar a conseguir las medias. Dejamos eso para el final, ya que era la operación más complicada. No podíamos ir a una tienda de disfraces y pedirlas, porque no las tenían. Teníamos que ir a una tienda de lencería, y para ello, debíamos tener un plan.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mo: Hola, venía buscando unas medias gruesas, lo más claras que tenga.&lt;br /&gt;Dependiente: Claro, una M como para tí, ¿no?&lt;br /&gt;Mo: No, no, grandes...&lt;br /&gt;(Yo con mirada al techo)&lt;br /&gt;----&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dependiente: ¿Este color está bien?&lt;br /&gt;Mo: (a mí) ¿Tú crees que son éstas? ¿Son las que LE hacen falta?&lt;br /&gt;Yo: Sí, yo creo que son ésas.&lt;br /&gt;----&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo: Pago yo y luego arreglamos, ¿no?&lt;br /&gt;Mo: Sí, sí, ya arreglamos luego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-x9NadEGrNJY/TXe22Gg0vhI/AAAAAAAAAMQ/xpjxFD2b848/s1600/P1100355definitivo.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://lh4.googleusercontent.com/-x9NadEGrNJY/TXe22Gg0vhI/AAAAAAAAAMQ/xpjxFD2b848/s320/P1100355definitivo.jpg" width="230" /&gt;&lt;/a&gt;Fuimos el colmo de la discreción. Guardé rápidamente las medias en la mochila y partimos hacia el Parador de Turismo, sintiéndonos como 007: espías, discretos y glamurosos comprando lencería fina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El Parador es un antiguo alcázar, y la verdad es que es precioso. Dan ganas de decir esa típica frase de "¡Oh! Cuando sea rico iré de Paradores". Dimos una vuelta por el lugar, acompañados por los padres de Mo y haciendo fotos por todas partes. Después de ello, y teniendo en cuenta que cambiamos los billetes para volver antes a Sevilla (total, ya que Mérida no pudo ser...), nos fuimos a la estación y volvimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://lh5.googleusercontent.com/-W9H2t7ACKUw/TXe3iyFO-xI/AAAAAAAAAMU/9UsrSgf4cD4/s1600/P1100438definitivo.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://lh5.googleusercontent.com/-W9H2t7ACKUw/TXe3iyFO-xI/AAAAAAAAAMU/9UsrSgf4cD4/s320/P1100438definitivo.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&amp;nbsp;Queríamos hacer algo en Sevilla, teniendo en cuenta que era día de fiesta, pero no lo teníamos muy claro, así que primero fuimos a mi piso a comer y deliberar. Al final, tras comer migas extremeñas (gracias, Mo's mother) decidimos ir al río a tirarnos y jugar a las cartas. E, Mo y yo fuimos bajo el sol a estar allí toda la tarde... y fue genial. El día estaba precioso, cálido, y luminoso. Era genial ver Sevilla así tras tanto tiempo de oscuridad. Y bueno, como salir con E es hacer un book, aproveché e hice unas cuantas fotos más.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A pesar de todo, no salió tan mal. No llegó a ser frustrante, porque cambiamos una cosa por otra... y bueno, cambiamos columnas romanas por barcas del Guadalquivir. Estoy seguro que más de un lugareño dirá que no hay cosa más bonita. Claro que hay, pero no fue un mal cambio después de todo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y tenía las medias en la mochila. 10/10&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-7404302110674441055?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/7404302110674441055/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/03/lenceria-fina.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/7404302110674441055'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/7404302110674441055'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/03/lenceria-fina.html' title='Lencería fina'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh6.googleusercontent.com/-G8tH38f-4sk/TXe2hIqi65I/AAAAAAAAAMI/0pdZwNmBuCQ/s72-c/P1100280definitivo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-2997050997107777709</id><published>2011-02-27T11:42:00.000+01:00</published><updated>2011-02-27T13:06:47.606+01:00</updated><title type='text'>Does your mother know?</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquí estamos de nuevo, para ponerles al día de mis andanzas sevillanas, sevillenses o simplemente andanzas. Puede parecer que no, pero es increíble la capacidad que tiene la luz solar para hacernos cambiar el estado (de ánimo, no de Facebook). Hace como cinco días salí de clase a las dos de la tarde y... ¡Sol! ¡Luz! Me quedé quieto observando, por si era un espejismo, pero no, ahí estaba ese cielo despejado y ese calorcillo sin igual. Y sin querer, sonreía. No es que me haya pasado desde entonces riéndome por la calle cual descojonado de la vida/paciente psiquiátrico, pero sí que uno tiende un poco más al optimismo, sobre todo cuando tiene que buscar en los cajones para sacar eso que uno pensaba no volver a utilizar: las gafas de sol. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;En este estado de embobecimiento solar me encontraba cuando, el martes, fui a trabajar al departamento. Allí me encontraba yo, sentado en el escritorio, cuando viene una profesora con semblante preocupado:&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;i&gt;- Teseo, ¿tienes un momento? Tengo que hablar contigo.&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Allí fui yo, raudo y veloz, mientras los pelos del cuello se me transformaban en púas de cactus.Y lo que me dijo no es que cambiara mi vida, pero le añadió una emoción digna de la ducha del Bates Motel. Como tenía que ir al médico y no encontraba sustituto... yo debía dar su clase práctica. Una lámina de transcripción en letra cortesana. Supongo que mi cara de aquellos momentos fue una Poker Face en toda regla, tal como esta que se puede observar. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-cLjepY5ac8s/TWosB5XSqdI/AAAAAAAAAL8/FN0vh1CfMEQ/s1600/poker_face.png" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://lh4.googleusercontent.com/-cLjepY5ac8s/TWosB5XSqdI/AAAAAAAAAL8/FN0vh1CfMEQ/s320/poker_face.png" width="206" /&gt;&lt;/a&gt;Entonces, tras reponerme, le dije que sí, sin realmente pensarlo, pero ... No se podía decir que no, ¿verdad? Para añadir tensión y llegar a niveles de fusión del núcleo, me dijo que aún no había decidido qué lámina utilizaría, así que podría tenerla... ¡¡dos horas antes de la clase!! Pero, como se dice por estos lares: CHALLENGE ACCEPTED. Menudo desafío. Dar una clase (por práctica que fuera, era una clase) en la universidad casi sin poder prepararla. Menos mal que lucía el sol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y el día D llegó. La clase empezaba a las 13'00, pero tenía otras desde las 8'00. Había quedado a las 12'00 con A.n para ir a desayunar y luego ir juntos a la clase. Conseguí la lámina y al verla, hubo en mí una mezcla entre alivio y tensión: no era difícil, pero tampoco era fácil. Me fui corriendo al departamento a transcribirla yo primero. Cuando terminé, había algunos huecos que no fui capaz de cubrir, y gracias a que estaba mi jefe en el departamento y unas amigas suyas, que en un momento me dijeron en qué libro estaba transcrita. Así que, con la verdad fotocopiada, me dirigí al encuentro de A.n mientras pensaba en las diferentes formas de explicar cómo es la cortesana. Tensión 60%.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuimos al césped, al sol, para tomar algo mientras hablábamos de diversas cuestiones. Se acercaba el momento y ya tenía una estrategia en mente. Fuimos hacia la clase. Tensión 80%.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Curioso fue ver las caras que iban poniendo los que se iban enterando de que yo daría la clase. Alguna sorpresa, alguna sospecha... Repartí fotocopias sin decir nada, y cuando terminé empecé a explicar cómo se haría la práctica (grupos, etc.). Pero desde que vi sus caras al observar la lámina, me di cuenta de que había un error muy grande: era demasiado difícil. Para gente que lo más antiguo que habían visto en cuanto a escritura era una carta de su abuela, plantarles delante aquello era como aprender castellano con Góngora. Así que les recordé las normas de transcripción y dejé que pensaran un poco, antes de llenar la pizarra con las letras más usuales y algunas abreviaturas. No les podía decir más, porque si no... ¿qué gracia tendría entregar a la profesora algo que está bien pero que no se comprende? Frases como "no entiendo nada", "no veo nada", "¡¡Ahhh!!" y demás se multiplicaron por el lugar... y no dejaba de ser desesperante. Tensión 110%.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo, en mi ilusión, pensaba que no se tardaría mucho en hacer... pero el tiempo pasaba y aquello no avanzaba. Añadí más cosas en la pizarra, al límite de lo que podía decir, y resolvía algunas dudas puntuales. Suerte que había un par de ellos que sí se enteraban del asunto, y tiraron un poco hacia delante. Hubo, sin embargo, momentos simpáticos tales como:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;- Perdona, ¿Aquí pone "Andorra"?&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;- ... Ehm... pone "estamos".&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;- ¡Uy, casi!&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya quedaba una media hora para acabar, se unificaron los grupos y pasaron a limpio las transcripciones, algunas con tanto hueco en blanco que parecían poemas. Las recogí, me disculpé por no poder solucionarles la lámina, y ahí parecía que había acabado todo. Pero no era cierto, porque al día siguiente había clase de nuevo con la profesora...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue como me di cuenta de eso que en la mítica canción de Abba se decía tan bien:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;I can see what you want&lt;br /&gt;But you seem pretty young to be searching for that kind of fun&lt;br /&gt;So maybe I'm not the one&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;En clase al siguiente día asistí a la destrucción de lo que yo había intentado transmitir. No sólo no recordaban haber visto la mitad de las cosas que les dije, sino que parece que no quedó claro si yo les expliqué algo. Explicó de nuevo la profesora la forma de las letras, y copiaban con el mismo entusiasmo con el que habían copiado lo que yo había puesto, que era LO MISMO. Como no está bien eso de levantarse y empezar a pegarle al personal, me quedé donde estaba, intentando olvidarlo pero con algo claro en la cabeza: no es justo del todo. No creo que lo hiciera tan mal, y a partir de ahora está claro que no "quedé bien" de cara a volver a hacerlo. Era una buena oportunidad, me gustó la experiencia y creo que es algo bueno hacerlo aunque sea antes de tiempo. Pero ahí esta el problema: quizás es demasiado pronto. En la misma canción de antes también se dice:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div style="text-align: center;"&gt;&lt;i&gt;Does your mother know that you're out?&lt;/i&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Tristemente parece que no me toca jugar en este campo... aún. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-2997050997107777709?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/2997050997107777709/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/02/does-your-mother-know.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/2997050997107777709'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/2997050997107777709'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/02/does-your-mother-know.html' title='Does your mother know?'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh4.googleusercontent.com/-cLjepY5ac8s/TWosB5XSqdI/AAAAAAAAAL8/FN0vh1CfMEQ/s72-c/poker_face.png' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-5825151838569136112</id><published>2011-02-19T23:46:00.000+01:00</published><updated>2011-02-27T12:45:01.510+01:00</updated><title type='text'>Carmona</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;No suelo escribir una crónica de cada visita que hago, pero voy a hacer una excepción. No porque haya pasado algo horrible, o porque me haya encontrado un cupón de la lotería premiado, sino porque es importante para mí. Salir. Ver cosas. Es reconfortante.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me levanté temprano para llegar a tiempo a la estación, donde ya me esperaba M. Tuve que salir corriendo, porque tarde tanto en autoconvencerme de salir de la cama que cuando lo hice ya iba ligeramente tarde. Después de resolver la duda de qué línea nos llevaría, nos pusimos rumbo a Carmona con nuestras mochilas preparadas con la comida necesaria para pasar el día. Sin embargo, a medida que nos acercábamos empezamos a pensar en cómo sabríamos que estábamos en la estación correcta, por lo que nos preocupamos de mirar qué desvíos tomaba la guagua hasta llegar. Estábamos entrando en el pueblo, y esperábamos ver una estación. Pero, de repente, nos paramos. En la calle. Pensé que era un stop, o un semáforo, pero no era nada de eso. El chófer se dio la vuelta y gritó: "¡Había dos personas que se bajaban en Carmona!" Uy, si somos nosotros... y a la calle. Esa fue nuestra primera experiencia carmónica: no había ni estación. La segunda experiencia fue sensorial, porque se me congelaron hasta partes que no voy a nombrar para no incurrir en la maledicencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-fY48t2JPT6E/TWo5LPD1B-I/AAAAAAAAAME/0zi1807A7xM/s1600/P1090984definitivo.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://lh4.googleusercontent.com/-fY48t2JPT6E/TWo5LPD1B-I/AAAAAAAAAME/0zi1807A7xM/s320/P1090984definitivo.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;Empezamos a caminar en busca de la oficina de turismo, que resultó estar en la mismísima Puerta de Sevilla, bastión de entrada al pueblo antiguo, pero como aún no estaba abierta hicimos un desayuno en una escalera, dando gracias a San Mercadona por sus alimentos. Una vez abrió, hicimos la visita a la fortaleza, y luego compramos una guía para hacernos nosotros la visita a través de las marcas que había en el suelo por todas partes. Y he aquí la primera estafa de las dos que vivimos: nada (o casi nada) de lo que la visita mencionaba estaba abierto. La otra fue perpretada por la Iglesia Católica, pero de eso ya me ocuparé más adelante. Salimos de la oficina prestos a visitar cuando pronto nos dimos cuenta de que veríamos muchas, muchas fachadas, y pocos interiores. Lo aceptamos con resignación hasta que llegamos al Museo Municipal, donde había una inusual concentración de niños por centímetro cuadrado. ¿Qué regalaban allí? Estaban llegando a un taller en el que harían actividades... pero, ¿cuáles? Nos enteramos por una conversación (claro, hay que tener en cuenta que una conversación entre dos personas en este contexto es como un discurso televisado, se entera todo el pueblo) que iban a ver Hércules. ¡Oh Dios, Hércules! Y entonces Zeus llegó, y su rayo disparóoooo y demás canciones que se nos vinieron a la cabeza. Reprimimos nuestros deseos de sumarnos a la iniciativa y seguimos nuestra ruta, que nos llevó a una iglesia cercana que si que estaba abierta, y que tenía su preceptiva taquilla en la puerta. Y yo me pregunto: ¿no echó Jesús a los mercaderes del templo? Sin llegar a tales extremos teológicos, tres euros por cabeza es una estafa teniendo en cuenta que es una iglesia (templo público) y que lo único particular es una exposición de tres salas con objetos de la propia iglesia (que no hay que pagar por el alquiler, vamos). Los pagamos por eso de que era lo único que estaba abierto, pero la ira creció en nuestros corazones. Entré con la firme intención de hacer fotos a todas las columnas, estatuas, figuras, velas, viejas y rosarios que me encontrara, y nadie iba a tener huevos de decirme lo contrario. Así fue, y mientras advertíamos que medio pueblo entraba a rezar (y obviamente no habían pagado) hice un album entero, antes de ir a la exposición. Ignoramos totalmente el cartel de "Prohibido hacer fotos", que ya tenemos experiencia, y saqué lo que me dio la gana, ya que había pagado para ello y para mucho más. Eso sí, sin flash, que no soy ningún salvaje.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="https://lh4.googleusercontent.com/-nuV3oDZmiFM/TWo4bP0lIMI/AAAAAAAAAMA/KsHa3xcwOE8/s1600/P1100076definitivo.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" height="320" src="https://lh4.googleusercontent.com/-nuV3oDZmiFM/TWo4bP0lIMI/AAAAAAAAAMA/KsHa3xcwOE8/s320/P1100076definitivo.jpg" width="240" /&gt;&lt;/a&gt;Seguimos la ruta en cuestión y comenzamos a darnos cuenta de varias cosas: una, que la señalización era confusa, y que daba pie a perderse; otra, que había gente corriendo por todas partes. ¿Es Carmona pues la capital deportiva de la provincia de Sevilla? No, queridos amigos. Estaban celebrando unas jornadas de orientación con una competición que básicamente era encontrar unos puntos a lo largo y ancho del pueblo con la ayuda de un mapa mudo, y corriendo. Dedujimos que había varias categorías, porque había tanto niños emocionados como atletas profesionales (o que habían comprado bien en Decathlon) como grupúsculos de ancianos y ancianas que estaban pasándolo pipa de reunión social... y también orientándose. Vamos, que aquello era el caos.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Para no alargar contando el sinfín de fachadas que contemplamos (todas hermosas) llegamos a la Puerta de Córdoba, muy bonita por cierto, tras la cual había una jauría de personas que también competían (sólo puede quedar uno y tal). Intentamos ignorarlas y seguir un poco más, aunque tuvimos que dar la vuelta porque de repente estábamos en el campo. Y para ver cabras locas... me quedo en casa. Íbamos a volver cuando vemos a un niño con cara de desesperación ante su mapa. Se nos acercó y me dijo: "Perdone... ¿sabe dónde estoy?". ¡JA! ¡Chúpate esa marquesa que la traen de fresa! ¡¡P E R D O N E!! ¡A mí! Ante tal situación no pude sino ayudar al pequeño infante, que tan bien me había identificado como un ser respetable. Entre M. y yo lo orientamos (aprox.) y así, contentos ante la buena acción del día, volvimos al recino del pueblo para seguir nuestra ruta.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El siguiente punto de inflexión fue cuando paramos a comer. Encontramos un lugar ideal, una pequeña plaza desierta con sus bancos. Era todo perfecto, la ocasión ideal: abrimos los panes, pusimos el jamón, el queso, abrimos el paquete de papas, ... y empezó a llover. Definitivamente, Dios nos castigaba por blasfemar ante el pago de la entrada a su iglesia. Tuvimos que refugiarnos en la puerta de un garaje (que tenía como un pequeño voladizo en el que refugiarnos). Y aparte de que salió el dueño de la casa EN BATA y pasó por ahí, nada interesante pasó.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El caso es que terminamos la visita antes de tiempo, porque cuando llegamos a la necrópolis estaba a punto de cerrar, y tuvimos que correr. Pero quizás fue la parte más interesante. Poder meterse en uno de los hipogeos y caminar por él fue una gran experiencia. Y volvimos a la parada de la guagua (a falta de estación) para darnos cuenta de que teníamos que esperar casi dos horas para poder volver a Sevilla, así que nos fuimos a un parque cercano a pasar el tiempo... pero... ¿adivinen qué? Empezó a llover otra vez. Ya abiertamente maldiciendo a la jerarquía celestial, nos metimos en la parada de la guagua a dejar que las horas pasaran resolviendo crucigramas. Y al lado teníamos a una pareja (ella, rubia ceñida; él, pseudocalvo entollecido - dícese de flaco). Y eran todo arrumacos: que si ella sobre él, que si cuchi cuchi, que si torta en el culito, ... Todos pensamos: ¡¡IRSE A UN HOTEL!! Pero no, allí siguieron demostrándose su amor mientras resolvíamos crucigramas y llovía. Idílico. Maravilloso.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y así llegamos a Sevilla. Con dolor de cabeza, cansados, pero felices de haber conocido un nuevo pueblo, bonito, interesante (aunque con algunas cosas extrañas). Eso sí, le tengo aún un cierto rencor a la Iglesia, que entre poner santas incorruptas en Sevilla y sacar ojos por ver templos... un día tendré una charla con el papa al respecto. Lo de la santa incorrupta lo digo porque han puesto a una Sevilla, de cuyo nombre no quiero acordarme. Y causó un hondo impacto en mi compañero de piso, que fue por la curiosidad y se encontró con Tutankhamón en hábito de clarisa. Eso sí, con un lifting facial que ni la Preysler... Como bien dijo él: ¡TIENE HASTA PHOTOSHOP! Pero esto es otra historia, que será contada a su debido momento. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Y estaba yo llegando a casa cuando vi a un ser prepúber cruzando la calle haciendo el caballito con la bici. Y pensé: "Se va a meter una hostia en 3...2...1...."&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;"Aquí Alfa. Objetivo abatido. Buen trabajo, Muñoz".&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;De nuevo, había salvado el mundo. &lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-5825151838569136112?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/5825151838569136112/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/02/carmona.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5825151838569136112'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5825151838569136112'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/02/carmona.html' title='Carmona'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='https://lh4.googleusercontent.com/-fY48t2JPT6E/TWo5LPD1B-I/AAAAAAAAAME/0zi1807A7xM/s72-c/P1090984definitivo.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-6062815544602283892</id><published>2011-02-12T22:06:00.000+01:00</published><updated>2011-03-09T13:12:00.155+01:00</updated><title type='text'>A un paso</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Lo he dejado todo en suspenso, en un estúpido stand-by que todavía no soy capaz de superar. Las entradas que debía haber escrito se acumulan demostrando lo inconstante que puedo llegar a ser. Sin embargo, hoy tengo una razón, tengo un motivo y una causa para escribir. Hoy lo necesito.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegamos de Londres un dieciocho de enero, creo, y parece que fue hace siglos. Ese mismo día, con las maletas aún a medio deshacer, recibí una llamada que, sin caer en tópicos, me cambió la vida. Lo que creía que estaba establecido y firme, y que aún estaba más firme después del viaje, se tambaleó. No era aún una certeza, aún no era seguro que te fueras tan lejos, pero era casi seguro. Y con ese "casi" anduve días en suspenso, en una especie de agonía que no podía resolver. Y tenía exámenes que hacer, y tenía compromisos que atender, y tenía una vida que seguir viviendo. Pero no era capaz de conectar una idea con otra, y leer mis apuntes era como mirar al infinito cuando no tengo mis gafas. Desde el primer momento mis compañeros de piso estuvieron ahí, fueron los primeros en saberlo todo, y los primeros que, junto a mí, pensamos qué podía hacer yo. Mi madre, mi padre, Emma, Patri, Ana y algunos más me intentaron confortar con sus palabras, y ayudar a ver el lado positivo, o menos negativo, de lo que iba a suceder. Era posible, era probable, así es la vida, cosas peores pasan... Pero el que diga que algo así no le afecta miente descaradamente. El primer día que estuvimos juntos tras saberlo con certeza no pude contenerme, no fui capaz de estar contigo y no exteriorizar lo que me corroía por dentro. Lloré contigo, que como tú bien dijiste, es mucho mejor que llorar solo.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Además, en los días sucesivos, mientras intentaba desesperadamente estudiar, mi padre cae enfermo. No es grave, pero es aparatoso y muy doloroso. Quizás en condiciones normales no habría supuesto un bache, sino una preocupación lógica y racional. Pero mis condiciones no eran esas, y fue otra piedra más que agrietó mi tejado, otra preocupación que me arrancaba las horas de sueño y de vigilia. Si hay algo que me caracteriza, y que sé que no es bueno del todo, es que soy muy emocional. Mis decisiones muchas veces se basan en sentimientos, y éstos muchas veces desbordan mi percepción de la realidad. Hice un primer examen bien, otro no pude hacerlo y un tercero lo pude sacar simplemente porque me gritaba por dentro que tenía que hacerlo. Me agotó.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Quedaba aún un examen más, un último escalón para llegar a la relativa tranquilidad. Pero ya no daba más de mí. Hice lo posible, pero simplemente no podía. Ese fin de semana pasé bastante tiempo contigo, y tenía en mente que iría a Córdoba a estar contigo la siguiente semana. Así fue, y aunque a veces me angustiaba pensar que tenía que vivir todo lo posible para atesorar momentos, para arrancar recuerdos que revivir posteriormente, supe controlarme y disfrutar de lo que fueron tres días maravillosos. Ya la fecha, aún sin ser segura, se concretaba. Recogimos tu piso en el pueblo, volvimos a Sevilla y ayer, viernes, fuimos a tu casa para que te despidieras. Como sabes, no sabía si ir o no, porque considero que la familia es una prioridad siempre, y no quería ser un impedimento para que tu madre, tu padre, tu hermano o quien fuera pudiera expresarse libremente. Sin embargo, acabé yendo. Iba a estar contigo esos últimos dos días.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Hoy, sábado 12 de febrero de 2011, estoy en tu otra casa, la de Sevilla, frente a un portátil que no es el mío mientras te oigo hacer la maleta. Ahora iré a ayudarte. Te vas mañana, temprano, y allí estaré hasta que no pueda acompañarte más. Porque no sé cuándo volverás, porque no quiero que estés solo. Porque te quiero.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Manuel M. G. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-6062815544602283892?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/6062815544602283892/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/02/un-paso.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6062815544602283892'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6062815544602283892'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2011/02/un-paso.html' title='A un paso'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-7818268999018279686</id><published>2010-10-27T17:50:00.002+02:00</published><updated>2010-10-27T17:50:42.902+02:00</updated><title type='text'>Camino de Santiago: O Pino - Santiago de Compostela (12 de octubre)</title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-7818268999018279686?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/7818268999018279686/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/10/camino-de-santiago-o-pino-santiago-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/7818268999018279686'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/7818268999018279686'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/10/camino-de-santiago-o-pino-santiago-de.html' title='Camino de Santiago: O Pino - Santiago de Compostela (12 de octubre)'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-5866618778057995792</id><published>2010-10-27T17:50:00.000+02:00</published><updated>2010-10-27T17:50:07.794+02:00</updated><title type='text'>Camino de Santiago: Melide - O Pino (11 de octubre)</title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-5866618778057995792?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/5866618778057995792/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/10/camino-de-santiago-melide-o-pino-11-de.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5866618778057995792'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5866618778057995792'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/10/camino-de-santiago-melide-o-pino-11-de.html' title='Camino de Santiago: Melide - O Pino (11 de octubre)'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-2607868868921796893</id><published>2010-10-27T17:47:00.001+02:00</published><updated>2010-10-27T17:48:04.658+02:00</updated><title type='text'>Camino de Santiago: San Román da Retorta - Melide (10 de octubre)</title><content type='html'>&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-2607868868921796893?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/2607868868921796893/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/10/camino-de-santiago-san-roman-da-retorta.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/2607868868921796893'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/2607868868921796893'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/10/camino-de-santiago-san-roman-da-retorta.html' title='Camino de Santiago: San Román da Retorta - Melide (10 de octubre)'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-1339596591131802745</id><published>2010-10-27T17:44:00.001+02:00</published><updated>2010-10-27T17:58:04.444+02:00</updated><title type='text'>Camino de Santiago: Lugo - San Román da Retorta (9 de octubre)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Eran las 7'30 de la mañana, y la lluvia, por suerte, había remitido en parte. Y por otra parte, hacía bastante frío. Ese era el panorama que nos esperaba en la estación, bastante cutre por otra parte (no hablemos de los baños, por favor).&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-1339596591131802745?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/1339596591131802745/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/10/camino-de-santiago-lugo-san-roman-da.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/1339596591131802745'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/1339596591131802745'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/10/camino-de-santiago-lugo-san-roman-da.html' title='Camino de Santiago: Lugo - San Román da Retorta (9 de octubre)'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-6588645604876241419</id><published>2010-10-14T19:49:00.000+02:00</published><updated>2010-10-27T17:41:25.088+02:00</updated><title type='text'>Camino de Santiago: Viaje de ida (8 de octubre)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Aquellos que ya han leído este blog alguna vez en sus vidas sabrán que no estoy de esos que buscan el riesgo así porque sí, puntualizando que por "riesgo" entiendo algo que pueda ser doloroso o asquerosamente desagradable. Sin embargo, hacer algo como el Camino de Santiago es diferente: tenía esa cosa indefinible por hacerlo, por ver hasta dónde puedo ser capaz de llegar, y por ver un lugar completamente diferente al mío. Es por eso que, aunque en una fecha un poco imprevista (en principio sería antes), decidimos ir a Santiago, a hacer parte del llamado Camino Primitivo, desde Lugo hasta la mismísima puerta del Obradoiro.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El día 8, viernes, a las 17'00, partíamos hacia Madrid para, una vez allí, ir hacia Lugo. Nos aguardaban muchas horas de viaje, cabezadas y canciones. No creo que sea necesario describir cada uno de los momentos allí vividos, ya que estar durante 12 horas sentado no da para mucho, aunque es curioso nombrar a cierto niño que nos encontramos en la Estación Sur de Madrid (ya casi a medianoche), que no hablaba pero tenía muchas ganas de interactuar con el palo de caminante. Nos dio un rato muy agradable, en el que incluso se le intentó chantajear con una chocolatina Tirma para que dijera su nombre pero... no pudo ser.&amp;nbsp;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De Madrid a Lugo fueron unas cuantas horas: MUCHAS. Teníamos un libro de cruzadas que avanzamos grandemente, pero ya uno sentía que estar sentado era lo más cercano a una tortura que podíamos experimentar. Sin embargo, como jóvenes que somos, superamos con éxito la empresa y llegamos a nuestro destino, en torno a las 7 de la mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era 9 de octubre... el Camino había comenzado. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-6588645604876241419?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/6588645604876241419/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/10/camino-de-santiago-viaje-de-ida.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6588645604876241419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6588645604876241419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/10/camino-de-santiago-viaje-de-ida.html' title='Camino de Santiago: Viaje de ida (8 de octubre)'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-2201399616585796459</id><published>2010-09-28T23:43:00.001+02:00</published><updated>2011-02-27T11:45:13.057+01:00</updated><title type='text'>Road to Sevilla RELOADED I: El nuevo curso, la nueva vida</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Sí, señores, sí: HE VUELTO. No a escribir en el blog (eso ya lo hice en la entrada anterior), sino a Sevilla. "¿Masoquismo?" dirán algunos; "es que está enamoraaaaao" dirán otros con un intento de ojos picarones que puede dar entre grima - que no Grimanesa - asco y un profundo odio. No, simplemente que me que da un año para acabar la carrera. Durante otros nueve meses Sevilla conocerá mi nombre... para bien o para mal.&amp;nbsp;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Antes de explicar lo que ha acontecido en esta primera semana, creo que es importante hablar de lo que ha pasado este verano... aunque se podría resumir en dos palabras: DORMIR y SALIR. Son dos conceptos profundos ahí donde los ven, porque se puede soñar, salir a ver sitios culturales, etc... (vale, es mentira, pero había que intentarlo).Salí mucho, dormí mucho, disfruté la gastronomía materna y perdí el tiempo como debe ser, pero hubo un gran evento, el Evento del Verano: la visita de Caos. Gracias por venir, y gracias a todos los que hicieron su acogida algo sencillo y positivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos grandes amigos se fueron este año a Barcelona (Y y B, por añadir iniciales al glosario), y mi hermano y mi cuñada partieron a Madrid. Ha sido un año de emigraciones, y cuales pardelas, todos hemos volado fuera de nuestros respectivos nidos. A probar suerte, a seguir adelante, a descubrir lo que el mundo puede ofrecerles. Yo vuelvo a Sevilla, ya con un año acumulado de experiencias, pero con una renovada ilusión: ya no volvería a la residencia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En el limbo perfecto de la imaginación, al pensar en "compartir piso" pensamos en Friends o en alguna otra serie o película en que todos se llevan de maravilla y pasan momentos geniales y cómicos, y en el que cuando se caen los vasos suena risa enlatada de fondo. Sin embargo, cuando te sientas y empiezas a escribir lo que necesitas "para el piso" o cuando hablas del contrato, o cosas así, asumes que de verdad vas a un piso. Pero uno real, de esos en que la vecina del cuarto te manda a callar si gritas, de esos en que hay averías, de esos en que la cocina parece sacada de Cuéntame y el baño del motel de Norman Bates. Pero más allá de señoras rubias hechas un colador en la bañera, lo importante es con quién te vas, con quién has decidido compartir tu espacio. Y ahí creo que radica el secreto de mi existencia en este curso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;L The Canary y E. son mis compañeros de piso. Lo hemos pasado muy bien juntos, y es probable que este curso sea igual. Por ahora hemos coincidido en un aspecto muy importante de nuestra existencia: había que redecorar el piso, y qué mejor que el mobiliario y decoración nórdicos para transformar la sosería y lo anticuado en algo que sólo se podría definir como profundamente "cool". Con poco hemos conseguido hacer nuestro este espacio, y mi habitación es MÍA, con las cosas que yo quiero tener, donde yo quiero tenerlas. Pero no todo es maravilloso porque...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos tiempos que corren sabemos todos que vender un piso es complicado. Sí, lo es, y no debemos engañarnos con ello. Nuestro arrendador (qué rara suena esa palabra, parece que nos tiene encadenados a la puerta de la nevera o algo así) tiene intención de vender el piso donde ahora vivimos. Hasta ahí todo normal, salvo la parte en que lo enseña. Tampoco sería traumático si no fuera porque está aquí todos y cada uno de los días y porque suelta perlas como:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;i&gt;- Pasad, pasad... sí, éstos viven aquí, pero como si no estuvieran...&lt;/i&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Pero esto qué es? Y así nos vemos los tres, sentados en el sofá, mirando cómo somos mostrados en plan "a su derecha los chimpancés, a la izquierda las nutrias...". Y claro, por eso de la imagen, tenemos que tener las camas hechas, las cosas recogidas y todo eso. Pero en el fondo de nuestros corazones nos preguntamos si ese día, ese día en que estemos en calzconcillos, aparecerá y entonces se creará un conflicto en el espacio-tiempo del que será difícil salir. Hasta entonces, hacemos lo posible por sobrellevarlo con gracia (que para eso vivimos en Triana). &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-2201399616585796459?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/2201399616585796459/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/09/el-nuevo-curso-la-nueva-vida.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/2201399616585796459'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/2201399616585796459'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/09/el-nuevo-curso-la-nueva-vida.html' title='Road to Sevilla RELOADED I: El nuevo curso, la nueva vida'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-6782705282848007977</id><published>2010-09-27T23:43:00.000+02:00</published><updated>2010-09-29T01:44:48.996+02:00</updated><title type='text'>Infarto de Fin de Curso</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Todos los que alguna vez en su vida siguieron este blog saben que dejó de existir. Más bien dejó de estar presente porque quizás lo que había que contar no era ni tan interesante, ni tan surrealista. Pero claro, la vida sigue... y algo que he aprendido es que, después de todo, lo que nos pasa es siempre interesante si es bien contado. Así que intentaré hacer lo posible, porque toda historia debe tener final, y mi andadura del pasado curso necesita de los títulos de crédito: JUNIO.&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Debo decir que convivir con un pseudo-yonki no ha sido lo peor de este curso. Si hay algo que no puedo soportar (como bien he dejado claro antes) es estar solo, o que me hagan sentir solo. Está claro que la segunda mitad del curso fue totalmente diferente a la primera, pero el problema de base siguió existiendo: tras pasar la puerta de clase seguía solo. Poco a poco, a lo largo del segundo cuatrimestre, llegué a una cierta relación con mis compañeros en asignaturas optativas (con menos gente), y el hecho de exponer trabajos me acercó más a ellos. Sin embargo, no pasaba de la cordialidad... a veces incluso un poco forzada. Pero hay excepciones como siempre, de esas que confirman la regla. A.n apareció casi que por casualidad...&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La asignatura "Historia del Libro Manuscrito" era de primer cuatrimestre, y fue en fechas de los exámenes de primer parcial cuando me vi estudiándola. Los libros y su historia eran interesantes, pero no me hacían llegar a unos niveles muy altos de entusiasmo... y pronto los nervios llegaron, como siempre, al darme cuenta de que me faltaban días de apuntes, así que tenía que hacer algo: necesitaba ayuda. Como se habían subido a Internet los trabajos que los alumnos habían hecho en clase, empecé a ver los nombres de los alumnos y vi uno en concreto: era A.n... Y puse su nombre en Facebook. La agregué y le mandé un mensaje explicándole mi situación, que necesitaba hojas de apuntes, que era de caradura, pero que era urgente. Curiosa la forma en que comienzan las amistades, ¿verdad? Sin apenas conocerme me llamó a la residencia y me pasó los apuntes que me hicieron falta. Me sorprendió mucho, era una muestra de amabilidad que no había tenido anteriormente. Como bien dijo Bogart, aquello fue el inicio de una hermosa amistad, y el día antes del examen estaba chateando con ella en vez de estudiar porque conectamos al instante. A.n fue, es y espero que será un gran apoyo aquí en Sevilla, una amiga con la que poder contar y alguien que siempre (siempre) está dispuesto a escuchar. Le agradezco, por ello, que aquel día me pasara esos apuntes sobre el sistema de la pecia en las universidades medievales y que, gracias al pergaminarius, ya no me sintiera como una silla, o una mesa rota, en un rincón de la clase. Y qué mejor que una sevillana de verdad para conocer los secretos de Sevilla. Gracias, A.n, aunque no hace falta que lo diga para que lo sepas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como explicaba, el curso se acercó a su fin, como todas las cosas que acaban, y la presión se apoderó de mi. No es algo extraño, pero en cierto modo me ayudó a que todo fuera más rápido. Los exámenes y los trabajos empezaron a proliferar como champiñones en invernaderos (o donde sea que se crien) y como todo estudiante que se precie, no lo había previsto del todo. Así que me vi corriendo y ansioso, pero el fin estaba cada vez más cerca. Mi vida aquí era mucho mejor, y casi no me había dado ni cuenta... bueno, sí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Intuyo que esta entrada será la que contendrá lo más importante de los meses en que no he escrito, que se convertirá en una especie de Confesión de Noche Melancólica con un kilo de helado y una cuchara (un momento estilo Katie apenada porque Jack, su novio del insti, la ha dejado por otra más popular, y ella lo escribe en su diario con la foto de los Jonas Bros. en la portada mientras oye "All By Myself" en versión de Céline Dion - que es más intensa -). &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ello, y sin faltar a la honestidad de este mi blog, he de decir que en noviembre empezó algo que ha cambiado mi vida. No quiero decir con esto que haya dejado de ser yo, o que ahora no me reconozcas si me ves por la calle. Quiero decir que ha sido algo nuevo, algo especial que me ha hecho aprender mucho y, en cierto modo equilibrar mi vida. Sí, queridos hermanos y hermanas, tengo pareja. Pero eso es ahora (o más bien desde el 20 de abril). Es una historia que empezó allá en el lejano noviembre, cuando aún pensaba que haría poco frío porque "total, es Sevilla". No voy a entrar en detalles porque no creo que sea del interés de....&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Está bien, estoy seguro de que suscitará interés, pero no quiero involucrarle ni involucrarme en estos aspectos de mi vida. Hay cosas que no se pueden contar así como así... y así me hago el misterioso y gano adeptos (¡Ja!). Sólo diré que tengo algo que no esperaba y que quiero que dure todo lo que pueda durar (o más), y que eso que siento cuando estamos juntos me siga pasando una y otra vez. Cuando leas esto, has de saber que tu nombre en este blog es, como no podría ser de otra forma, CAOS. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi último examen fue el día 2 de julio, un día caluroso en que terminé por fin Cuarto, eso que parecía que nunca iba a llegar.&amp;nbsp; Un día en que fui muy feliz, en que respiré, y en que vi que todo había valido la pena: las noche con E. en la facultad de Derecho hasta las tantas de la madrugada, los días encerrado... ya solo un año me separaba de mi objetivo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otra parte, para no dejar este epílogo incompleto, falta describir que el 30 de junio fue el día en que abandoné la residencia para no volver, el día en que M., contra todo pronóstico, me ayudó a sacar las maletas (¿indirecta para que no volviera más?) y en que me trasladé a la casa de Caos para vivir mis últimos días sevillanos allí. Que visité Córdoba con L. y M., que descubrí gracias a A.n un cine en VO, ... y&amp;nbsp; muchas otras cosas que guardaré para mi, pero que de corazón digo que me hicieron mis últimos tiempos en Sevilla mucho mejores.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya no era silla, ni mesa, ni siquiera un tresillo de Ikea.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era yo, ni más ni menos. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-6782705282848007977?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/6782705282848007977/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/09/infarto-de-fin-de-curso.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6782705282848007977'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6782705282848007977'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2010/09/infarto-de-fin-de-curso.html' title='Infarto de Fin de Curso'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-767107698112830793</id><published>2009-11-21T15:02:00.001+01:00</published><updated>2010-01-10T20:45:13.620+01:00</updated><title type='text'>Integración social in process</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Parece mentira, sí, mentira, que haya tardado casi dos meses en sentir que conozco a alguien. No como algo etéreo (sí, conozco su nombre), sino como la sensación de que puedo hacer cosas simples (dar un paseo, tomar algo) y algo más complejas (salir de marcha) sin ningún inconveniente. Por algo se empieza, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;L. the canary, y M., su compañera, han supuesto un gran apoyo, y a lo mejor no conscientemente. Pero sólo con estar ahí ya suponen un poco de aire nuevo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la universidad, he descubierto, extrañado, que es más accesible la gente de cursos inferiores en las optativas que la de mi propio curso. ¿Por qué? Es algo a lo que no puedo responder, pero intentaré, en el futuro (es decir, en 2010) centrarme ahí y ver si puedo conseguir subir de status, de silla a mesa, al menos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Igual después de todo puedo sentirme a gusto, feeling good, aunque James Brown no vivió en Sevilla.&amp;nbsp; &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-767107698112830793?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/767107698112830793/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/11/integracion-social-in-process.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/767107698112830793'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/767107698112830793'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/11/integracion-social-in-process.html' title='Integración social in process'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-792679737148324732</id><published>2009-11-16T19:24:00.000+01:00</published><updated>2010-01-10T20:35:00.151+01:00</updated><title type='text'>La banda sonora de los días y horas...</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Esta entrada la quería dedicar a la banda sonora de estos dos meses, a las canciones que me han acompañado cada vez que he salido a la calle, o cada vez que estoy ante el ordenador. Algunas ya las escuchaba de antes, otras las he descubierto aquí, pero todas tienen algo en común: definen un momento, un estado de ánimo o incluso un lugar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La primera de estas canciones la descubrí en una serie, hace mucho tiempo, pero siempre me quedó el recuerdo de que me gustó. Y aquí, un día, empecé a buscarla y la encontré. Todo un clásico, ligero y optimista. Para caminar por el centro, o para esos días en que voy a clase temprano y necesito algo positivo para no correr de nuevo hacia la cama:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=FKCnHWas3HQ"&gt;Petula Clark - Downtown&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y un día en que estaba un poco agobiado, en que la desgana había aparecido, llegó K con una canción que me animó al instante, otro clásico que sigo escuchando periódicamente porque, si lo oyes bien, te marca el ritmo al caminar:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=tM0sTNtWDiI"&gt;The Proclaimers - I'm gonna be (500 miles)&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay otro grupo de canciones que las oigo indistintamente en la guagua, temprano, o al volver, y que son para mantener el espíritu y para impedir que me duerma. Son las canciones que puedes poner a cantar a gritos (interiormente, claro....): &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=w6FRRaa6RRA"&gt;Robbie Williams - Bodies&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=c6Np4yq0VJs"&gt;Gorillaz - Feel Good Inc. &lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=JDQpnUYm69U"&gt;Mika - Ring Ring&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=qsGdpyvoz-8&amp;amp;feature=related"&gt;The Beatles - Drive my car&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego se sitúan aquellas que no sé clasificar, que simplemente escucho porque mi dedo inconscientemente las selecciona en el reproductor. La última me recuerda a una larga carretera, a un camino de horas, vacío, pero también perfecto para conducir sin preocuparse:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=JWWQUHRPb3g&amp;amp;feature=related"&gt;Billie The Vision &amp;amp; The Dancers - Summercat&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=sRk4QqkTtmQ&amp;amp;feature=related"&gt;Mika - Rain&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=E_exesnCA5Y"&gt;Coldplay - Lovers in Japan&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y las que quedan...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=iU_SOcOtxbw&amp;amp;feature=fvsr"&gt;Pedro Guerra - Alma mía&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://www.youtube.com/watch?v=9B2tVcxD0GU"&gt;Michael Buble - Everything&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-792679737148324732?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/792679737148324732/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/11/la-banda-sonora-de-los-dias-y-horas.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/792679737148324732'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/792679737148324732'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/11/la-banda-sonora-de-los-dias-y-horas.html' title='La banda sonora de los días y horas...'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-2523404711841623503</id><published>2009-11-15T23:59:00.000+01:00</published><updated>2009-11-24T13:54:25.576+01:00</updated><title type='text'>Reflexiones diversas tras mes y algo en esta ciudad</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Como muchos habrán advertido, hace ya tiempo que no escribo diariamente. Es más, hoy es 15 de Noviembre y la última entrada es de hace más de un mes. No es porque me haya olvidado, porque ahora esté tan ocupado que no pueda hacer esto... más bien es porque necesito tiempo para escribir lo que pienso y lo que ha pasado, tal como quiero que perdure. También porque hay cosas que no quiero contar, o que no son relevantes, que ocupan mi tiempo y me impiden llevar esto con regularidad.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Por ello, hoy, 15 de noviembre de 2009, en la cama, con algo de fiebre, teniendo que estudiar pero incapaz de ello, voy a ponerme al día con este blog. Voy a saldar mi cuenta con esta página que tantos buenos ratos me hizo pasar cuando diversos cataclismos (buenos y malos) asaltaron mi vida desde el 23 de septiembre.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SwBDJpjBgTI/AAAAAAAAALY/rHI9pKTbsxA/s1600-h/P1060848.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SwBDJpjBgTI/AAAAAAAAALY/rHI9pKTbsxA/s320/P1060848.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Ir a Granada siempre es una buena experiencia. Aunque P. estuviera media enferma, y por ello no pudiéramos salir a la nocturnidad granadina, aprovechamos para ver el mercadillo medieval y para perfeccionar el maravilloso arte del tapeo. Ese mercadillo fue como una tentación tras otra, un despropósito de manjares inalcanzables (habría jurado que en la Edad Media las cosas eran más baratas) y al mismo tiempo una bonita experiencia, entre música, gente, colores, olores... Conocí de paso a algunos compañeros de clase (y residencia) de P., simpáticos y agradables, ante los cuales me preguntaba: ¿para venir a Granada tienes que ser normal, o es que a los que no lo son los mandan a Sevilla? La pregunta, obviamente, quedó sin respuesta. También podría haber sido un montaje a lo Show de Truman, y que toda esa gente hubiera sido pagada por P. en su afán de demostrarme que debía haberme ido a Granada con ella. Posibilidades muchas, como siempre, y respuestas pocas. Pero me marché de esta ciudad con un buen recuerdo y una curiosa sorpresa en el asiento de al lado (¡¡me había comprado Watchmen en ed. especial!!).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras volver la vida siguió siendo tal cual había sido, salvo porque tenía ya un sustituto para J. dentro del piso: L, proveniente de Málaga y, de primera impresión, simpático. Traje también virus diversos de mi viaje, así que caí enfermo de la garganta, lo cual me provocó diversos malestares que me llevaron a enfrentarme, por vez primera, a ir al médico, arreglar mis papeles y comprar las medicinas yo solo. Puede parecer una tontería, pero hacer todo esto por uno mismo es algo a lo que no se suele estar acostumbrado. Siempre pareces contar con alguna mano, pero en este caso fui, ya completamente sin voz, al centro de salud (después de averiguar dónde estaba) e hice entender mi situación a la recepcionista. Entré en la oficina para arreglar los papeles y que se me asignara un médico, y tras aclarar en diversas ocasiones la diferencia entre Las Palmas y Las Palmas de Gran Canaria (Jesucristo, ayúdame) llegó el momento importante: elegir médico. Me entregaron una lista llena de nombres y horarios, y en la franja en que yo podía ir a consulta había cerca de diez. Miré interrogante a la administrativa, esperando su recomendación, pero ante su silencio tuve que expresar verbalmente (o como se llame a ese chirrido que emitía) que no sabía cuál coger. Como ella no podía decirme para &amp;nbsp;que yo no me sintiera influenciado y escogiera al Dr. Mabuse por su culpa, dejé caer mi dedo índice sobre el papel... ¿Ése? Pues ese. Salí con mi situación regularizada y sintiéndome parte de la Seguridad Social de este país de nuevo y hablé de nuevo con la recepcionista. ¡Bien! Me atendería un médico de guardia, y así dejaría de herir al mundo con la voz de Satanás que tenía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Resuelto esto, descubrí algo en lo que no había caído: si no voy a clase... ¿qué pasa con los apuntes? Mi marginalidad social y mi no-presencia hacía que esos días desaparecieran sin remisión. Sin embargo, resurgí poco a poco y volví a las clases y todo se quedó en el mal recuerdo. Además, algo había en el horizonte que me alegró muchísimo: mi madre venía de visita. Así que preparándolo todo, pensando dónde ir y dónde comer pasaban los días.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, algo inesperado ocurrió. Una conversación por Facebook me informó de que A, amigo del musical en que participé hace ya un año y pico, iba a venir a Sevilla... y buscaba asilo (político no, por el momento). Fue una muy buena noticia, y aunque fuera por poquito tiempo (un día y medio, casi dos) iba a estar bien acompañado. El día de su llegada, un viernes, tenía que ir a la Estación de Santa Justa a buscarle, pero antes quería lavar la ropa. Así que dispuesto a ello fui cuando dos chicas que ya estaban en la lavandería me empezaron a preguntar sobre el funcionamiento de las lavadoras. Les resolví las dudas, y otra chica entró en ese momento. Le preguntaron a ella también para contrastar y al oírla hablar la miré y le dije:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿CANARIA?&lt;br /&gt;- Sí...&lt;br /&gt;- ¡YO TAMBIÉN!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SwFboSY1shI/AAAAAAAAALg/ferKh45lF-U/s1600/P1070077.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SwFboSY1shI/AAAAAAAAALg/ferKh45lF-U/s320/P1070077.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Fue un gran momento. ¡Había encontrado a una canaria en Sevilla, en mi residencia!. Empezamos hablar, lógico y normal, y al final la invité a que viniera conmigo y con A. a dar una vuelta por Sevilla. Todo era redondo ese día. Y lo fue hasta el domingo, porque tuvimos el sábado un día turístico completo, y por la noche sesión cartas en el piso de L, que así se llamaba la compy, y cena canaria. Toda una alegría después de las últimas semanas. Me reí como hacía mucho que no lo hacía, y a pesar de lo tenso de la situación (teníamos que burlar al de seguridad para llevar a A hasta mi piso) todo fue genial hasta que se marchó, el domingo bien temprano.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sirvió esto como una inyección de buen rollo, y también como una preparación a lo que habría de venir (mi madre). Y llegó el día, en que yo había dormido poquísimo por una de las prácticas que tenía que entregar por la mañana, y decidí faltar a una clase para irme con ella. El problema es que no estaba en Sevilla, sino que había ido al pueblo (sí, tengo parte de mi familia en un pueblo de la provincia de Sevilla) para luego volver a por mí. Así que aproveché ese largo rato para volver a mi casa... espera espera... ¿he dicho "mi casa"? Bueno, volvi y dormí hasta que me avisó de que ya había llegado a la residencia. Después del Gran Saludo de Rigor dejamos su maleta en mi habitación y fuimos a comer mis tíos, mi madre y yo. Sin llegar a contar baldosa a baldosa todo lo que caminamos, la verdad es que fue un buen recorrido: Parque Mª Luisa, Plaza de España, centro, Alcázares, Triana... Para contar sólo con un día y pico, fue bastante completo. Ese fin de semana, además, estábamos solos en el piso (:-D). Es curioso que antes de que viniera no me sentía mal por no ver a la familia o los amigos, por eso de que uno se dice que siempre estarán ahí. Sin embargo, al irse mi madre si sentí esas ganas de verles de nuevo, por lo que tardé un par de días en reestablecerme en mi rutina diaria. Pero, después de todo, me había dejado un sustancioso legado: chorizo de Teror, ambrosías Tirma, chocolate... ¡Lo que cambian las perspectivas en dos semanas! Bueno, las perspectivas y la oferta culinaria. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Si de alguna forma, por fin, he de concluir este primer mes en la capital hispalense podría resumirlo en una palabra: Caos. Pero no un caos malvado, infame, que me hace girar en el vacío, sino un torrente de nuvas imágenes y sensaciones que me asaltaron de repente allá por septiembre y que ahora, treinta días después, hace que parezca que me fui hace muchísimo tiempo. Es, al mismo tiempo, algo lejano y cercano, que recuerdas al cambiar las sábanas y olerlas, porque aún no has tenido que lavarlas aquí. Detalles que te hacen pensar que el tiempo no ha pasado tan rápido como parece, y que en el fondo, treinta días, aunque dan para mucho, no dejan de ser cuatro semanas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-2523404711841623503?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/2523404711841623503/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/11/reflexiones-diversas-tras-mes-y-algo-en.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/2523404711841623503'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/2523404711841623503'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/11/reflexiones-diversas-tras-mes-y-algo-en.html' title='Reflexiones diversas tras mes y algo en esta ciudad'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SwBDJpjBgTI/AAAAAAAAALY/rHI9pKTbsxA/s72-c/P1060848.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-2682080444020661923</id><published>2009-10-11T14:37:00.000+02:00</published><updated>2009-11-15T18:48:14.722+01:00</updated><title type='text'>6-11 de octubre: Sección de aislamiento, bloque B</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La vida siguió su curso, como se suele decir, sin más contratiempos. Y en mi caso, era toda una verdad. Desarrollé un sentido de la indiferencia hacia el piso-residencia como nunca había ignorado algo en mi vida. Iba a clase, volvía, comía, dormía... Y no me sentía mal por ello. Más bien estos días me dieron tiempo a estar en paz conmigo mismo, a reordenarme un poco. Pero en realidad, conscientemente, me estaba autoaislando, en el bloque B, como los presos peligrosos. Hannibal Lecter había llegado a la residencia. No es que mordiera, o me dedicada a comerme a mis semejantes, sino que ignoré el mundo, tal cual, sin mayores complicaciones. Y fue lo mejor que podría haber hecho.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, somos seres sociales, estúpidos a veces, pero sociales, y poco a poco fui acusando esa falta progresiva de congéneres. Por ello decidí volver a Granada, donde todo es más bonito y el aire más frío. Pero creo que no lo planteé como lo que era, una huida, sino como una forma de desconexión de lo que estaba viviendo. Practicar la introspección estaba bien, pero durante un rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-2682080444020661923?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/2682080444020661923/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/10/6-11-de-octubre-seccion-de-aislamiento.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/2682080444020661923'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/2682080444020661923'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/10/6-11-de-octubre-seccion-de-aislamiento.html' title='6-11 de octubre: Sección de aislamiento, bloque B'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-6130257747004775766</id><published>2009-10-05T23:15:00.000+02:00</published><updated>2009-11-14T23:51:59.964+01:00</updated><title type='text'>1-5 de octubre: Stronger</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;De nada sirve relatar con pormenores lo que sucedió a continuación. Al igual que el relato anterior tiene inexactitudes y más que probables errores de orden, voy a intentar evitarlos en lo posible de ahora en adelante. La situación que ante mi se presentaba no tenía precedentes en lo que había vivido, y como tal me suponía un estrés que no iba a aguantar mucho tiempo. Mientras planeaba quedar con J. para ver pisos mi padre intentaba que no me fuera, que negociara la situación en el piso, que no huyera por la ventana de atrás. Los padres, con esa capacidad innata con que nacen (más bien se hacen) que les hace tener la razón, a veces, como en mi caso, comprenden que tenemos distinta experiencia frente a la misma situación. Los años que nos separan, y las vivencias, hacen que lo que para mi era algo insalvable para ellos fuera sólo un escollo más. También es verdad que si nosotros, los hijos, hacemos siempre caso y no ejercitamos eso de "¿y si hago...?", nos quedaríamos sin momentos como los que me tocó vivir, que sin duda me hicieron cambiar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un día, sábado, me vi ante un dilema, ante un interruptor que tenía que pulsar para seguir adelante. Había visto ya un piso interesante con J., pero el inconveniente era que era para tres personas. Ante esto, yo decidí esperar a conseguir esta tercera persona antes de abandonar la residencia. J. no lo veía así, y pretendía mudarse ese mismo día. Esa mañana, ese sábado, llegué al límite. A ese punto en que dejas de pensar, se enturbia la vista y una idea fija te inunda la mente: acabar con todo. J. quería que yo encontrara, ipso facto, al tercer ocupante y ahí estaba yo, buscándolo. Y ya tenía dos posibles contactos que irían a ver el piso por la tarde. La dueña del mismo, por su parte, presionaba porque lo quería ocupar ya, retrasando incluso el pago de la fianza como gesto de "buena voluntad" para que aceptáramos ya. Esa mañana, decía, recibí la llamada de J., pero no sólo de una ocasión: en cuatro. Con poco más de diez minutos entre una y otra. Yo aún no había salido de la cama y ya estaba cansado. Llamé a mis padres, y tras la conversación me quedó claro que no podía seguir así. ¿Qué es mejor, complacer a un casi desconocido y lanzarse a la aventura cuando un considerable dinero depende de ello, y al mismo tiempo saber que no haces lo correcto y que tus padres también lo saben? Tras colgar me desahogué, tranquilo, casi en silencio, y luego volví al teléfono. Llamé a J., le dije que era imposible, que a pesar de que él pagara la diferencia por el tercero aquello no tenía sentido. Sobra comentar aquí lo que tuve que oír a continuación. Concluyó la conversación con una lavada de manos que incluía que yo avisara a la dueña del piso, y una par de frases pretendidamente cortantes que no surtieron efecto. Llamé a la dueña, y como aún me duraba el descargue emocional de sólo unos minutos antes, todo fue como debía ir: bien. Volví a colgar quizás por sexta vez en aquella mañana. Y asombrado, me di cuenta de que todo había acabado en diez minutos. Cogí aire, lo solté, una, dos, tres veces... apoyé la espalda contra el respaldo de la cama, miré al frente sin ver la pared y dejé salir poco a poco todos los nervios de días anteriores, toda la rabia que sentía, toda la frustración, la decepción, ... y horas después descubrí que se habían ido. Que sólo quedaba una serena tranquilidad, una quieta calma. Respiraba hondo, profundo. Lo había conseguido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No me hizo falta medirme para saber que había crecido.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-6130257747004775766?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/6130257747004775766/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/10/1-3-de-octubre-stronger.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6130257747004775766'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6130257747004775766'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/10/1-3-de-octubre-stronger.html' title='1-5 de octubre: Stronger'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-8724801972619947927</id><published>2009-10-01T01:29:00.000+02:00</published><updated>2009-11-14T23:25:44.820+01:00</updated><title type='text'>30 de septiembre: Reino del Caos (Inicio de las clases)</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Me levanté tarde. No es que eso sea una novedad, y menos en alguien como yo, pero no tenía esa intención. Desde lo más hondo de mi cerebro surgió un aviso, un "levántate antes hoy", pero el resto de la mente estaba fuera de cobertura, y me levanté al mediodía. Como J. ya había empezado las clases, fui a comer solo, y luego me preparé para el que sería mi primer día en la universidad. Todo un acontecimiento. Ya me había informado de que mi clase sería la XVIII, pero una cosa era saberlo y otra muy distinta era encontrarla. Me vi de nuevo en conserjería implorando ayuda para entender un edificio en el que el aula XVII y la XVIII no solo no están juntas, sino que están en pisos diferentes. Y encontré la clase, que se encontraba vacía, por lo que me quedé fuera sentado en un banco a la espera de ver los especímenes que serían mis compañeros. No tardó en llegar el primero, que se asomó, vio que no había nadie, dio la vuelta y se marchó. Yo empecé a desesperar al ver que eran las menos cinco y que no había nadie. Me levanté, caminé de un lado a otro y ya estaba próximo a subirme a las paredes cuando apareció un pequeño grupo que fue entrando lentamente. Me acerqué sigiloso al último, que se había quedado un poco rezagado y ataqué con una técnica infalible para hacer amigos:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- ¿Esta es la clase de 4º, no?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy un hacha de las relaciones sociales, un ser superior en lo que a entablar amistades se refiere. Pero tantos años de teoría y práctica sobre el tema se quedaron en nada ante una respuesta como...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- Sí, es aquí.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Puede alguien contestar de una forma TAN cortante? No, es probable que no. Pero yo no abandoné, no iba a dejar que mi oportunidad se esfumara, y contraataqué contando un poco de mi vida: que si me perdí, que si no soy de aquí... Aceptó mi información con educada indiferencia, y continuó su camino, dejándome en el pasillo sin saber qué hacer. Entré, y al azar elegí un sitio que se convertiría en mi lugar habitual. Me vi inmerso en un mar de caras desconocidas y tras un rato de ir y venir de personas me empecé a alejar de ellos, no físicamente sino con el oído. Dejé de oírles, lo veía todo desde fuera, me alejé para poder observar, pero no veía más que un mar de desconocidos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y comenzaron las clases: arqueología, paleografía y diplomática... desde el primer minuto capté que no iba a ser como en Las Palmas: más difícil, puede, pero sobre todo, más alejado, más aséptico, más kilómetros de distancia entre el estrado y las sillas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acabaron las clases, y tal como entré, salí. Fui lentamente, esperando que alguien dijera algo, o que reparara en que no era de allí, pero al ver que eso no iba a pasar aceleré a mi paso habitual, saqué el iPod y le subí el volumen hasta que todo ruido desapareció.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como aún no había descubierto las bondades del transporte público, fui caminando hasta la residencia, aún pensativo sobre lo que acababa de vivir. No tenía nada que ver con ese primer día de carrera, de ilusión por lo de nuevo, en que hablé con una desconocida que luego sería amiga y que ahora no sé lo que es. Aquel día estaba nervioso, inquieto, era un mundo nuevo. Este primer en Sevilla había sido... indescriptiblemente vacío, frío a pesar del calor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;--------------------------------------------------------------------------------------&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pude que al abrir la puerta del piso estuviera abriendo la caja de Pandora en versión andaluza 2.0, o que abriera una brecha en el espacio-tiempo, pero desde el preciso momento en que llegué de clase aquel primer día se sucedieron una serie de acontecimientos que ahora, con la supuesta perspectiva que da el tiempo, no soy capaz de ordenar porque ni en su momento ocurrieron de forma ordenada. Para esquematizar podría decir que J., en su afán de huida desesperada pudo localizar a una amiga suya que lo acogía cual refugiado hasta que encontrara un piso. Así que estaba completamente decidido: se iría al día siguiente, lo cual me dejaba en situación de debilidad, porque no tenía aliados en el piso, y además, me aislaba aún más. Como se puede llegar a pensar, con un cambio de habitación habría bastado, pero esa posibilidad ya había sido pensada, y no era posible. Sólo podría intercambiar habitación con otra persona, pero... ¿quién en su sano juicio se cambiaría conmigo?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin pensar en lo primo que estaba siendo acepté ayudar a J. con su mudanza al piso de su Madre Teresa particular. Es lo que tiene intentar ser amable con el resto, y ayudar a que superase el estrés (aunque también para ello, con la ya dicha "perspectiva" que da el tiempo, existen unas bolitas que aprietas y consigues relajarte fácilmente, pero bueno...). El caso es que me vi esperando a que me avisara para ayudarle con las maletas, mientras yo no dejaba de pensar si debía hacer lo mismo. Tenía la cabeza loca con tanta posibilidad.Y empezando la noche llegó el esperado momento en que yo cargaría con un par de maletas hasta la casa de una desconocida para ayudar a un casi desconocido. Mientras él se quejaba de tener que cargar (los hay que se quejan por todo) yo estaba pensando en mi mismo, sin afán de egocentrismo, sino para analizarme, para saber qué hacía yo ahí y por qué me había embarcado, casi sin darme cuenta, en un barco más grande de lo que pensaba.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Obviando lo relativamente peligroso que podía llegar a ser estar por la calle a las 23 horas con maletas y por calles desconocidas, llegamos relativamente pronto al piso de la chica en cuestión, que salió a nuestro encuentro, sin aureola, pero sí con dos manos que nos ayudaron a repartir la carga. Me cayó bien en seguida, y creo que no porque yo tuviera menos criterio al no conocer a casi nadie, sino porque era (y es) buena persona. Entramos en su piso, que estaba muy bien, aunque yo desde el principio advertí que estaba lejos. Y se produjo algo que, hasta los sucesos que ocurrieron unos días después, me afectaba bastante: entre J. y ella comenzaron a hablarme de la posibilidad del cambio, y por qué no, de buscar piso con J., al que ya conocía. Soy fácilmente convencible, pero no influyó tanto esto como el hecho de que me sentía desesperado ante la idea de quedarme solo ante el peligro en la 202.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hay reacciones típicas en las personas, casi inconscientes, que nos hacen sentir mejor o algo menos un poco menos locos de lo que ya estamos. Sí, me refiero a coger el teléfono y llamar para contar algo que acaba de pasar, importante o no, pero sí tan urgente que no pueda esperar. E fue la primera en saber que pensaba abandonar la residencia, como en otras tantas ocasiones en que hablamos para ponernos al día. Paciente siempre, irónica lo justo, dispuesta a ayudar, conseguí enfocar un poco más y llamar a mis padres para planteárselo. Sí, era de noche, pero para mí era una cuestión casi moral contárselo. Quedó la conversación en que debía esperar a saber datos, pisos a los que poder ir, precios, y si todo era favorable o al menos igual que la residencia, me iría. En realidad no me sentí como si me hubiera salido con la mía, porque la llamada, o al menos yo lo vi así, era para tener la aprobación de mis padres, su asentimiento en algo muy importante y en cierto modo (tal como ahora lo veo) peligroso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aquel había sino un día demasiado largo, así que cerré los ojos de la mente al abrir la puerta del piso y llegué a mi cuarto como si entrara en la oscuridad, esta vez de un profundo sueño.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-8724801972619947927?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/8724801972619947927/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/30-de-septiembre-reino-del-caos-inicio.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/8724801972619947927'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/8724801972619947927'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/30-de-septiembre-reino-del-caos-inicio.html' title='30 de septiembre: Reino del Caos (Inicio de las clases)'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-5051754295133707694</id><published>2009-09-30T01:34:00.000+02:00</published><updated>2009-10-14T23:00:23.888+02:00</updated><title type='text'>29 de septiembre: Una Nueva Estrategia</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Me desperté al día siguiente relativamente inquieto. Un extraño y silente desconocido poblaba el piso, J. extrañamente apático... En dos días todo había cambiado más de la cuenta. Sin embargo, la situación estaba a punto de cambiar, ya se verá si para bien o para mal.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Nudillos que tocan en la puerta. J.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;- ¿Puedo pasar?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Una pregunta tan simple como esa desequilibraría todo de forma irreversible. J se iba, o al menos así lo tenía pensado. No soportaba la compañía de los otros dos, y en mi ausencia la situación había sido cuanto menos tensa. Irrupciones, gritos, juergas en el salón, habían hecho decidirse a mi compañero. Así que decidí no decir nada (o casi nada) por el momento, y pensar. ¿Debía yo irme también?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Antes de pensar qué podía hacer, supe que mi tío y mis abuelos vendrían a visitarme. Estaba feliz por ello, aunque con las ideas que acababan de irrumpir en mi cabeza, no podía estar muy centrado. Mi abuela, preocupada, me preguntaba cada cinco minutos si estaba triste, o si me pasaba algo, y a pesar de la negativa ella seguía con esa idea. Quizás tenía razón: estaba... triste no, pero tal vez pensativo. Fuimos a merendar a un centro comercial del que no recuerdo ni su nombre ni su ubicación (es lo que tiene llevas poco tiempo fuera), y luego volvimos dando un pequeño tour por el centro de la ciudad. Comenzó a llover con una cierta fuerza, y pensé por un momento que si era un reflejo. El sol estaba escondido, era fácil desorientarse, como abrir los ojos bajo el agua... ¿qué me pasaba?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de coger aire en el paseo, me sentí un poco más aliviado en el piso, y, además, al día siguiente empezaban las clases. ¡Las clases! Tanto tiempo pensando en otras cosas y casi no había reparado en eso. Preparé la mochila, y luego entré en el típico estado catatónico en Internet, ese en el que siempre intentas irte, pero no puedes, y te atrapa como las arañas y no te deja escapar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dos horas y media después, pude por fin alejarme de esa cosa horrenda que se llama ordenador.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-5051754295133707694?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/5051754295133707694/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/29-de-septiembre-una-nueva-estrategia.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5051754295133707694'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5051754295133707694'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/29-de-septiembre-una-nueva-estrategia.html' title='29 de septiembre: Una Nueva Estrategia'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-821728074311807337</id><published>2009-09-28T15:14:00.000+02:00</published><updated>2009-10-05T01:28:01.525+02:00</updated><title type='text'>28 de septiembre: Granada III - La vuelta pospuesta y la sorpresa sevillana</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;Tras las agitadas vivencias del día anterior, teníamos una mañana dividida: yo iría al Corte Inglés a por un lector de tarjetas (si no, habría tenido que hacer dibujos para poder publicarlos), y P. iría a la Universidad a arreglar sus papeles para no ser una ilegal. Fuimos juntos en la guagua, ella se bajó en el campus, y yo en Parque Nuevo (o Fuente Nueva... algo nuevo) para ir, según indicaciones, todo recto hacia abajo hasta llegar a la citada tienda. Con mi trayectoria, pensé que algo pasaría que me impediría llegar a mi destino, pero tuve suerte, y siguiendo rectamente la calle me encontré donde quería, hice mi compra, y al volver tuve una idea: ¿y si en vez de volver recto giro a la izquierda y así me encuentro con la estación de tren y compro el billete de vuelta a Sevilla? Era genial, mataba dos pájaros de un tiro, y me aseguraba el billete. Así hice, pero a los dos minutos me di cuenta de que no sabía dónde estaba. Decidí caminar en una dirección coherente, pero la coherencia no me vino en el pack al nacer, así que confundí unas calles con otras &amp;nbsp;y llegué a lugares sencillamente insospechados.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por azares del destino llegué a un puente desde el que se divisaban vías del tren. Me vi cerca de mi destino inicial, y aceleré el paso. Incomprensiblemente volví a desorientarme, y fue entonces cuando llamé a P. para saber si volvería pronto al centro y tener en cuenta así con cuánto tiempo contaba para pedir a la virgen del día anterior que me mostrara el camino. Tardaría un buen rato, así que seguí caminando como si supiera adónde iba (uno tiene su orgullo), y descubrí, minutos después, que estaba en la calle principal. Me llené de gozo interno, y al ver que yendo por una pequeña calle llegaba a la estación de tren, miré al cielo y dije: "Joder, qué frío".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Conseguí el billete de tren para las 16:30. Fui al lugar de encuentro y me senté, feliz conmigo mismo por haberme perdido y encontrado sin ayudas externas. Y llegó P., acompañada de los dos colegas de los que ya he hablado. Sabía ya que P. se había encontrado en la facultad con Cris, una antigua compañera de clase en Las Palmas (G. C.) que había vuelto a Granada, su tierra natal. Es un dato a tener en cuenta, pues cuando nos despedimos de A. y E. y decidimos ir a comer, P. pensó que sería buena idea quedar con Cris y así estar juntos un rato. Me pareció una estupenda forma de terminar mi estancia granadina, así que le preguntamos cuál sería un buen (y barato) lugar para comer. En esos instantes estábamos cerca del Aulario de Derecho, y Cris dijo: "¿Derecho? Pues vayan a "Las Escuelas", cerca de ahí". Lo de cerca había que comprobarlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Dimos un pequeño rodeo al aulario e intuimos que éste no era el edificio que Cris nos había dado como indicación. Tras una nueva llamada descubrimos que estaba cerca del monasterio de San Jerónimo (Venga, Loco... ¿recuerdan?). Por allí fuimos de nuevo, intentando no mirar a la fuente. Nos alejamos del lugar de la foto indie, y tras preguntar a una amable tendera descubrimos que había una calle llamada "Escuelas". Así que fuimos hacia donde nos indicó, viendo diversos edificios susceptibles de ser la Facultad de Derecho, hasta llegar a una calle que me dio que pensar. Se llamaba Colegios. "Bueno, P., colegios, escuelas... a lo mejor es ésta". Ante la mirada que recibí seguimos caminando, y poco después encontramos a Cris. Descubrimos, obviamente, que lo que tomamos por Facultad no era tal, que en realidad ni la habíamos visto, y que no habíamos llegado a la calle indicada. Pero nos encontramos, y eso, siempre, es lo que importa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuimos al bar en que originalmente quedamos, y nos dispusimos a comer practicando, por vez segunda, el deporte del tapeo. A la tercera cerveza empecé a ver turbio, y vi con terror que se acercaba peligrosamente la hora de coger el tren, pero no quería moverme de aquel lugar. Bromeamos con la idea de cambiar el billete para coger el siguiente tren, aunque pasó a ser una posible realidad ante la certeza de que quedaban veinte minutos para su salida. Fuimos volando por la calle hasta la estación (incorporándose los dos colegas por el camino)y llegué exactamente dos minutos antes de la salida del tren. Asfixiado, medio colocado y con la mochila llena, debía dar miedo o lástima al señor de Renfe, que amablemente ("si está mi jefa aquí me despide, ¿eh?") me cambió el billete para las ocho y veinte. Respiré aliviado, dejé que las tapas se recolocaran en mi estómago y respiré. El alcohol podía irse tranquilamente. Así las cosas, podíamos ir a un bello lugar a tomar el té.&amp;nbsp;Y no, no es que nos convirtiéramos de repente en Mildred y Mary y cogiéramos la taza con el meñique por fuera, sino que estando en Granada, una tetería es una parada indispensable. Fuimos caminando pues hacia una tetería a la que Cris solía ir, llamada Tuareg.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SskrMj4UoWI/AAAAAAAAALI/7kGS4w-MIyI/s1600-h/P1060834.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SskrMj4UoWI/AAAAAAAAALI/7kGS4w-MIyI/s400/P1060834.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;Sirvió eso para notar el frescor y hacer desaparecer por fin la cerveza de las neuronas. Tanto es así que incluso pude sacar la cámara y hacer alguna foto, como a la Puerta de Elvira, una de las antiguas puertas de la ciudad. La traspasamos y seguimos subiendo, y en una de esas callejuelas con encanto (de día) entramos al lugar, una casa antigua con un patio interior de columnas, todo decorado al estilo árabe. Era casi como viajar en el tiempo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsktdjF2vuI/AAAAAAAAALQ/_vdn_4TNJ_E/s1600-h/P1060839.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsktdjF2vuI/AAAAAAAAALQ/_vdn_4TNJ_E/s320/P1060839.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Cada uno se pidió un té (P. no, lo cual es casi una herejía), y esperamos la llegada de los colegas. No es que no tengan nombre los dos chavales, pero seguir citando iniciales puede marear a cualquiera. Espero que a estas alturas de la historia todos sepamos de quiénes se trata. Y en este lugar se desarrolló la última parte de mi visita a Granada, pues al término del té, de la charla y del tiempo me despedí de Cris y volvimos (esta vez con tiempo) a la estación. Me gustaría decir que nos despedimos mientras el humo de la locomotora inundaba el andén y que me subí mientras se movía lentamente para despedirme con la mano mientras me alejaba, pero eso sería mentir. Entré en el vagón, me senté, conecté el iPod y dejé fluir el tiempo durante unos minutos. Tras respirar, y ver que no me faltaba nada, hice unas llamadas. Pronto descubrí que el tren pasaba por lugares dejados de los dedos de Buda: la cobertura iba y venía como los bastones de las majorettes de la procesión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Teniendo en cuenta la hora de salida, llegué a la estación de Santa Justa aproximadamente a las doce menos cuarto. Cogí el taxi pensando en qué me encontraría al abrir la puerta del piso... pero a esas horas, pensé, estaría todo el mundo en sus habitaciones. Cómo me equivocaba. Llegué, y al abrir la puerta me veo a un desconocido tecleando en un portátil. Acababa de ver a mi cuarto compañero de piso: E. Sin camisa, allí en el Tuenti, no es que me causara una mala impresión, sólo que...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"- Hola, tú eres el que faltaba ¿no? Yo soy Manuel".&lt;br /&gt;"- Hola, soy E."&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras una conversación tan larga y fructífera, no pude averiguar cómo me caía. Fui a mi habitación, la recogí, y luego oí llegar a J., pero no estaba solo: dos chicas reían y hablaban en inglés. Me quedé escuchando, pero no entendí nada, así que abrí la puerta. Eran dos conocidas griegas de J., que habían ido al piso como quien ve un documental de National Geographic sobre las focas monje para ver los destrozos de M. en la cocina, y las imágenes tonalmente subidas de su habitación. Lo observaron con incredulidad, y acabaron por reír descontroladamente al imaginar al sujeto hacedor de todo aquello.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bienvenido a casa,&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Home, Sweet Home&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-821728074311807337?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/821728074311807337/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/28-de-septiembre-la-vuelta-pospuesta-y.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/821728074311807337'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/821728074311807337'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/28-de-septiembre-la-vuelta-pospuesta-y.html' title='28 de septiembre: Granada III - La vuelta pospuesta y la sorpresa sevillana'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SskrMj4UoWI/AAAAAAAAALI/7kGS4w-MIyI/s72-c/P1060834.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-9049764806077025043</id><published>2009-09-27T15:12:00.000+02:00</published><updated>2011-02-27T13:16:23.256+01:00</updated><title type='text'>27 de septiembre: Granada II - Crisis espiritual</title><content type='html'>&lt;div style="color: #666666; text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;Retornamos al mundo de los vivos con calma, ya que nadie nos esperaba, y las ganas de turismo estaban bien mitigadas. A la una, entonces, nos levantamos definitivamente, pasando de descansar en la cama a descansar en el sofá... total, que a las cinco decidimos que podíamos ir a dar otra vuelta granadina, por lo que cogimos la guagua.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SskJsbN92tI/AAAAAAAAAKw/XnLrnZAljw0/s1600-h/P1060757.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SskJsbN92tI/AAAAAAAAAKw/XnLrnZAljw0/s400/P1060757.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;En el centro de nuevo, comenzamos a caminar (un poco porque sí, todo hay que decirlo), y llegamos al monasterio de San Jerónimo, donde paramos, hicimos una foto, admiramos la fuente con boca de muñeca hinchable - sí, era así y punto -) y cuando fuimos a entrar se produjo una conexión mental. Al ver el cartel de "Entrada: 3'50 €" nos dimos la vuelta, y P. hizo palabras nuestro pensamiento: "VENGA, LOCO". Así conocimos en profundidad el citado monasterio. Seguimos nuestro camino, asombrados de la infinita capacidad de adquisición monetaria del clero, cuando otra brillante idea cruzó nuestras mentes: teníamos que comprar un Nestea. No sabíamos por qué, pero nos entraron esas ganas irresistibles que sólo sacias satisfaciéndolas. Y si el cuerpo nos lo pedía, por algo tenía que ser. Así que lo compramos y empezamos a callejear, no sin antes hacernos una foto. Pero no era una foto cualquiera. En el imaginario de P., hacernos una foto con las latas en la mano y con una pintada detrás era una "foto indie", así que no íbamos a dejar pasar la oportunidad de estar en comunidad con corrientes ideológico-estéticas tan avanzadas. Hicimos la foto y seguimos nuestro camino, sorprendidos ante las estrechas y hermosas calles que nos salían al paso.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;Y así, dando vueltas, llegamos a una calle semiprincipal que acusaba una gran cantidad de gente. No reparamos en ello por el momento, así que seguimos caminando, mientras P. me indicaba "¡Ah! Esto es... eh.... bwaj..." para enseñarme los encantos de la ciudad. Entonces, al doblar una esquina, vimos a unos extraños vendedores, de algo que parecían ser capuchones de... ¿Cartón? Con caras de ignorancia, seguimos caminando, y fue entonces cuando oímos el grito que se repetiría el resto de la tarde: "¡VAMO'A LA VELA, SEÑORA, VAMO'A LA VELA!" ¿Qué? What? ¿Vamos a la vela? Sí, vendían velas, de gran tamaño y blancas, pero... ¿vamos? ¿adónde?&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;La aglomeración humana era cada vez mayor, y nuestro asombro también. ¿Qué clase de fiesta era aquella? Seguimos caminando y al llegar a una calle principal vimos una banda de música desfilar. La pregunta que surgió de nuestros cerebros fue la misma: ¿y dónde está la virgen? Porque no veíamos ninguna. Sólo bandas, y más bandas, y gente sentada en las aceras en sus sillas plegables, y mucha gente que caminaba y una infinita cantidad de velas. Viendo que era inevitable sumergirse en esa turba enfervorecida por vete a saber qué, caminamos con paso ligero yendo contracorriente, mientras el número de personas en la calle era cada vez mayor. Llegamos a una especie de mercadillo donde todos los puestos vendían lo mismo. Unas cajas de cartón grandes y rectangulares que, digo yo, contenía alguna clase de dulce típico del día (por no pensar que se compraban cajas vacías). Las velas y sus vendedoras y vendedores (y vendedorcitos, porque hasta los niños las vendían) nos perseguían, y la multitud aguardaba estática el paso de su imagen (aún no sabíamos cual). P. comenzaba a sumirse en el miedo ("¡¡Vámonos de aquíiiiiiiiiii!!"), pero insistí: no podía irme sin saber en qué consistía aquel extraño ritual. Tras las bandas, hordas de ancianas con cetros: "¡¡Mira P!! ¡¡Las MAJORETTES!!". Y de pronto la vimos: la imagen de la Virgen que tanto ansiábamos ver. Una señora virgen con cara de sufrimiento agónico, con el Cristo muerto sobre sus rodillas, también agónico y estertóreo. No puedo negar que sentí una pequeña decepción: tanta devoción, tanta cera... Entonces P. interrumpió mis espirituales pensamientos: "¡¡Viva la Virgen del Pino!!".&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; color: #666666; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SskNRgxBNfI/AAAAAAAAAK4/c0YMpIoJphI/s1600-h/P1060825.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em; text-align: justify; text-decoration: none;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SskNRgxBNfI/AAAAAAAAAK4/c0YMpIoJphI/s320/P1060825.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt;La mandé a callar rápidamente, no fuera a ser que nos oyeran. Por suerte, nadie pareció percatarse, y respiré aliviado sabiendo que en tierras granadinas la señora de Teror fue bien nombrada. Seguimos caminando y llegamos al río (sí, desconozco el nombre), cuyo puente cruzamos en nuestro afán de huir de la procesión. Lo conseguimos, porque la densidad humana fue bajando lentamente hasta que llegó a niveles aceptables. Pensando que la tranquilidad del paseo había vuelto a nuestras vidas, volvimos a cruzar el río por el siguiente puente, y comenzamos a seguir una calle que discurría paralela al mismo. Le planteé a P. que si nuestra intención era volver (o al menos no llegar a Gibraltar ese día) no podíamos seguir una calle que iba exactamente en la dirección opuesta al lugar de donde veníamos. Sin embargo, P. insistió en continuar por allí, y ya se sabe que... ¿para qué discutir? Seguimos caminando y poco a poco llegamos a la conclusión de que estábamos yendo a ninguna parte y que tenía razón (¡Oh, sí!). En un momento dado, decidimos girar a la izquierda para volver a la zona urbana desde la que aproximadamente habíamos salido, con el fin de llegar al centro y poder coger la guagua hasta la residencia de P.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; color: #666666; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SskV50f41fI/AAAAAAAAALA/q80dcciFWnY/s1600-h/P1060789.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SskV50f41fI/AAAAAAAAALA/q80dcciFWnY/s400/P1060789.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;&lt;span style="text-decoration: none;"&gt;Hasta ahí, todo relativamente sencillo, pero cuando giramos nos encontramos con una larga calle en pendiente ascendente (es decir, una señora cuesta), y blasfemando en contra de P. llegamos a su parte superior, donde había unas interesantes pintadas adosadas a la casa-museo de un poeta del lugar. Como de nuevo no teníamos ni idea de cómo volver sin tener que repetir todo el camino ya hecho, volvimos a girar a la izquierda, con la idea de hacer un supuesto cambio del sentido de la marcha (como en la autoescuela) en dirección al centro. Conseguimos en parte nuestro objetivo, pero sólo en parte, ya que llegó un momento en que tuvimos que reincorporarnos a la calle larga que ya habíamos recorrido. Como se ve, fue una caminata sin sentido alguno, pero que al menos nos enseñó aspectos curiosos de Granada. Por tanto, volvimos de nuevo al puente del río, como dice la canción, y a la multitud místicamente unida. Ahora la estrategia era otra: ir por calles paralelas a la procesión para no tener que pasar a través de ella y llegar rápidamente a nuestro destino. Un plan brillante, ingenioso, maravilloso, que como todo plan impecable no funcionó: no fuimos los único que tuvimos la misma idea, y además, tarde o temprano teníamos que volver a la calle de la procesión y atravesarla para poder llegar. Así que estábamos realmente encerrados, rodeados por aquella multitud de devotos, y la tensión comenzó a apoderarse de nosotros. Sin embargo, en vez de amilanarnos, y viendo que estábamos encerrados en la zona catedralicia, sacamos provecho de ello y la recorrimos, felices por no tener expendedoras de romero y por no tener a nadie que nos molestara. El mercado árabe estaba desierto para nosotros, y pudimos observar la Catedral en todo su esplendor. Quizás y después de todo, había valido la pena.&amp;nbsp;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;Pero pronto el entusiasmo y el goce artístico dieron paso a sensaciones menos placenteras: por mucho que la Catedral estuviera desierta, su perímetro estaba ocupado. Las hordas enemigas acechaban tras las rejas del edificio. Teníamos que decidir nuestro próximo paso antes de que fuera demasiado tarde. Y no nos quedó otra que infiltrarnos entre ellos e intentar, por todos los medios, cruzar sus filas (es decir, cruzar la calle de la procesión) para salir de aquella pesadilla.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;" - P., aquí decimos algo raro y nos linchan..."&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;" - ¿Como qué? ¿¡Que eres ATEO!?"&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;Hasta en los mejores ejércitos hay traidores. En cuanto vimos el momento, cruzamos a toda prisa, para descubrir que no era necesario puesto que era el fin de la procesión. Volvimos lo más rápido posible al centro y llegamos a la parada de la guagua exhaustos, moribundos, pero incapaces de contener nuestra dicha ante nuestra exitosa huida. Eso sí, sin saber hacia dónde iban las velas en la jerga de los vendedores.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;Menos mal que por el camino habíamos comprado ramen.&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="color: #666666;"&gt;Qué mejor que la cocina oriental para huir de una pavorosa crisis espiritual.&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-9049764806077025043?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/9049764806077025043/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/27-de-septiembre-granada-ii-crisis.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/9049764806077025043'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/9049764806077025043'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/27-de-septiembre-granada-ii-crisis.html' title='27 de septiembre: Granada II - Crisis espiritual'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SskJsbN92tI/AAAAAAAAAKw/XnLrnZAljw0/s72-c/P1060757.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-5044141298079315180</id><published>2009-09-27T03:06:00.000+02:00</published><updated>2009-09-30T01:37:29.808+02:00</updated><title type='text'>26 de septiembre: Granada I - Lentillas como estropajos</title><content type='html'>&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Entre nebulosas y elefantes fucsias pude intuir que estaba sonando el despertador. La posterior reconstrucción de los hechos me hizo recordar que paré el teléfono, pero lo cierto es que mi percepción en aquellos instantes fue que había dejado de sonar por sí mismo. Y si el despertador es tan amable de dejar de sonar, ¿por qué no seguir durmiendo?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Cuarenta y cinco minutos después, una irritada telefonista me avisó de que el taxi me estaba esperando. Digo "me informó" por decir algo, porque en mi comatoso estado tuve que concentrarme para entender qué me estaba diciendo. Me había quedado dormido, sí, y desde el momento en que ese dato traspasó mi mente y llegó hasta la parte del cerebro, cualquiera que sea ésta, que controla los impulsos musculares, salté de la cama (con cuidadito de no abrirme la cabeza contra la madera), me vestí, cogí lo que había preparado la noche anterior y salí corriendo. En este momento no fui consciente, pero me fui dejando el matamosquitos encendido, el portátil en el suelo junto a la cama, bajo la ventana que estaba abierta, además de que dejé los restos de la cena de ayer (sí, cené en mi cuarto para evitar ver oscuros acontecimientos). Por lo tanto, hice lo que podría llamarse un desastre, aunque no fui consciente de ello hasta unas horas después. Corrí por la escalera, salí a la calle ante el asombro del guarda (eran las 05:45 de la mañana) e, ignorando a un grupo de botelloneros pasados de fecha me metí en el taxi. A la estación, a Santa Justa.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Llegué aún sin estar despierto, y con la caja de las lentillas en la mano, ya que no me dio tiempo de ponérmelas antes de salir (además de que con los ojos casi cerrados como los tenía iba a ser difícil). La estación estaba desierta, sólo había un hombre en un extremo con una maleta, o al menos eso era lo que veía, porque sin lentillas y dormido, más bien intuía las formas. Conseguí el billete, me coloqué las lentillas en el baño y me puse a deambular por la estación, viendo los trenes y pensando en que aquel lugar sería perfecto para una película: desierto, sombrío, gris, metálico...&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;El tren arrancó casi vacío (lógico, teniendo en cuenta que era sábado por la mañana), y pronto me di cuenta de que dormir iba a ser bastante complicado. Me puse a escuchar música, subí el estor de la ventana y esperé al amanecer. Poco a poco el cielo se fue tornando azul, lentamente, y se fueron dibujando las colinas y los campos de olivos que llegaban al infinito. Era algo digno de ver, la infinita capacidad del hombre para someter a la Naturaleza. A medida que me acercaba a Granada el terreno se volvía más montañoso, más agreste, pero no por ello menos cultivado. El tren se detuvo, entonces, en lo que parecía ser una zona industrial abandonada. Los turistas (me incluyo) empezamos a mirar a los lados, pensando que Eso no podía ser Granada. Pero a medida que pasaron los minutos, algunos incluso sospecharon que podía ser que sí (y que la Alhambra estuviera escondida tras alguna nave industrial). Pero todos quedamos aliviados cuando el tren volvió a arrancar, si bien nos quedó el misterio del motivo de la misteriosa parada.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;La entrada a Granada en tren es de todo menos emocionante. Pintadas, cosas abandonadas.... aunque una vez traspasada la estación se pierde esa impresión. Bajé del tren, y al no ver a P, fui camino de la salida, encontrándomela allí. Justo a tiempo. La había visto sólo unos días antes, pero aún así ya la echaba de menos.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div style="margin-bottom: 0px; margin-left: 0px; margin-right: 0px; margin-top: 0px;"&gt;&lt;div style="text-align: justify;"&gt;Empezamos a caminar para coger la guagua que nos llevaría hasta la residencia de P., que estaba un poco alejada (no mucho) del centro. Pude constatar, además, que hacía fresco, cosa que no había experimentado en los últimos días. Por todo ello, la compañía y el clima, estaba cada vez más feliz. La residencia de P. estaba bastante bien, con un piso de tamaño normal y, sobre todo, una compañera de piso de lo más agradable (por su ausencia, más bien). Tuve varios impulsos de secuestrarla para llevarla a mi residencia, pero resistí la tentación. Tras dejar las cosas en la residencia, partimos rumbo al centro, donde P. quedó con dos chicos que conoció al llegar, que estudian Geografía (E. y A. por si interesa saberlo, aunque ya son demasiadas letras). El centro es curioso, porque parece que esconde todo lo que Granada ofrece: es insultantemente normal, corriente, y por ello mismo incita a adentrarse más y conocer lo que verdaderamente hace a la ciudad famosa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras unírsenos los dos compañeros seguimos hacia la catedral, donde están enterrados los Reyes Católicos, y Juana la Loca y Felipe el Hermoso. Es un lugar muy curioso, porque la catedral está tan rodeada de edificios que no se puede apreciar completa (además de que las dadivosas expendedoras de romero también se encontraban aquí).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsKTDox_78I/AAAAAAAAAKQ/JVfU_Rv0jCM/s1600-h/P1060673.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsKTDox_78I/AAAAAAAAAKQ/JVfU_Rv0jCM/s400/P1060673.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Aún estaba medio sonado por el viaje en tren, pero no quise dejar pasar la oportunidad de ver lo más posible de aquella ciudad, así que caminamos lo nuestro por aquellas calles que nos recordaban a cada paso que los granadinos deben estar muy musculosos para aguantar tanta cuesta. Fuimos a la judería, equivalente israelita del Albayzín, barrio musulmán.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después de un paseo por una avenida plagada de puentes antiguos, y de un descanso en la plaza que había al final del mismo, decidimos ir a comer y así poner en práctica una de las dos cosas tradicionales de Granada: ir de tapas (la otra es salir de marcha, que la veremos a continuación). Para no alargarme en detalles innecesarios sobre lo bueno y barato que es comer de tapas, resumo en que tras terminar fuimos al piso de A. y E. y nos quedamos dormidos en un sofá. Al volver de nuestra galaxia paralela eran ya las siete de la tarde, y era el momento de ir al Albayzín para ver la Alhambra desde el mirador de San Nicolás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsKWfYtWIdI/AAAAAAAAAKo/UjXxCn34B5Q/s1600-h/P1060738.jpg" imageanchor="1" style="margin-left: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsKWfYtWIdI/AAAAAAAAAKo/UjXxCn34B5Q/s400/P1060738.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue sin duda una de las cosas más bonitas que he visto en mucho tiempo. Majestuosa, la Alhambra estaba allí, para nosotros, iluminándose lentamente mientras anochecía. A pesar de casi habernos perdido para llegar, por las tortuosas calles del Albayzín, todo valía la pena ante esta vista. Ya por ese entonces habíamos decidido que saldríamos de marcha, a probar la noche granadina, La Noche. P. y yo volvimos a su residencia para prepararnos; bajamos, cenamos un shawarma (aprendimos lo que era allí mismo) y nos dirigimos al lugar convenido: el piso de A. y E., donde comenzaríamos tomando algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Y tanto que era La Noche! Comenzamos con unas copas de ginebra con naranja, y de allí fuimos al Afrodisia, donde quizás lo que fallaba era, un tanto, la música, porque pasó del funky DJ al DJ sólo, y ya se sabe que si dejamos sólo al DJ, puede pasar de todo. Cuando tras fracasados intentos comprobamos que no podíamos bailarlo, fuimos al Booga Club, donde nada más entrar me embargó la emoción: ¡¡¡Rock &amp;amp; Roll!!! Del de verdad, del de Elvis, el de los orígenes... de ese que se bailaba tranquilamente, pero que era emocionante... Fue increíble, y más ver a la gente cómo se emocionaba. A altas horas de la madrugada (o temprano por la mañana, según se mire) volvimos a nuestros respectivos hogares temporales, y descubrí aterrado que llevaba más de 24 horas con las lentillas puestas. Ya decía yo que sentía los ojos como estropajos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-5044141298079315180?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/5044141298079315180/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/26-de-septiembre-granada-i-lentillas.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5044141298079315180'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5044141298079315180'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/26-de-septiembre-granada-i-lentillas.html' title='26 de septiembre: Granada I - Lentillas como estropajos'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsKTDox_78I/AAAAAAAAAKQ/JVfU_Rv0jCM/s72-c/P1060673.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-6706376558881980954</id><published>2009-09-26T01:12:00.000+02:00</published><updated>2009-09-29T15:02:24.184+02:00</updated><title type='text'>25 de septiembre: Turismo frustrado y tarde encerrado</title><content type='html'>&lt;div style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;A la mañana siguiente estaba decidido a hacer turismo, por eso de que, ya que voy a vivir en una ciudad, debería conocerla mínimamente. Hice la misma ruta del día anterior (es decir, Mª Luisa, básicamente), pero ampliando el cerco un poco más, con el objetivo de llegar hasta la Catedral. Me lo tomé con calma, intentando quedarme con los lugares más importantes de cara a hacer todos los días un recorrido parecido para ir a clase.&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFSSOJqHeI/AAAAAAAAAJw/RKhr8Wbq0F0/s1600-h/P1060583.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFSSOJqHeI/AAAAAAAAAJw/RKhr8Wbq0F0/s400/P1060583.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;Llegué a un lugar en el que un cartel me informaba de que entraba en el Puerto de Sevilla. Pensé que sería bonito ver barcos (yo, ingenuo) y lo que me encontré fue un jardín enorme y el río. Siendo la hora que era, y teniendo en cuenta que había visto ya a bastante turisteo pocos metros atrás, no entendí por qué en aquel lugar no había absolutamente nadie. Caminé unos cuantos metros, un poco asombrado, y anduve unos cuantos más sin que otra presencia humana me tranquilizara. Veía, al fondo, la reja que separaba la zona de la avenida que había utilizado el día anterior, pero todas las puertas de acceso estaban bloqueadas. ¿Todas? ¡No! Una pequeña puerta en la reja resistía a los candados allá en el lejano final del puerto. Fui hacia ella y comprobé aliviado que estaba de nuevo en tierra conocida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFV4YE7WYI/AAAAAAAAAKA/90rYOY-wPOI/s1600-h/P1060610.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://4.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFV4YE7WYI/AAAAAAAAAKA/90rYOY-wPOI/s400/P1060610.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Anduve y anduve, llegando a las TMADMF (Tierras Más Allá De Mi Facultad), donde se materializó el conjunto de Catedral + Giralda + Alcázares y una turba turística de grandes proporciones. Al mismo tiempo, y con la misma intensidad, también se materializaron señoras que amablemente daban romero a los viandantes sin pedir nada a cambio. Entre esto, y la sensación de haber visto ambientes parecidos en alguna película (¿"El Exorcista"? ¿"La Noche de los Muertos Vivientes?"), decidí no sacar la cámara, por lo que no hay imágenes de mi paso por aquel lugar. No es que viera un enorme peligro, pero sí una inquietud que se habría visto sensiblemente incrementada abriendo la bolsa de la cámara. Con la misma que llegué, marché y volví a la residencia, quedándome una sensación de pequeña decepción, de turismo frustrado por mis premoniciones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras la comida, la tarde comenzó transcurriendo apaciblemente, y digo comenzó porque no terminó de la misma forma. Comencé a oír gritos y vocerío de fuera de mi habitación, y comprendí que mi recién adquirido compañero de piso ya tenía visita, y que conversaban en dolby sorround. Tensé el esternocleidomastoideo. Tuve una larga conversación con mis padres y con mi hermano, lo cual me distrajo del verdadero problema que tenía de puertas afuera, aunque tras la misma me quedé en estado de shock contemplativo del corcho vacío que tengo frente a la mesa. No sabía si esperaba la guagua, que se fuera, o simplemente que se callara. El caso es que así pasaron unas cuantas horas, en las cuales sólo salí de mi habitación para ir al baño, ir a la cocina, y hacer un amago de escribir en el portátil desde el salón, ya que me levanté veinte segundos después de haberme sentado al entrar de nuevo M. con un desconocido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En estos momentos de distracción forzada ante la pantalla, descubrí la posibilidad que ante mí se abría: ir a ver a P. a Granada. Tentador, ¿verdad? Tras pensarlo y organizarlo, estaba dispuesto a partir al día siguiente, aunque a unas horas indignas de mí: el tren salía a las 7 de la mañana. Por todo ello, me puse el pijama, puse una nota en la puerta de J. informando de que me desaparecía, llamé al taxi para la madrugada, y me dispuse a dormir. Ni que decir tiene que fue la única noche en que los mosquitos no me dejaron dormir.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-6706376558881980954?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/6706376558881980954/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/blog-post.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6706376558881980954'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/6706376558881980954'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/blog-post.html' title='25 de septiembre: Turismo frustrado y tarde encerrado'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFSSOJqHeI/AAAAAAAAAJw/RKhr8Wbq0F0/s72-c/P1060583.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-5850984681561645817</id><published>2009-09-24T20:53:00.000+02:00</published><updated>2009-09-29T01:40:05.647+02:00</updated><title type='text'>24 de septiembre: Leche sin colacao e intrusión sin anestesia</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;El día en que iría a la facultad de Geografía e Historia a matricularme comenzó lentamente, con un despertador que no impidió que me levantara más tarde de lo previsto. Me preparé, desayuné (y me di cuenta de que no había comprado cola-cao) y me fui hacia la facultad, sabiendo aproximadamente cómo llegar. Descubrí dos cosas: que el trayecto es bastante bonito, y que es tan bello como largo. Bordeé el Parque de María Luisa en toda su extensión y pude ver la Facultad de Geografía e Historia. Es sin duda espectacular: un edificio en piedra del siglo XIX, la antigua Real Fábrica de Tabacos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://1.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFIz33qzZI/AAAAAAAAAJg/7BY-iMOuXfc/s1600-h/P1060653.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://1.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFIz33qzZI/AAAAAAAAAJg/7BY-iMOuXfc/s400/P1060653.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Inmejorable para ser una facultad de Historia. Entré por la primera puerta que vi abierta, y que, por tanto, no era la correcta, así que rodeé medio edificio hasta que entré por el lugar correspondiente. Columnas, arcos, grandes losas en el suelo… era como estar en un museo. Caminé de frente, por ir hacia algún lado, y llegué a un patio con una fuente en el centro. Me pareció maravilloso, aunque al mismo tiempo me daba cuenta de que aquel lugar era tan grande que no iba a ser capaz de orientarme en unas cuantas semanas. Volví sobre mis pasos, todo sensatez, y pregunté a la primera persona que vi cómo se llegaba a la secretaría de la facultad de Geografía e Historia. Sus indicaciones (todo recto, izquierda y derecha) habría sido útiles en un lugar más despejado, pero allí, con tantos pasillos, me sirvió para volver a perderme. Pero esta vez no sucumbí a la tentación de la confesa ignorancia, así que no pregunté a nadie. Simplemente, seguí caminando, hasta que llegué a otra puerta al exterior. Entonces di la vuelta y… Voilà! Allí, a la derecha, estaba la secretaría, con una señora cola ante ella. ¿Cómo no la había visto antes? Me coloqué en posición y saqué la carpeta de la maleta. Y no era una carpeta cualquiera: era la de la ULPGC, que tanto esfuerzo me había costado. Gracias a ello, como efecto colateral, me llevé más de una mirada de “¿de dónde viene éste?” pero yo, fiel a mis principios de la no violencia, me mantuve mirando al frente. Cuando ya me cansé de tanta formalidad, comencé a observar mis alrededores, con calma, analizando los especímenes humanos que aquella facultad contenía. El resultado fue una ligera decepción, pues me encontré con una gran cantidad de pijos. No es que tenga nada en contra de ellos, al contrario, a veces son hasta simpáticos, pero en un lugar en que son mayoría, el raro, cómo no, era yo. Así que asumí que todas las miradas que recibí no iban a la carpeta, debido a que mi look, comparado con lo que observaba, era cuanto menos inusual (lo inusual que pueden ser unos pantalones negros y una camiseta). Por suerte, en algunos rincones parecía haber gente más lógica y acorde con el espíritu libre de los estudiantes de Historia. Una señora, que iba delante de mí en la cola, se dio la vuelta de repente y me dijo: “Oye, que me da que me he equivocado de cola, pero espera que lo compruebo, ¿eh?”. Cuando lo dijo no la entendí, así que asentí y sonreí, dándome tiempo a mí mismo para coger el hilo, y en unos segundos me di cuenta de que quería que le guardara el sitio. No está mal para ser mi primera conversación en la universidad. Como dato curioso, la señora volvió al minuto y medio. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y llegó el momento de enfrentarme a la ventanilla de secretaría, que desafiaba imponente a todo aquel que tuviera dudas. Me acerqué y me enfrenté al señor administrativo, que lucía larga cabellera plateada. Expliqué que quería matricularme, que venía por traslado. Me miró con aprensión, y entonces me dijo que pasara al interior. Yo pensé que pretendía que entrase por la ventanilla, pero entonces, gentil, me señaló una puerta un poco más allá en el pasillo, hacia la cual fui de inmediato. Fue algo sencillo, relativamente rápido, y se no se saldó con daños materiales ni personales. Así que, contento con mi hazaña, avisé a mi padre y volví caminando hacia la residencia, parando en la oficina de turismo para conseguir un mapa. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;J. y yo fuimos de nuevo a comer, y por lo menos el churrasco alegraba la vida.&amp;nbsp; Nos preguntamos, intrigados, si vendrían pronto los otros inquilinos (ingenuos nosotros). Faltaban dos. Volvimos a los aposentos, pero yo estaba animado porque había hablado con P. y sabía que todo estaba yéndole bien por tierras granadinas. Tras hacer las operaciones de rigor (dientes, e-mail, tuenti, Facebook…), entré en un letargo post-ingesta en el que caí dormido. Dicen que eso de la siesta es muy andaluz, pero ahora entiendo el verdadero motivo. Si a las dos de la tarde se está a 30 y pico grados, es hasta lógico que nuestro sistema se colapse y entremos en modo hibernación. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Entre sueño y calor, empecé a distinguir sonidos, golpes, voces… ¿Qué era aquello? Me levanté extrañado, porque J. No suele hacer ruido. Me acerqué a la puerta y seguí escuchando. Más voces, ciertamente fuertes. Una mujer, parece. Me puse las playeras y salí al pasillo. Y fue entonces cuando me encontré con la Mary. Mary, María, María del Carmen, Mari Carmen. Una señora de unos cuarenta y tantos, que se me acerca y me dice: “Hola miniño! Yo zoy la Mary!”. Entre el calor, el sueño, y el impacto me quedé sin responder, así que me acerqué y le di dos besos, educado yo. “Encantado”- susurré.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: center;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraph" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Yo soy la madre del Manué.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraph" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ahí me mató. ¿Manuel? ¿Tocayo? ¿Su madre?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraph" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;¿Otro?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraph" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Primer malentendido. No me refería a “Oh, Dios, otra persona más, qué asco” sino a “¿otro Manuel?”, pero no me entendió.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraph" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Sí, sí, otro. ¿No van a ser cuatro?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraph" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Decidí no contestar (too hard to explain), y en ese momento apareció el citado Manuel, un poco más alto que yo, delgado y sonriente. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Ea, otro má, zoy Manué, pero me llaman (censurado). &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Ah, bien. Yo Manuel también… encantado. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Segundo impacto. No fui capaz de entenderle sobre la marcha. Algunos pueden pensar que siempre se tiende a exagerar cuando de andaluces trata la cuestión, pero en este caso no exagero: lo que está escrito es porque se ha dicho así, tal cual, y además a una velocidad bastante pronunciada. Subí la escalera para acceder al salón y me encontré con el señor padre de M., al que también estreché la mano. De repente me di cuenta de la situación: la puerta abierta de par en par, las bolsas, las maletas, las cajas… ¿Qué era todo aquello? En el sofá se encontraba J., con cara de susto y desesperación, observando la acción inanimado. Tomé asiento en el sillón de al lado, y nos quedamos los dos observando la escena. La compra que se entró y se colocó en la nevera, las sartenes, la freidora nueva, la tele, la play, … Merecíamos una explicación. ¿Por qué esta intrusión?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraph" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Es que nozotros vamo como los gitano, ¿zabeh? ¡Tó a cuestas!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraph" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mary nos acababa de dar media explicación: iban con todo a todas partes. La segunda mitad vino un par de minutos después, cuando J. Le preguntó a M. De dónde venían.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraph" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;¡Shiquillo! ¡De Shiclana, Cádiz!&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraph" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Ahí estaba: iban con todo, y además, estaban cerca. A una hora, dijeron. Y que volverían a reponer la compra en cuanto la primera se terminara, ya que M. No comía la comida del menú diario. Claro, ahora todo encajaba. El mundo recobró su pulso, pero seguía una pregunta en el aire… ¿En serio?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Luego el señor padre (SP) se me acercó y me dijo: “¿Y tú de dónde eres?”, y al ver mi respuesta exclamó: “¡Hala! Pues no vas a poder ir mucho a tu casa, ¿eh?”.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Eh…. ¿gracias?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Continuamos con la mudanza de M. Hasta un buen rato después, en que todo pareció volver a su cauce, aunque de repente la cocina estaba ocupada, por todo tipo de cosas. Notaba un creciente agobio en mi interior, la semilla de la ansiedad comenzaba a germinar, así que pillé las llaves y la cámara, y me fui a la calle, a ver algo de Sevilla en que no hubiera freidoras. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFJQdGhMsI/AAAAAAAAAJo/Mj9JUVsSVKo/s1600-h/P1060619.jpg" imageanchor="1" style="clear: right; float: right; margin-bottom: 1em; margin-left: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://2.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFJQdGhMsI/AAAAAAAAAJo/Mj9JUVsSVKo/s400/P1060619.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Me sirvió esta excursión para ver mejor los pabellones de la exposición iberoamericana del 29, el Parque de María Luisa y la Plaza de España, lugares todos dignos de ser fotografiados. Durante la marabunta que viví una hora antes mandé un SMS a E., para decirle que teníamos que hablar, porque aquello era digno de contarse. Y el momento de contarlo se dio durante el paseo, para que nadie me escuchara. Y le conté, y descubrí que todo aquello no dejaba de ser cómico, a pesar de haber sido aplastados por el huracán M. Me relajé con la fotografía, volví, y vi a J. Que me vio y me dijo: “¿Dónde estabas? Estuve llamando a tu puerta para salir de aquí”. Pobre. No había contado con el para la operación desestresante. Decidimos entonces ir a comprar la cena, porque aunque M. Tuviera comida como para sobrevivir al holocausto nuclear de la Tercera Guerra Mundial, nosotros sólo teníamos algo de leche, coca-cola y un paquete de galletas. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Hasta este momento, nunca había visto hacer la compra como una labor que pudiera llevar al suicidio. Pero lo descubrí, aunque bien podría haber vivido otros muchos años sin saberlo. Sabía de la intolerancia a la lactosa de J. Desde el día anterior, pero nunca pensé que esa sustancia se usara en todo tipo de productos, y que elegir la cosa más nimia pudiera ser motivo de un largo estudio contemplativo. El primero, claro, fue la leche, que era difícil de encontrar sin lactosa (y una vez encontrada, que si tenía sabor a chocolate, pues oye, mejor aún). Al no satisfacerse el 100% de su demanda, cogió una sin sabor, y fuimos a por el cola-cao o sucedáneo, que (como descubrí) en muchos casos también contiene dicha sustancia. Y esta fue la parte sencilla, en comparación con lo que nos vino después. Íbamos a comprar algo preparado, pero… ¿pizza? No; ¿lasaña, canelones, empanada, empanadillas, croquetas? Tampoco. Ante esto quedaban las carnes (que ya habíamos tomado) o el tradicional y siempre socorrido bocadillo. Fatal decisión. Llegamos a los embutidos y dije: “Oye, el chorizo no estaría mal…”, y rápidamente lo cogió, lo observó y dijo: “No puedo”. Entonces se activó en mí el Chip Paranoia, y comencé a buscar frenéticamente todos los envases de embutidos en busca de la materia perfecta, y lo encontré: Jamón.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Ese es como soso, ¿no?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Pues es el único que veo aquí sin lactosa. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Uhm… No, mejor no.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Mi extensa búsqueda en balde. ¿Qué hacer ahora? Le miré, esperando una respuesta, y dijo: “El jamón serrano no tiene”. Pues nada, perfecto. Pero si lo sabías de antes, ¿Por qué no decirlo?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La segunda parte de nuestra búsqueda alimentaria se correspondía al fiel compañero del embutido: el pan. No había pan de verdad (cosas de ir a hacer la compra diez minutos antes de que cerrara el supermercado), así que nos dirigimos al pan de molde, lugar también llamado Zona Catastrófica. Pan a pan, marca a marca, minuto a minuto, todos fueron descartados con un sonoro: “Éste también tiene”. Poco a poco fui apoyándome en la estantería de enfrente, casi sin darme cuenta, y fui resignándome a la contemplación estática e indiferente. El peso del tiempo cayó sobre mis piernas, y quedé aletargado durante minutos. Al fin, la decisión hizo correr la sangre de nuevo por las venas: “Al lado hay una panadería, así que compramos allí, que ese no tiene”. Ah, vale. Genial. Fuimos a pagar, y en un alarde de valentía, le dije que esperara y fui hasta la otra punta del supermercado. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Esto es para mí. &lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpMiddle" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;¿Y qué es?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp;&amp;nbsp; &lt;/span&gt;Queso. Me encanta.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="mso-list: l0 level1 lfo1; text-align: justify; text-indent: -18.0pt;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Por supuesto, era mentira. Podría sobrevivir sin él. Pero era la única manera de satisfacer mi espíritu rebelde.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Queso, mucho queso.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-5850984681561645817?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/5850984681561645817/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/el-dia-en-que-iria-la-facultad-de.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5850984681561645817'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/5850984681561645817'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/el-dia-en-que-iria-la-facultad-de.html' title='24 de septiembre: Leche sin colacao e intrusión sin anestesia'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://1.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFIz33qzZI/AAAAAAAAAJg/7BY-iMOuXfc/s72-c/P1060653.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-7745061350662859297.post-7977392963485191434</id><published>2009-09-23T13:54:00.000+02:00</published><updated>2009-09-29T01:36:31.541+02:00</updated><title type='text'>23 de septiembre: Llegada</title><content type='html'>&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Es difícil de creer que en sólo unas horas todo lo que ves propio, estable o eterno deje de serlo, en algún caso temporalmente, y en otros, para siempre. Aún no puedo decir que sea algo negativo y desesperante, pero sí inquietante… es tanto el apego a lo conocido, a lo domesticado, que tras colocar el equipaje sientes un enorme peso, el de la pregunta: ‘¿Qué hago a continuación?’&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;El día 23 se venía venir. Desde mucho antes sabía que era la fecha definitiva, incluso antes de tener el billete. Sin embargo, siempre pareció ser una fecha lejana, allá al final de septiembre donde el tiempo iría más despacio y me daría tiempo de hacer muchísimas cosas. Evidentemente, no ocurrió así, y en menos de lo que suspiras ya quedaban sólo un par de días. Fue entonces cuando comencé a asumir lo que se me venía encima, y la urgencia que todos los preparativos exigían. Ver y hablar con gente, hacer la maleta, el papeleo, la habitación… de repente miles de cosas se me metieron en la cabeza, y la inquietud expectante que me impedía dormir otras noches se convirtió en una prisa urgente. Por ello el día 22 fue el día en que gran parte de lo que había de hacerse se hizo: dejar mi cuarto hermético para que no se arruinara durante mi estancia en la Península; agrupar todo lo que tenía que llevar; y por último, pero no menos importante, hacer por fin la maleta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;La última noche fue curiosa. No estaba triste, lo que podría calificarse como triste, sino cansado. Muy cansado. Fuimos a jugar al billar, y estaba un poco ausente, porque aunque quisiera estar ahí me sentía bastante extraño. Y aquella noche E., la gran E., me regaló una libreta, y no una cualquiera, sino una de esas de viaje, negra con una cinta, tal como yo le regalé a ella cuando se fue a EEUU, hace ya unos cuantos meses. Tanto este momento como otro, con mi hermano comprando la cena, fueron interruptores, botones que me demostraron que realmente me iba, que me hicieron tomar conciencia de lo que iba a pasar. Esa pequeña gran angustia es temporal, claro, pero muy fuerte, y fue difícil controlarla. Cuando M. me fue a despedir no tuve tampoco palabras para decir qué sentía, porque no lo sabía. Ella lloraba, pero yo lo veía desde fuera, como alejado, como si en el fondo todo aquello no fuera conmigo. Sin embargo, al día siguiente estaba mucho más relajado, o más resignado, quién sabe. Si a esto se une que la despedida en el aeropuerto fue más que rápida (cosas de tener que embarcar) pues no dio tiempo a mayores aspavientos. Y tampoco tuve la necesidad de llorar desesperadamente ante la situación, realmente no sé por qué: ¿aceptación? El hecho es que subí (subimos) al avión y no hubo mención a lo que estaba pasando durante todo el vuelo… fue como un proceso: levantarse, coche, aeropuerto, maletas… en el que las palabras sobraban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;Y llegamos. Mi tío y un sobrino de su mujer nos llevaron a Sevilla capital desde el aeropuerto, y pronto surgió otro problema: ¿dónde está la residencia? La calle Antonio Maura no era conocida para nadie, ni siquiera para los taxistas, así que estuvimos dando vueltas indefinidas por Sevilla durante un tiempo también indefinido, en el que las conversaciones fueron bastante monótonas:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpFirst" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;                 -      &lt;/span&gt;¿Cómo se llama la calle? ¿Antonio Martín?&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoListParagraphCxSpLast" style="text-align: center; text-indent: -18pt;"&gt;-&lt;span style="font: normal normal normal 7pt/normal 'Times New Roman';"&gt;                    -      &lt;/span&gt;Maura, Antonio Maura…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Y así una y otra vez hasta que, por fin, encontramos la calle, y ahí estaba la residencia, imponente no por su altura ni por su aspecto, sino por lo que supondría. Descargamos, me despedí de P. (la amiga que fue conmigo y que continuaría hacia Granada), y fui hacia la recepción con mi tío ayudándome con las maletas. Veía gente entrar y salir, como espectros que me atravesaban y que no podían verme, porque todos iban en sus propios pensamientos. Llegué a la habitación, donde el único signo de presencia humana era una taza en el fregadero: “Ya hay otro chico aquí, pero por lo que veo no está” –dijo el recepcionista de la residencia. Mejor así, ya que pude soltarlo todo en la habitación, despedirme de mi tío y pensar en lo que tenía delante: una habitación vacía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="separator" style="clear: both; text-align: center;"&gt;&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFITFHnEnI/AAAAAAAAAJY/GHrN4MveK04/s1600-h/P1060575.jpg" imageanchor="1" style="clear: left; float: left; margin-bottom: 1em; margin-right: 1em;"&gt;&lt;img border="0" src="http://3.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFITFHnEnI/AAAAAAAAAJY/GHrN4MveK04/s400/P1060575.jpg" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;Desocupada, sin dueño. Me senté en la silla del escritorio, miré a todas partes, y decidí mi próximo movimiento. Comencé a abrir las maletas y a ordenar su contenido por toda la habitación, a una gran velocidad, con ansias, y tras un buen rato descubrí que aún era un cuarto vacío, pero con cosas mías en él.  Reflexionando estaba sobre eso cuando oí unos ruidos: una puerta, unos pasos… Me quedé donde estaba, sin hacer nada en concreto, y oí una conversación por teléfono. El acento me sonó diferente: ¿Catalán? ¿vasco? En ese momento se me cayó la carpeta de la universidad al suelo y la conversación paró. Yo abrí la puerta, para no mostrar signos de autismo social, pero seguí haciendo mis cosas, mientras el otro ocupante del piso terminaba la conversación. Al terminar se acerca y nos presentamos: es J., es valenciano, y no estudia Historia. Me cae bien de entrar, y tras las palabras de rigor, decidimos ir a comer. Esto resolvió un momento bastante difícil como es ir a comer solo, así que cerré la puerta tras de mi, dejando la pregunta “¿qué harás a continuación?” en el interior. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="white-space: pre;"&gt;&lt;/span&gt;Fuimos hacia la pequeña cafetería de la residencia, cuya simpática camarera nos explicó en que consistía el menú. Y ahí hice un gran sacrificio: comer espinacas. No sé por qué me obligué a ello, pero lo vi como una prueba de sacrificio, de valor ante los cambios, así que no rechisté y me las comí. Mi compañero y yo seguimos hablando, aunque, como bien es sabido, las conversaciones en circunstancias tales versan sobre la universidad, los cursos y el tiempo. A estas horas, en torno a las dos, ya yo estaba sencillamente extenuado por todo lo que había pasado ese día, y la perspectiva de tener muchísimas horas aún hasta la noche sencillamente me agotaba. Me enteré de que P. Tenía que esperar durante unas cuantas horas en la estación hasta que saliera su tren hacia Granada, y sentí el segundo de los pesos que se sienten: primero, la indecisión; segundo, la distancia y tercero, la soledad. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;Tras un lapso de tiempo en que medio dormí, o al menos estuve tumbado en la cama sin actividad alguna, decidimos salir a comprar algo para la cena, y algo en general, porque el chico había comprado algunas cosas, pero pocas. Fuimos a ello, y así descubrí una alergia alimentaria que padece, cosa que es una pena, pero que hace las compras interminables: buscar la lista de ingredientes, comprobarlos, recomprobarlos, etc. Terminamos lo más rápido que se pudo y tomamos la decisión de ir a ver la Plaza de España, más bien por decir algo que por saber exactamente dónde se encontraba. En aquel momento yo estaba como en una realidad paralela, en que mi objetivo era caminar y no sentir nada, entre otras cosas porque el calor era asfixiante. Caminamos hasta el Parque de María Luisa, lo atravesamos y llegamos a la citada plaza, que yo no recordaba haber visto antes pese a haber estado en Sevilla hace muchos años. Enseguida eché de menos mi cámara, porque estaba atardeciendo, y la plaza era espectacular, a pesar incluso de las obras que la vallaban. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="MsoNormal" style="text-align: justify;"&gt;&lt;span style="white-space: pre;"&gt; &lt;/span&gt;A la vuelta del paseo, nos dispusimos a cenar y a dormir, aunque yo estuve hasta las tantas intentando hacer mi horario, cuadrar ese tetris que supone cada curso en la universidad. Y puse el despertador para levantarme temprano: tenía que llegar hasta la facultad, y sin perderme.&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/7745061350662859297-7977392963485191434?l=roadtosevilla.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/feeds/7977392963485191434/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/23-de-septiembre-llegada.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/7977392963485191434'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/7745061350662859297/posts/default/7977392963485191434'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://roadtosevilla.blogspot.com/2009/09/23-de-septiembre-llegada.html' title='23 de septiembre: Llegada'/><author><name>Teseo</name><uri>http://www.blogger.com/profile/05035037820670016720</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_RvSLJ1yuI8M/SsFITFHnEnI/AAAAAAAAAJY/GHrN4MveK04/s72-c/P1060575.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>5</thr:total></entry></feed>
